El debate sobre la mariguana tiene una importancia política trascendental, dice experto colombian
*Es mentira que los ciudadanos no estén preparados para la discusión, afirma el doctor en Ciencias Antropológicas de la UAM, Alfredo Nateras
Adriana Alatorre / Leslie Gómez / Agencia Reforma
Ciudad de México
En medio de un encendido debate nacional en torno a la legalización de la mariguana, la Aca-demia Mexicana de Medicina convocó a expertos nacionales y extranjeros a generar una discusión rigurosa sobre el tema que cuente con evidencia científica y social al respecto.
En este sentido, el consultor colombiano Carlos Perea Restrepo señaló que México debe regresar a la posición privilegiada que tenía hace varias décadas como “hermano mayor” de Latinoamérica.
Asimismo, el especialista indicó que la coyuntura en el país es propicia para la legalización de la mariguana.
“México fue mucho tiempo el hermano mayor de Latinoa-mérica, ahora es una vergüenza. Se puso a mirar al norte, a convertirse en un país en vías de desarrollo y dejó de mirar para abajo”, reprochó.
El investigador de la Uni-versidad Nacional de Colombia destacó que la indiferencia de las administraciones panistas ha te-nido como resultado que México perdiera su protagonismo en el contexto latinoamericano.
Durante su participación en el foro de discusión Mariguana y salud: una perspectiva social, aseguró que el debate sobre este tema tiene una importancia política trascendental, pues toda Latinoamérica ha sido “destruida” por este fenómeno aunque antes se pensaba que sólo era Colombia por sus características sociales.
Sin embargo, señaló, ahora México también ha sido “arrastrado u atrapado en esta situación”, al igual que países como Guatemala y Honduras, los cuales viven una situación dramática de inestabilidad debido al narcotráfico.
No criminalizar a los que la usan
Y Alfredo Nateras, doctor en Ciencias Antropológicas de la Universidad Autónoma Metro-politana (UAM), aseguró que es mentira que la ciudadanía no está preparada para la discusión.
“Aquí están los discursos de las ciencias indicando qué está pasando en términos de consumo y qué deben tener los programas de prevención que deben prepararse con respecto al uso de la mariguana si se acerca la despenalización”, detalló.
Primero, dijo, se debe ir desmontando la criminalización de los que la usan y se requiere crear programas de reducción de daño o riesgo, ante el desconocimiento de su uso.
Asimismo, pidió que esta clase de debates se extienda a sustancias que representan un problema social –aunque sean consideradas como legales–, como el alcohol y el tabaco.
El foro de discusión, convocado en el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, es el primero de una serie que ha sido planteada por los especialistas ante la problemática que enfrenta el país en cuanto al consumo de drogas y sus implicaciones sociales.
Durante la inauguración del mismo se reconoció que parte de la preocupación por desarrollar un debate riguroso sobre el tema radica en que existe una alta proporción de jóvenes en la prisión por consumo de mariguana.
El uso consuetudinario de
mariguana por más de 30 años provoca apatía: estudios
Consumidores consuetudinarios de mariguana de más de 30 años desarrollan un síndrome amotivacional, una apatía clínica detectada entre los mexicanos, advierten estudios.
Una investigación liderada desde 1970 por Leticia Vega Hoyos, investigadora del Instituto Nacional de Psiquiatría Juan Ramón de la Fuente, detectó que consumidores seguidos desde hace varias décadas han desarrollado este síndrome.
“La evidencia científica identifica efectos adversos en la salud psíquica, pasividad e indiferencia, el paciente se vuelve apático y extremadamente perezoso, tienen pobre desempeño escolar y laboral”, expuso.
La neurociencia, dijo la especialista, ha demostrado la subjetividad del placer; sin embargo, la evidencia obtenida es que en los primeros consumos el miedo es la experiencia más común.
Carlos, consumidor de 30 años, asegura que no tiene ningún problema después de un periodo de apatía o “bajón”, pues logra desempeñar normalmente sus actividades.
Sin embargo, Mario, un consumidor desde hace 40 años, acude al psiquiatra, pues, asegura, siempre termina “echando a perder las cosas”.
“Como la mayoría de usuarios con síndrome amotivacional, Mario suele ser interpelado por su apatía, su tendencia a la violencia callejera y un marcado desinterés en su persona”, detalló Vega Hoyos. (Adriana Alatorre / Agencia Reforma / Ciudad de México).




