Gana el Tri 2-0 a Canadá en la Copa Oro, pero aún no convence
Ramón Estrada / Agencia Reforma
Seattle
Ni son tan buenos, ni tan malos como dijo El Chepo, pero al derrotar 2-0 a Canadá sin dar su mejor futbol, el Tri apagó un poco el fuego en la hoguera que ya comenzaba a encenderse contra el cuestionado director técnico.
La selección alternativa de México mostró un notable cambio de actitud y de nivel futbolístico, sobre todo por las novedades en la formación que decidió José Manuel de la Torre, en su segundo juego de la Copa Oro.
Miguel Layún, Juan Carlos Valenzuela, pero sobre todo Luis Montes, le dieron una cara más relajada y fresca al Tri en lo futbolístico.
Así, al minuto 42 Raúl Jiménez coronó la primera buena acción colectiva en un tiro de esquina, al rematar con la cabeza para el 1-0 un centro de Montes que Jorge Enríquez prolongó cacheteando el balón, mientras que al 57’, con un penal cobrado por Marco Fabián, lograron la segunda anotación.
El Topo, quien entró por Jair Pereyra, mostró mayor solvencia y entendimiento con Joel Huiqui en la defensa central. Layún se notó con mayor aplicación y personalidad que la de Israel Jiménez en el debut en el torneo, mientras que el “Chapo” Montes, debutante en un juego oficial con el Tri, fue más dinámico, con chispa y sin temor para tocar de primera intención.
Montes puso el primer balón de gol al minuto 21 en un avance por la derecha que soltó al área chica y en la que Jiménez no pudo rematar con comodidad ante la salida del arquero Milan Borjan.
Luego el Chapo metió su primer disparo a gol a la derecha y por fuera, hasta que antes de irse al descanso cobró el tiro de esquina que terminó en la primera anotación tricolor.
Para la segunda parte, David Edgar le metió el pie a Marco Fabián cuando se escapaba en una pelota filtrada por Rafael Márquez Lugo al entrar al área, y el árbitro marcó la pena máxima.
Fabián lo hizo bueno para el 2-0 al cobrar fuerte y a la derecha engañando a Borjan.
Las opciones de mayor peligro de los canadienses, que volvieron a ser el equipo físico y de buena talla, pero con poca creatividad al frente, fueron al minuto 29 en un remate de Marcus Haber con la testa que Jonathan Orozco mandó a tiro de esquina, y después sobre el final un tiro libre que Marcel de Jong estrelló en el travesaño.
Tal era la alegría en la tribuna, que desde el minuto 65 comenzaron a cantar el Cielito Lindo.
Ahora México buscará su pase a la siguiente ronda el domingo, cuando se mida a Martinica en Denver, Colorado.
Funciona el plan
Con tres movimientos en su oncena y el sacrificio de gran parte del costado derecho, el cuerpo técnico de la selección nacional intentó una imagen más ofensiva.
Dos hombres en punta, Rafael Márquez Lugo y Raúl Jiménez, además de la conducción de Marco Fabián, centralizaron el funcionamiento del equipo mexicano para presionar a Canadá en su salida y entrar al área a través de paredes.
De entrada, el cuerpo técnico se inclinó por tres modificaciones respecto al cuadro que inició la Copa Oro ante Panamá, al dejar en el banquillo a Israel Jiménez, Jair Pereira y Alejandro Castro, y optar por Miguel Layún para la lateral por derecha, Juan Carlos Valenzuela en la central y Luis Montes en el medio terreno.
Con Montes en el terreno el equipo se soltó en la zona de contención, con el apoyo de Jorge Enríquez a los zagueros, principalmente cuando Layún se lanzó al frente.
Porque el Tricolor prácticamente no utilizó a un volante nominal por derecha. Layún se encargó de toda la banda, tanto en la marca como en el ataque, lo que también provocó huecos que aprovechó el rival.
México dejó espacios al plantarse de esa manera y Canadá recuperó varios balones a través de su lateral izquierdo Marcel de Jong.
Atrás, el conjunto mexicano no estuvo exento de titubeos. Ante los servicios elevados de Canadá o los punterazos que intentó la escuadra de la Hoja de Maple, tanto Joel Huiqui como Valenzuela pusieron en aprietos al arquero Jonathan Orozco al no rechazar a tiempo.
La selección sí mostró un tono distinto en su forma de jugar, al olvidarse por momentos de los desbordes por las bandas y dar más peso a los intentos por el centro.




