Aniversario de la masacre en Aurora reinicia la discusión sobre armas
Un año después de la masacre en un cine de Aurora, que dejó 12 muertos y decenas de heridos, persiste el dolor de los familiares de las víctimas en medio de un proceso judicial contra el supuesto agresor que podría durar años y un debate en EE.UU.sobre las restricciones a las armas de gran calibre.
Familiares de las víctimas, junto con dirigentes y representantes de Mayors Against Illegal Guns (MAIG, Alcaldes Contra las Armas Ilegales), se reunieron este mediodía en un parque estatal en Aurora (Colorado) para conmemorar a sus seres queridos, muertos o heridos, y para pedir que se impongan nuevas restricciones al uso y venta de armas y de municiones.
A pocos metros de distancia, Rocky Mountain Gun Owners, un grupo local de dueños de armas de fuego, realizó su propio evento, pidiendo que se respeten los derechos de quienes legalmente poseen esas armas.
“Como muchas de las familias aquí en Aurora y en toda la nación, mi familia se ha visto directamente afectada por la violencia con armas de fuego. Mi hijo, Javad Marshall-Fields, fue asesinado con una pistola en 2005”, explicó a EFE la representante estatal Rhonda Fields, demócrata y la primera afroamericana en representar a Aurora en la legislatura de Colorado.
“Me siento orgullosa de las leyes con sentido común que nuestra legislatura estatal aprobó este año para reducir la violencia con armas de fuego. Es hora de que el enfoque con sentido común de Colorado prevalezca en el debate nacional sobre el uso seguro de las armas de fuego”, agregó.
Entre quienes también expresaron la necesidad de imponer controles más estrictos para las armas de fuego figuró Stephen Barton, de 23 años, herido en el cuello durante el tiroteo en Aurora, quien es ahora uno de los directores asociados de programas de alcance comunitario de MAIG.
“Esta es una oportunidad para que la comunidad recuerde a los 12 muertos y a los 70 heridos (en Aurora)”, dijo Barton.
Mark Glaze, director ejecutivo de Mayors Against Illegal Guns, indicó que la mejor manera de honrar a las víctimas de las tragedias y masacres ocurridas en 2012 en Aurora y en Newtown es “enviar un mensaje a todo el país de que es hora de hacer algo para reducir la violencia con armas de fuego en toda la nación”. (EFE / Washington).




