Señalan errores de distribución focalizada del gasto social
Aunque en el 2012 mejoró el ingreso de los hogares más pobres por los subsidios que reciben de programas sociales, existen errores en la distribución focalizada de los apoyos, considera Alejandro Tuirán, investigador de la Universidad Autónoma de Hidalgo.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares (ENIGH) 2012, realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), las transferencias constituyen más de la tercera parte del ingreso de los más hogares pobres, proporción incluso superior a los salarios.
Sin embargo, un análisis del investigador revela que en el programa Oportunidades, por ejemplo, de todos los recursos distribuidos sólo el 16 por ciento va a la décima parte más pobre de la población, constituida por 867 mil 730 hogares.
Si bien tres cuartas partes de los apoyos de Oportunidades se distribuyen entre hogares con ingresos por debajo de la media del país, también hay ricos beneficiados, pues del 10 por ciento con más ingresos recibe casi 101 millones de pesos al trimestre.
En el programa 70 y Más el 2.6 por ciento de las pensiones lo reciben adultos mayores ricos, y a los más pobres les llega 10.9 por ciento de los pagos.
El programa con mayores fallas de focalización, según el análisis de Tuirán, es Procampo, pues más de la tercera parte del dinero que transfiere se va al 30 por ciento más rico de población.
El grupo más beneficiado, con 18.6 por ciento de transferencias, está constituido por hogares que perciben en promedio 133 mil pesos al trimestre.
Destaca además la concentración de apoyos, pues mientras los ricos reciben 13 mil pesos trimestrales de Procampo, a los más pobres les llegan sólo mil 280 pesos.
El especialista advierte que la inequidad en la distribución en la distribución de apoyos es más acentuada en el caso de programas a cargo de gobiernos estatales y municipales.
El 42.4 por ciento de los subsidios de esos programas, apunta, se destina al 30 por ciento más rico de la población.
Tan sólo el decil 10, es decir, la décima parte de la población con mayores ingresos, recibe 12.4 por ciento de los apoyos.
En cambio al decil más pobre, donde los ingresos son de apenas 5 mil 191 pesos por familia al trimestre, le toca sólo el 6.4 por ciento de los subsidios.
Los resultados de la ENIGH 2012, presentados esta semana, indican que la proporción del ingreso corriente monetario de los hogares mexicanos correspondiente a remuneraciones al trabajo subordinado disminuyó de 66.3 a 62.5 por ciento entre 2010 y 2012, mientras que la de las transferencias aumentó de 14.4 a 16 por ciento,
El año pasado, las transferencias representaron el 37.7 por ciento del ingreso monetario del decil más pobre de los hogares y el 15.3 en el caso del decil más rico. (Agencia Reforma / Ciudad de México).




