Ataque de las fuerzas aéreas sirias mata a nueve personas en Líbano
DPA
Beirut
Nueve personas murieron en un ataque perpetrado por las fuerzas aéreas sirias en el este de Líbano, el ataque militar de más peso del Ejército sirio en el país vecino desde el inicio de la rebelión contra el presidente Bashar al Assad, hace dos años, informó la agencia oficial de noticias libanesa NNA.
El ataque se produjo en Khirbet Dawad, cerca de la ciudad de Arsal, donde se refugian miles de sirios.
De acuerdo con la agencia NNA, los muertos eran refugiados sirios. Otros nueve sirios de la provincia de Homs resultaron heridos, entre ellas varias mujeres y niños.
NNA informó que ayer cayeron varios misiles en una zona boscosa de frontera, cerca de la localidad de Arsal. En ese distrito viven muchos refugiados sirios. La mayoría de los habitantes sunitas de Arsal manifiesta su simpatía por los rebeldes sirios.
En los últimos meses hubo varios ataques de aviones de combate sirios en Líbano. La dirigencia en Damasco intentó justificarlos diciendo que se hacían en el marco de la persecución de terroristas más allá de la frontera. La televisión estatal siria informó ayer que las tropas de gobierno evitaron que entraran intrusos procedentes de Líbano al país.
Alemania, por su parte, aumentará sus ayudas para los refugiados de Siria para evitar una “catástrofe regional” en los países vecinos. Es por eso que pondrá a disposición 20 millones de euros (26 millones de dólares) adicionales, informó el ministro de Desarrollo alemán Dirk Niebel ayer durante una visita a Irak. Los fondos serán derivados al Programa Mundial de Alimentos (PMA), el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y Jordania, uno de los países más afectados. Hasta ahora, Alemania ya había destinado 170 millones de euros a la asistencia para los refugiados.
En tanto, brigadas rebeles islamistas lograron tomar bajo su control tres almacenes de munición en Siria tras combatir durante toda la noche del viernes, informa ayer el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos.
Según la fuente, los atacantes consiguieron hacerse con proyectiles antitanque y bazookas en sus ataques en Kaldun, al norte de la capital, Damasco.




