Los captores de Iraís Reynada eran trabajadores del restaurante de su familia
Mariana Labastida
Una cita para ir a ver un departamento fue lo último que planeó Iraís Reynada del Río, la cual en realidad fue organizada por sus captores para secuestrarla el pasado 26 de junio.
Griselda Gómez Pineda, Miguel Ángel Rentería García, su novia Wendy Cecilia Aguilera Olivares y Aurelio Delgado García empezaron a planear en mayo el secuestro de Iraís, a quien conocieron en el restaurante donde trabajaban, propiedad de la familia de la joven.
En la declaración que hicieron tras ser detenidos, los jóvenes indicaron que la idea de secuestrar a Iraís fue de Griselda Gómez, quien trabajaba de cajera y se lo propuso a Miguel Ángel Rentería, mesero del restaurante, después de enterarse de que la familia había pagado el rescate de otro pariente pues “sería un buen negocio para ellos”.
La idea se la compartió Miguel Ángel Rentería a Aurelio Delgado, La Coneja, a quien le platicó lo que habían hablado con Chely, como llaman a Griselda, y que comenzaron a organizar el secuestro, idea que también compartieron con Wendy, a quien señalan como la muchacha que rentó el departamento donde tu-vieron a la víctima y la responsable de conseguir la comida.
La familia de Iraís recuerda que la joven comenzó a salir con más frecuencia con sus secuestradores en mayo, que la invitaban a fiestas, a ir a la disco, a reuniones, con lo que se fueron ganando su confianza, por lo que cuando Griselda, quien se reportó enferma a su trabajo en el restaurante de la familia de Iraís, la citó en la gasolinera que se ubica junto a la terminal de la Estrella de Oro para ir a ver un departamento en la calle Solidaridad, al cual se quería mudar por su embarazo, la joven no dudo en acompañarla.
De acuerdo con la declaración de los detenidos, Griselda llegó al punto de reunión con Miguel Ángel y con Aurelio, e Iraís le preguntó si los dos jóvenes las acompañarían a ver el departamento y le respondieron que sí.
Al llegar al inmueble ofrecieron a Iraís agua en la que habían vertido una sustancia para dormirla, pero como no se la tomó porque olía mal la distrajeron con una computadora y fue cuando uno de los hombres le puso un trapo en la boca con formol y la durmió.
Entonces empezaron a negociar con la familia de Iraís, a la cual primero pidieron 5 millones de pesos, cantidad que les respondieron que les era imposible conseguir. Por la noche sólo les dijeron que habían conseguido 7 mil pesos y finalmente le entregaron 8 mil a Griselda, quien fue la que cobró el rescate.
Esa misma noche, relataron los secuestradores, Iraís despertó y al darse cuenta de lo que ocurría forcejeó con Miguel Ángel, quien la golpeó en la cabeza y ya inconsciente le volvió a poner el trapo con formol para dormirla y la encerró en el baño del departamento, y fue a la mañana siguiente cuando se dio cuenta de que la joven ya no respiraba.
Miguel Ángel informó al resto del grupo lo que había ocurrido, pero aún así continuaron la negociación para la liberación de la joven y él fue quien la destazó para sacarla del departamento de la manera menos visible, poniendo las diferentes partes de su cuerpo en bolsas de basura que dejaron cerca del lugar recargadas en un poste, mientras que las otras las tiraron en un contenedor por el área de hospitales.
Posteriormente los secuestradores fueron detenidos, primero Griselda, a quien se responsabilizó por ser la última persona que habló con Iraís, ya que el día del secuestro le hizo unas 15 llamadas telefónicas, mientras que Miguel Ángel y Wendy fueron arrestados en flagrancia cuando intentaban cobrar la secunda parte del rescate en una plaza comercial y Aurelio fue el último en ser aprehendido.
Pero Wendy ya fue liberada.




