No hay foros ni intérpretes suficientes en Guerrero, lamenta joven músico beneficiario del PECDAG
Anarsis Pacheco Pólito
Chilpancingo
El beneficiario del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico de Guerrero (PECDAG), el acapulqueño Miguel Ángel Montejo Soto, hizo entrega de las primeras partituras de su proyecto al director de la Orquesta Filarmónica de Acapulco, Eduardo Álvarez.
La entrega de las partituras es parte del proyecto con el que participó en la convocatoria del PECDAG del año pasado, y que lleva como titulo Taller sonoro, mismo que consiste en componer obras con instrumentación específica, que sirva para promover la música en Guerrero.
El acapulqueño lleva varios años fuera del estado y estudió composición en el Conservatorio de las Rosas de Morelia en el vecino estado Michoacán, debido a la falta de escuelas en Guerrero en las que pudiera hacer su carrera.
Comentó que las partituras podrían ser interpretadas en la segunda temporada de conciertos de la Orquesta Filarmónica de Acapulco, pues aún está por hacerse la programación de dicha temporada.
El avance del proyecto consiste en una pieza para ensamble mixto que comprende a varias familias de instrumentos de alientos, flautas y clarinetes; de cuerdas, violín y cello; piano y voces de tenor y soprano.
La obra que fue entregada durante la primera semana de febrero se titula Dormir en tierra; tiene una duración de 20 minutos y está dividida en tres partes que se llaman: Tres paisajes sonoros, Ellos y ellas y Dime mar.
El compositor destacó que la pieza entregada es un proyecto multidisciplinario, pues se complementa con video y escenificación, pues logra abordar las distintas disciplinas artísticas como el teatro, la música y el video.
“La idea es que el intérprete especifique algunas situaciones descritas en las canciones, a la par se va a proyectar un video cuyas imágenes refuerzan de manera visual la dramatización”, agregó.
Indicó que dar a conocer su obra en el estado implica enfrentarse a varias dificultades; la primera es no poder estar de manera continua en el estado para poder gestionar, pues sigue “alimentando” sus estudios en Michoacán.
La segunda de sus dificultades es que él depende por completo de los intérpretes.
“La música no se puede quedar en el papel, para que realmente suceda tiene que existir el fenómeno acústico que es el que llegará al público quien terminará juzgando la calidad del trabajo”, comentó.
Enfatizó que los foros que existen en el estado son insuficientes y que no hay salas de conciertos en el puerto de Acapulco que ayuden al desarrollo de la música. Subrayó que aunque en Taxco se realizan de manera anual las Jornadas Alarconianas tampoco cuentan con un foro adecuado.
Dijo que aunque la mayor parte de los ejecutantes en Guerrero tienen siempre una buena disposición con el trabajo de Montejo Soto, casi siempre sus agendas están repletas.
Reiteró que como compositor no es fácil dar a conocer su obra, pues los motivos son la falta de foros, y que la única institución con la que puedes contar es la filarmónica de Acapulco, la cual ya tiene una agenda que cubre todo el año, además que hay un desatino en las programaciones culturales, pues invierten en programas que podrían no siempre valer la pena.
Señaló que por estos hechos urge la creación del conservatorio, pues sería un foro en el que se podría incentivar no sólo la tradición musical, sino también a las artes sonoras.
Agregó que para que la música le llegue a la sociedad es necesario que como músico guerrerense no sea elitista con la música, además de organizar buenos festivales pues son una buena herramienta.
“Para que la música llegue a toda la sociedad guerrerense es que deben de existir programaciones culturales del estado y que todo evento cultural sea gratuito para todos”, concluyó.




