No se debe esconder información con el pretexto de la seguridad nacional: ONU
Henia Prado / Agencia Reforma
Ciudad de México
Si la seguridad nacional es el pretexto para esconder información a los ciudadanos el resultado será un estado inestable que oculte a políticos corruptos y deje impunes sus actos de violación a los derechos humanos, afirmó Frank La Rue, Relator para la Libertad de Expresión de la Organización para las Naciones Unidas (ONU).
“El argumento de seguridad nacional se esgrime constantemente para evadir. No en nombre de la seguridad nacional podemos ignorar eso (las violaciones a derechos humanos) y violentar las comunicaciones o la libertad de expresión en general”, sostuvo el relator.
“Tutelar la seguridad nacional es una obligación del Estado, pero cuando seguridad nacional se empieza a volver una farsa para esconder información, se voltea, y se voltea más bien en un elemento de inseguridad porque lo que en realidad lo que el elemento de seguridad nacional está encubriendo es corrupción”.
“Funcionarios públicos corruptos, funcionarios vinculados al narcotráfico, funcionarios que tapan un sistema de justicia que no funciona, entonces esa negativa a divulgar la información bajo argumento de seguridad nacional se vuelve en sí misma una gran amenaza para la seguridad y estabilidad del país”, agregó.
Frank La Rue fue entrevistado por Reforma durante una visita académica a nuestro país sobre el derecho a la verdad y el acceso a la información.
El representante del organismo internacional enfatizó que el Estado en todo momento debe proporcionar a su sociedad la información que ésta le solicite, sólo pocos asuntos, “los contados por los dedos de las manos”, deben clasificarse para frenar su divulgación.
Un operativo de las Fuerzas Armadas o un proceso judicial en curso, ejemplificó, no podrán ser de acceso a la población mientras estén en curso, pero una vez concluidas dichas acciones los ciudadanos tienen derecho a conocer los datos.
“El bien más tutelado para la sociedad es saber por qué se violan los derechos humanos, quién los viola y cómo; garantizar la secretividad a un gobierno en turno siempre tiene mayores consecuencias”, destacó.
“La publicación es esencial para la democracia y cuando no hay publicidad de los actos (de gobierno), cuando hay digamos secretividad lo que uno está creando es un régimen autoritario y arbitrario, sólo los que tienen madera de tiranos y dictadores y corruptos son los que quieren ir escondiendo y cerrando el espacio”.
El relator enfatizó que el nivel de conflicto o enfrentamiento interno que experimente una nación debe estar aparejado con la misma cantidad de información sobre las políticas que se emprenden en aras de logar la estabilidad y con la protección a los medios de comunicación.
“El rol del gobierno es proteger a esa prensa como un servicio social, pero más bien es que los políticos se van volviendo muy sensibles a la crítica en lugar de entender que la crítica pública es parte del balance de la democracia”, dijo.
“En agosto de 2010 hice una visita (a México) y me contaban mil razones de la violencia contra la prensa, ‘es que el narcotráfico existe, es que las bandas se están peleando entre sí, es que este periodista andaba coqueteando con los temas del narco o un problema de faldas’, a mí me molestó mucho porque yo decía no quiero especulación”.
“Es importante que el Estado investigue cada hecho de violencia, cada hecho de violencia contra un periodista que no se resuelve es la puerta para que muchos sucedan”, agregó.




