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“En playa Caletilla no hubo temporada vacacional”, denuncia restaurantera

*Denia Galeana Abarca, propietaria del restaurante Poseidón, quien se dijo en quiebra, señaló que “no tenemos para pagar a proveedores ni impuestos”

Salvador Serna

Los restauranteros de playa Caletilla siguen declarándose en quiebra en plena temporada de verano: “Yo no tengo miedo y voy a poner el dedo en la llaga. En playa Caletilla no hubo temporada vacacional. La prueba es que no tenemos dinero para pagos de proveedores ni de impuestos”, soltó ayer la propietaria del restaurante Poseidón, Denia Galeana Abarca.
Como se publicó aquí, el primero en decirse en quiebra fue Antonio Catalán García, quien hace un par de semanas se quejó de la nula promoción para la zona Tradicional por parte de las autoridades de Turismo.
Catalán García también criticó la falta de prestancia, solidaridad y atención de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) porque –según denunció en aquella fecha– la dependencia les ha negado todo tipo de apoyo y acceso a créditos a todos los restauranteros de las playas de Caleta, Caletilla, La Angosta e isla de La Roqueta.
Pero ayer fue la propietaria del restaurante Poseidón, Denia Galeana Abarca, quien se dijo en quiebra financiera ya en las postrimerías de las vacaciones de verano.
“Yo no tengo miedo y voy a poner el dedo en la llaga. En playa Caletilla no hubo temporada vacacional. La prueba es que no tenemos dinero para pagos de proveedores ni de impuestos, todos los ingresos obtenidos son para la operación del restaurante y los salarios de los empleados, no hay ganancias ni utilidades, aquel que afirme todo lo contrario respecto a la situación económica de la zona Tradicional es un palero”, señaló la restaurantera.
De profesión contadora y administradora, Galeana Abarca expresó que “todos los restauranteros de playa Caleta trabajamos y vivimos al día porque la Sefotur y Turismo Municipal están invirtiendo toda la logística e infraestructura gubernamental e incluso la aplicación de todos los recursos a la zona Diamante, porque creo que allá están los negocios de sus amigos personales. Aparte los funcionarios tienen unos sueldazos que no justifican su trabajo”.
En cambio, la restaurantera rechazó unirse a las movilizaciones de empresarios de la Canaco Acapulco y de los comerciantes del Frente Amplio por Acapulco, en materia de huelga de pago de impuestos, así como la petición de indemnizaciones a terceros por la errónea planeación de las obras del sistema de transporte Acabús.
“Respeto sus posturas pero no las comparto, ellos están viendo por lo suyo, y nosotros por lo nuestro. Nosotros no queremos dinero subsidiado o regalado, queremos la llegada de turistas de calidad que les guste comer en los restaurantes y comprar en los parianes, ya no queremos turistas que traen anafres y tanques de gas a la playa para prepararse su comida y solo dejan un cochinero”, finalizó.

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