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Carlos Pérez Aguirre

Gobierno estatal poco confiable

El secretario de Gobernación Miguel Osorio Chong reprochó fuertemente al gobernador Ángel Aguirre la política que ha desarrollado con las policías comunitaria y ciudadana, que es la que acostumbra aplicar de manera cotidiana con los asuntos de estado: demagógica e irresponsable.
Pero en este ocasión esa política de doble cara ha generado escaladas inadecuadas a la gobernabilidad. El hecho de que se interactúa con el pueblo armado, el aparentar apoyo repartiendo pertrechos a las policías ciudadanas, pero en la práctica obstaculizar su desempeño, ha causado gran irritación y desconfianza en esos sectores inconformes con la falta de atención al problema de la inseguridad. Esa irritación con la política tramposa del gobierno estatal en un sector que desconfía por razones de elemental sobrevivencia, generó la reciente crisis en El Pericón, municipio de Tecoanapa.
Y es que se generan acuerdos de todo tipo que no son respetados por el gobierno estatal, o bien, no son comunicados y por tanto validados por el gobierno federal. Así, el aparentemente trivial hecho de recogerles cinco armas a miembros de la UPOEG, generó una crisis de alcance nacional, pero aquí el problema en apariencia no fue solo ese diferendo sino la constante de hostigar a las policías comunitarias e incluso acusarlas –sin pruebas, por lo menos en Guerrero–, de estar coludidas con el narcotráfico.
La población respondió indignada por que hasta ahora quienes han dado resultados para contener a la delincuencia solo han sido esas policías comunitaria. Además se generaron confusas versiones que escalaron el conflicto. Otro problema fue causado por que la intervención del gobierno del estado fue tardía y torpe, tanto que provocaron que a la comisión negociadora también se les retuviera y además aceptaran acuerdos que no cumplieron, para variar.
Sin embargo la molestia del señor Osorio Chong que pretende irritar más a las comunidades guerrerenses amenazando con realizar acciones penales, debería estar encaminada mejor a prometer y realizar acciones que regresen la gobernabilidad y erradicar la delincuencia y también como de alguna manera sucedió, presionar al gobierno del estado a cumplir con sus compromisos con los ciudadanos de Guerrero de otorgar seguridad y cumplirles también a los grupos de policía ciudadana y comunitaria hablándoles con verdad, evitando los engaños.
Si hubiese existido honestidad en el actuar del gobernante estatal, seguramente habría aprovechado para beneficio de la ciudadanía la labor de los grupos comunitarios y las autodefensas, pero los intereses y compromisos al parecer evitan esa posibilidad. Las agresiones y provocaciones continúan, así el día jueves después de haberse reunido en la Secretaria de Gobernación y llegar a algunos acuerdos, el coordinador de la CRAC, Eliseo Villar, fue detenido y lesionado por policías en Iguala (en donde cabe recordar recientemente se asesinó cobarde y salvajemente a un grupo de luchadores sociales encabezados por Arturo Hernández Cardona). Esas actitudes son realmente alarmantes y denotan esa doble actitud de negociación represión, esa doble cara demagógica y tramposa que debe ser totalmente desterrada al igual que la delincuencia que azota a la población de Guerrero.
Titishando: La Comisión Nacional de Derechos Humanos señaló en boletín que los asesinatos de estudiantes de Ayotzinapa era aun un caso no cerrado, lo que cimbró al gobierno estatal, sobre todo a su titular y al flamante coordinador de Gobierno, sobre quienes aún pende la posibilidad de fincamiento de responsabilidades por parte de ese organismo.
Algunos asesores de su gobierno aconsejaron a Ángel Aguirre que no abriera mucho la boca, pues estaba cometiendo demasiadas pifias al declarar ante los medios, lo cual le estaba deteriorando más la imagen. Por ello existe un gran silencio, aunque al parecer no pudo resistirse y dijo la frase de la semana: “no estaban secuestrados, solo no podían salir”, declaró respecto a los militares retenidos en la Costa Chica. Continúa la ola de inseguridad en Chilpancingo ante los ojos indiferentes de las autoridades de los tres niveles de gobierno. El secuestro de empresarios y profesionistas se está enseñoreando en ese municipio. Urge que las autoridades incrementen la vigilancia y establezcan controles de confianza, pues si no les preocupa la seguridad de los habitantes de la capital, lo que sí les debe preocupar es que una vez organizados, han sido capaces de tirar a varios gobernadores y ya se están organizando para resguardar sus vidas y su seguridad y cóbrasela a las autoridades coludidas.

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