España: familiares de mexicana muerta en trenazo llegan para repatriación
Familiares de Yolanda Delfín Ortega, la estudiante mexicana que murió en el accidente del tren que el pasado miércoles 24 descarriló en Santiago de Compostela, Galicia, llegaron a España para iniciar los trámites de repatriación.
El embajador de México en España, Francisco Ramírez Acuña, y la cónsul general, Guadalupe Sánchez, recibieron a los familiares en la zona de conexiones en el aeropuerto de Barajas de esta capital, donde tomaron un vuelo para continuar a Santiago de Compostela.
Los familiares de Yolanda fueron atendidos en esta ciudad gallega por los cónsules honorario y alterno de México en La Coruña, Antonio Fontenla y Álvaro Castro, respectivamente, para la entrega del cuerpo, a fin de iniciar de inmediato los trámites de repatriación del cadáver, que estarán a cargo de las autoridades consulares.
Delfín Ortega tenía 22 años y llevaba seis meses estudiando Derecho en un programa de intercambio en la Universidad de Santiago de Compostela. En días recientes había terminado su curso y el 1 de agosto regresaría a México.
Yolanda había viajado con una compañera mexicana con quien compartía vivienda, y con la madre de ésta, antes de preparar su regreso a México.
En algún punto del viaje, la amiga y su madre continuaron su trayecto vacacional, y Yolanda tenía previsto regresar el miércoles a Santiago de Compostela, motivo por el cual iba en el tren Alvia, que hacía el trayecto Madrid-Ferrol.
A las 20:41 horas el tren se descarriló al tomar una pronunciada curva a una velocidad de 190 kilómetros por hora, cuando debió haberla tomado con 80 kilómetros.
Yolanda es una de las 78 personas que murieron en lo que ha sido calificado el peor accidente ferroviario en España en 40 años, y el primero en la muy promovida industria de la alta velocidad ferroviaria española.
La mañana de este viernes la Policía Científica (dependiente de la Policía Nacional) rebajó a 78 el número de muertos, en lugar de los 80 que habían anunciado la noche del jueves.
Hasta el momento solo seis de los cuerpos no han sido identificados y requerirán pruebas de ADN, dijo Antonio del Amo, comisario de la Policía Científica.
De los 72 identificados todos son españoles, excepto tres extranjeros: una ciudadana mexicana, un estadunidense y un argelino.
El conductor del tren Alvia, Francisco Garzón Amo, permanece en el hospital en Santiago de Compostela, detenido y custodiado por la policía, a la espera de rendir su declaración por los 78 homicidios imprudentes.
Las primeras hipótesis señalan que debido a la velocidad que llevaba el tren se activó la alarma en el cuadro de mando y él intentó frenar para reducir la velocidad a los 80 kilómetros, sin embargo no pudo evitar el descarrilamiento.
La policía mantiene en custodia las dos cajas negras del tren, pero aún no inicia su revisión. (Agencia Proceso / Madrid).




