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Retienen ciudadanos y la autodefensa a 100 militares; los vinculan con el crimen organizado

*El conflicto inicia a las 8:00 de la mañana en el retén de El Pericón, Tecoanapa, cuando soldados desarmaron a cinco policías ciudadanos. Les decomisaron dos pistolas 45, dos 9 milímetros y una metralleta Uzi. A la media noche seguaía el bloqueo en los cruceros de Tierra Colorada, Xaltianguis, Cruz Grande y Marquelia porque no les devolvían las armas. Iban de Ayutla a Tierra Colorada para participar en una reunión con la Policía Federal. Los soldados “torturan” a los detenidos en un terreno del lugar y entrenan a paramilitares, denuncian. Huyen tres hombres armados vestidos de negro que estaban con los uniformados, relatan. El acuerdo era que los policías ciudadanos no saldrían armados de sus comunidades, justifica un mando

Zacarías Cervantes

El Pericón, Tecoanapa

Integrantes de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) y del Sistema de Seguridad Ciudadano (SSC) mantenían retenidos ayer a las 9:00 de la noche a más de 100 militares y bloqueaban la carretera Tierra Colorada-Cruz Grande, en protesta por la detención de cinco policías ciudadanos y por el decomiso de cinco armas.
Aunque los policías ciudadanos fueron liberados de inmediato, el problema se generalizó por la noche en toda la Costa Chica y los cientos de ciudadanos que se reunieron acusaron a los soldados de tener vínculos con el crimen organizado y entrenar grupos paramilitares.
El conflicto comenzó a las 8:00 de la mañana, cuando los militares que mantenía un retén a la entrada de la comunidad de El Pericón detuvieron a cinco elementos de la Policía Ciudadana del SSC a quienes les decomisaron cinco armas: dos calibre 45, dos calibre 9 milímetros y una metralleta Uzi.
Los detenidos, y luego liberados, son un coordinador regional, uno de ruta y tres comandantes, informaron dirigentes de la UPOEG.
Los policías de la autodefensa se trasladaban de Ayutla a Tierra Colorada para participar en una reunión con la Policía Federal, con quienes tomarían acuerdos para trabajar en el combate a la inseguridad de manera coordinada.
Sin embargo, el problema se complicó cuando los habitantes de El Pericón, dieron la voz de alarma y cerraron los accesos, el que está rumbo a Tierra Colorada y el que va hacia Ayutla por lo que quedaron encerrados en el pueblo los militares y advirtieron que no los dejarían ir si no liberaban a los policías ciudadanos.
Cuando los habitantes llegaron a donde estaban los militares, los ciudadanos alcanzaron a ver cuando tres hombres vestidos de negro y armados huyeron por el cerro.
Denunciaron que se trataba de paramilitares o miembros de una banda del crimen organizado a quienes los militares entrenan y pretendían entregar a los cinco detenidos.
La versión molestó a los miembros de la UPOEG y de la Policía Ciudadana, que para el medio día ya sumaban más de mil concentrados en este pequeño poblado. Los inconformes llegaron de comunidades de los municipios de Tecoanapa, Ayutla, San Marcos, Cruz Grande y Copala.
Durante la jornada hubo varias confrontaciones verbales entre los ciudadanos y el mayor del Ejército Mauro González, del 48 Batallón de Infantería, quien por la mañana llegó de Cruz Grande para intentar liberar a los militares que habían sido retenidos por los ciudadanos.
El mayor, desde una tanqueta y a través de un altavoz integrado a la unidad, en todo momento exigió a los ciudadanos que desbloquearan el paso.
Incluso en más de dos ocasiones sostuvo un altercado con el dirigente de la UPOEG, Bruno Plácido Valerio y con el promotor de la organización, Gonzalo Torres Valencia.
Los integrantes de la organización acompañados por habitantes de la localidad, realizaban recorridos por la zona en donde los militares tenían su campamento.
Allí llevaron a los representantes de los medios de comunicación en donde mostraron un lugar en donde mantenían a los detenidos y un árbol en donde, de acuerdo a su explicación, aplicaban métodos de tortura a los presos. Mostraron incluso cómo de la rama de un árbol pendía una soga de la que colgaban a las víctimas.
Lo anterior fortaleció la versión de que los militares que mantenían el retén en este lugar protegen a los integrantes del crimen organizado y que los detenidos serían entregados a los paramilitares.
Un jefe militar que no quiso proporcionar su nombre declaró que los integrantes del Sistema Ciudadano fueron desarmados porque violaron un convenio firmado por el Ejército, el gobernador, Ángel Aguirre Rivero, el dirigente de la UPOEG, Bruno Plácido Valerio y el comandante regional, Ernesto Gallardo Grande.
El convenio que fue violado, señala en su cláusula quinta que el Sistema de Seguridad Ciudadano, se compromete “que sus elementos no portarán armas de uso exclusivo del Ejército mexicano y las Fuerzas Armadas, así como no incursionar fuera de sus pueblos y comunidades”.
Luego de 12 horas de bloqueo a la carretera, la situación en esta localidad se mantenía sin visos de solución, pues ninguna autoridad estatal ni federal había llegado al lugar para buscar una solución al problema.
Los integrantes de la UPOEG, a las 8 de la noche, determinaron que el bloqueo a la carretera se mantendría hasta que los militares entregaran las cinco armas. Mientras que los mandos castrenses a cargo esperaban instrucciones de sus superiores.
Entre las 4:00 y las 5:00 de la tarde sobrevoló el poblado un helicóptero del Ejército, no aterrizó, sólo realizó recorridos en la población.
A las 9 de la noche, cuando una leve llovizna comenzaba  a caer sobre la localidad, los cientos de inconformes comenzaron a colocar lonas a lo largo de la carretera desde la entrada a la población llegando de Tierra Colorada, hasta la salida rumbo a Ayutla para protegerse de la lluvia durante la noche.
A esa hora, los dirigentes de la UPOPEG informaron que había bloqueos en todos los cruceros de la carretera desde Tierra Colorada hasta Cruz Grande. Asimismo se informó que había en la carretera Acapulco- Pinotepa Nacional, a la altura de Marquelia. Mientras que en la carretera Acapulco-México había un bloqueo en Xaltianguis, donde tiene presencia esa organización. Las vías permanecían cerradas a las 12 de la noche.

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