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Dice el alcalde de Ayutla que no conoce “oficialmente” el ataque a los desplazados

*Severo Castro desmiente que uno de sus escoltas haya muerto

Rosalba Ramírez García y Redacción

Chilpancingo / Ayutla

El alcalde de Ayutla de los Libres, Severo Castro Godínez, dijo que desconoce oficialmente los hechos ocurridos en la comunidad de La Unión, perteneciente a este municipio, y desmintió que uno de sus escoltas esté muerto, ya que éstos no participaron en los hechos delictivos, pues todo el tiempo están al servicio del edil y no hay tiempo para separarse de su trabajo.
Agregó en entrevista que el gobierno del estado no brinda seguridad a las familias desplazadas en de La Laguna, municipio de Coyuca de Catalán, refugiados en La Palma II, anexo de La Unión, y que ese municipio de Costa Chica no tiene la capacidad de tener policías al cuidado de los que llegaron.
También negó que uno de los hombres abatidos el domingo sea parte de su escolta, como se rumoraba en la población; dijo desconocer quién es la persona, pero insistió en que no es su trabajador y menos guardaespaldas.
Dijo estar preocupado porque desconoce la situación o problemas que tienen las familias desplazadas que llegaron a Ayutla, y recordó que nadie, ninguna organización, ni siquiera el gobierno del estado, les ha informado “cuáles son sus problemas reales”.
El domingo, un grupo de cuatro hombres armados pretendió atacar a las familias desplazadas de la Laguna, que se encuentran refugiadas la comunidad de La Unión, municipio de Ayutla, sin embargo fueron descubiertos y en un enfrentamiento, dos de los agresores murieron, uno más fue detenido hombres de las familias desplazadas y policías del Sistema de Seguridad Ciudadano (SSC).
El alcalde, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), dijo que “lo único que sé, extraoficialmente, es que fue alrededor de las 9 de la mañana, donde habitantes de La Unión, reportaron un enfrentamiento entre posibles hombres que participan en el crimen organizado y familiares de un campamento de refugiados”.
Además, confirmó que desde la llegada de las familias desplazadas a Ayutla en diciembre pasado, el gobierno estatal no ha enviado policías estatales a resguardar a los desplazados de La Morena.
Confirmó que la policía municipal realiza rondines en todas las comunidades por igual, y afirmó que como alcalde es el primer responsable de la seguridad en el municipio.
Pero dijo que aunque quisiera, no podría brindar atención especial a los desplazados que llegaron a una comunidad de Ayutla, porque para eso tendría que descuidar a otras poblaciones.
A pesar de la entrada de hombres armados al municipio, dijo que en Ayutla hay “mucha seguridad” por parte del SSC, la policía municipal, estatal y que ya no habían ocurrido hechos violentos hasta el del domingo.
Comentó que tiene más de un mes que fue personal del gobierno del estado, “a ver las condiciones” de las familias que se refugiaron ahí después de que huyeron de su municipio por presiones de la delincuencia organizada, y que los acompañó para llevarles “algunos apoyos”.
Severo Castro afirmó que han tratado de brindar seguridad a los desplazados, como al resto de los ciudadanos de Ayutla, pero que le preocupa desconocer cuáles son los problemas reales por los que las familias desplazadas de Coyuca de Catalán llegaron hasta Ayutla.
“Como gobierno, a mí me preocupa el asunto de cómo vienen las familias refugiadas, no sé cuáles sean sus problemas reales”, porque nadie le ha informado de manera oficial cuál es la problemática que originó la salida de su municipio.
Comentó que lo único que sabe de las personas que llegaron a Ayutla, en Costa Chica, es que huyeron de La Laguna en Coyuca de Catalán, “por algunas agresiones y decesos de sus familiares”.
El comandante del Sistema de Seguridad Ciudadano (SSC), René Gutiérrez, reportó que se trataban de cuatro hombres armados los cuales dos de ellos perecieron en el enfrentamiento, sin que hasta el momento se puedan identificar; uno logró huir y otro fue capturado. Describió que en ese lugar viven nueve personas, quienes han sido perseguidas por grupos delincuenciales y que a partir de jueves pasado se dieron cuenta de que gente extraña los estaba vigilando.

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