Confía Peña Nieto en el triunfo por el voto de mujeres
Claudia Guerrero / Agencia Reforma
Ciudad de México
El aspirante presidencial del PRI, Enrique Peña Nieto, reconoció ayer que su esperanza de triunfo en las elecciones del primero de julio está cifrada en el voto de las mujeres.
Tanto en público como en privado, el ex gobernador mexiquense aceptó que el voto femenino será clave para ganar la contienda.
“Déjenme adelantar algo: estoy cifrando mi esperanza de triunfo en las mujeres de México”, dijo en conferencia.
Antes, durante una encerrona con candidatas priistas de todo el País, el aspirante presidencial sostuvo que el trabajo de las mujeres de su partido le permitirá acercarse más a ese sector de la población.
“Estoy convencido que ustedes como oídos, ojos y brazos que son del partido, no sólo del candidato a la Presidencia, sino del proyecto de partido, vamos a poder ganarnos la confianza, a partir del compromiso con la sociedad y especialmente con las mujere” expresó.
A pesar de la importancia que le dio al trabajo femenino en la reunión a puerta cerrada, ya en público, Peña Nieto advirtió que en la pelea por la Presidencia no pesará el factor de género.
“Me parece que esta contienda, más allá de ser una competencia de género, es una competencia de proyecto y de compromiso; es una competencia de lo que cada quien representa y lo que cada quien habrá de postular”” aseveró.
Cárdenas me apoya, dice Bartlett
Manuel Bartlett, quien pasó a la historia política del país por presuntamente operar la caída del sistema en la elección presidencial de 1988, dice que Cuauhtémoc Cárdenas lo apoya, que ideológicamente defiende las causas de la izquierda y que no va a renunciar al PRI.
El ex secretario de Gobernación, quien en esa condición controlaba en aquella polémica elección, la Comisión Federal Electoral, (lo que ahora viene siendo el IFE) y que fue secretario de Educación Pública en el sexenio salinista del que nunca se deslindó, es apoyado ahora por la Coalición Movimiento Progresista que impulsa la candidatura presidencial de Andrés Manuel López Obrador.
Tal anuncio desató severas críticas tanto en sectores de la izquierda como en las redes sociales, y del que hasta ahora no se han pronunciado públicamente ni López Obrador ni Cuauhtémoc Cárdenas, a quien, según su propia versión, sostenida a lo largo de más de 20 años, le robaron la elección de 1988 teniendo a Bartlett como uno de los autores intelectuales y materiales de dicho fraude.




