Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Carlos Toledo Manzur

Acelerar la elaboración de estrategias de cambio climático

A la memoria del gran luchador social  y extraordinario amigo Javier Bataz.

 

El cambio climático  que implica el calentamiento global de la atmósfera y el incremento de eventos catastróficos como huracanes y sequías, es un fenómeno de carácter planetario que ya está presente en el mundo contemporáneo. Este  proceso de deterioro ecológico mundial es provocado por el incremento de la concentración de los llamados Gases de Efecto Invernadero (GEI) entre los que destaca el bióxido de carbono,  que se generan entre otras cosas por el abuso en la utilización de los combustibles fósiles y la remoción de los bosques y las selvas. Enfrentar este gravísimo problema global requiere de un cambio drástico en el modelo de desarrollo y en los patrones actuales de producción y consumo; en suma, requiere de una transformación profunda de la sociedad actual que debe ocurrir necesariamente, afectando prácticamente todos los ámbitos de la vida de la humanidad.

Por eso resulta tan relevante el hecho de que el gobierno federal haya publicado el 3 de junio pasado la Estrategia Nacional de Cambio Climático. Este documento, que responde a una exigencia establecida en la Ley General de Cambio Climático, también recientemente aprobada,  parte de un diagnóstico de la aportación de nuestro país a la generación de GEI y de la vulnerabilidad que tenemos ante las consecuencias de este fenómeno, para a partir de ello, establecer una visión a 10,  20 y  40 años, es decir al año 2050, así como un  conjunto de estrategias nacionales y líneas de acción que buscan hacer frente a este fenómeno.

En el documento también se plantea la construcción de un Sistema  Nacional  de Cambio Climático, que busca la coordinación de los distintos órdenes de gobierno y la concertación entre los sectores público, privado y social para propiciar sinergias que permitan enfrentar de manera conjunta la vulnerabilidad y los riesgos del país ante este fenómeno, así como establecer y articular las acciones prioritarias de mitigación y adaptación. Este Sistema estará integrado por la Comisión Intersecretarial, el Consejo Nacional (formado por un grupo de expertos encabezados por el premio Nobel Mario Molina),  el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) y plantea asimismo la participación de las entidades federativas, las autoridades municipales y el Congreso de la Unión.

En este contexto resulta muy importante  que el estado de Guerrero y sus municipios  se incorporen para formar parte de este esfuerzo nacional que tiene sin duda un fuerte carácter de transformación social. Y para ello es necesario que se cuente con la Estrategia Estatal de Cambio Climático y con la mayor cantidad de Planes Municipales de Acción Climática (PACMUN). Existen avances al respecto, ya que con la asesoría del INECC y el apoyo gubernamental, la Universidad Autónoma de Guerrero tiene adelantos significativos en la elaboración de la estrategia estatal, al tener ya un inventario estatal de generación de GEI y haber iniciado el diseño de acciones de mitigación y adaptación. Asimismo, con el apoyo de la embajada del gobierno británico y la organización no gubernamental ICLEI  cerca de dos decenas de municipios guerrerenses  se encuentran trabajando en la elaboración de sus PACMUN.

Sin embargo, es necesario acelerar el proceso de elaboración de estos instrumentos de planeación ante este fenómeno global de deterioro ambiental y garantizar la continuidad de los apoyos financieros, para que Guerrero pueda incorporarse a este proceso de cambio social con contenido ecológico, en el que el mundo entero está involucrado.

Del aspecto de mitigación, es importante saber que los resultados del inventario señalan que existen dos sectores que son los principales generadores de GEI y que por lo tanto son los que prioritariamente deben ser atendidos. Por un lado, el sector agropecuario y forestal, al provocar la remoción de cerca de 40 mil hectáreas al año de bosques y selvas, así como por la existencia de incendios forestales cada vez en mayor magnitud. Por el otro, el sector energético dentro del cual destacan dramáticamente las emisiones que genera la planta termoeléctrica de Petacalco. Por ello, la transformación del modelo de desarrollo rural hacia la sustentabilidad, y el replanteamiento de la operación de la planta de Petacalco, son dos asuntos de primordial importancia que la estrategia deberá contemplar.

468 ad