Es un partido político el que promueve el “movimiento del quiosco”, asegura el rector
*Javier Saldaña anuncia que el año entrante el ingreso a la escuela de Medicina de la UAG será “geo referenciado”, lo que significa que se darán espacios por el número de habitantes de cada región
Karla Galarce Sosa
El rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Javier Saldaña Almazán, dijo que es un partido político el que mueve a los aspirantes rechazados que mantienen el “movimiento en el quiosco” del puerto, desde hace semana y media, además que la señora Margarita Martínez García –una de las madres de familia que apoya a los jóvenes y defiende las realización de marchas y el plantón de nueve horas diarias– tiene intereses personales, aunque no especificó de qué tipo.
Anunció que el año entrante, el ingreso a la escuela de Medicina será “geo referenciado”, lo que significa que se darán espacios por el número de habitantes.
Se le preguntó si tenía conocimiento de algún grupo de la UAG que impulsara el movimiento del quiosco, y respondió: “De la Universidad no, más bien un partido político, estamos buscando el hilo y ahí lo llevamos, para decirle a ese partido que no se meta”.
En declaraciones a reporteros después de que asistió al acto conmemorativo por el Día Internacional de la Juventud, convocado por el Ayuntamiento de Acapulco, Saldaña Almazán dijo que cuestan a la máxima casa de estudios más de medio millón de pesos las medidas para brindar seguridad en las unidades académicas.
“Hoy (lunes) voy a recibir a un grupo importante, mañana voy a recibir a los de la Diana, pero les quiero decir a los padres de familia, a la comunidad, que tengo atendiendo tres años a la señora en los casos que me ha planteado, le hemos metido un caso en Medicina y a los dos meses salió, hemos metido a su hija a Enfermería, hemos metido a su hija a Medicina y a sus familiares, que no es un asunto de la sociedad, es un asunto creo… no se dejen llevar, si el asunto fuera genuino y estudiantil, como el caso de los otros jóvenes que me buscaron, que los atendí y que los estamos canalizando a otras carreras”, dijo Saldaña Almazán.
Aseguró que se reunirá con los jóvenes que se han manifestado.
“Espero que respeten el derecho de terceros y los voy a recibir en la universidad”, dijo y agregó que “vamos a tratar de que sea por corrimiento un grupo más, alrededor de 35 chavos más para Medicina y vamos a recibir a 710 más en todo el estado, tenemos 15 carreras donde vamos a colocarlos, no les puedo decir ‘no’, pero sólo a los que tengan evidencia de mejor posición”, señaló el rector de la UAG.
Mencionó que el movimiento que encabezaron los integrantes del Movimiento Académico y Social Alternativo del Sur (MASAS), también en el quiosco porteño, por más espacios en las escuelas del área de la salud, quedó expuesto que mintieron quienes aseguraron tener mejores puntajes que quienes habían sido admitidos entonces.
“En el Consejo Universitario vimos caso por caso, y ninguno de los jóvenes que decían estar mejor posicionados de los que habían ingresado lo probó, y pues accesaron y hoy de nueva cuenta les pido la lista y al que se les haya dado un trato injusto se les va a ayudar”, aseguró.
A los señalamientos de quienes participan en el “movimiento del quiosco”, de que hay personas con puntajes por debajo de los mil aciertos en el examen del Centro Nacional de Evaluación de la Educación Superior (Ceneval), dijo que los porcentajes de espacios designados para hijos de trabajadores y para indígenas fueron determinados por la máxima autoridad de la UAG, que es el Consejo Universitario.
“Estoy más convencido que nunca de que la parte proporcional que se les dio a los indígenas debe continuar, es gente que no tiene ni para comer y el otro año será geo-referenciado el ingreso a Medicina, es decir que de acuerdo con la población de cada región es como se les va a dar el ingreso, porque debemos tener la oportunidad para todas las regiones, no nada más para Acapulco”, señaló.
Respecto a los admitidos mediante el 5 por ciento de espacios para hijos de trabajadores, dijo que hay tres parejas de universitarios, cuyos hijos no alcanzaron el puntaje para ser parte de los admitidos.
“Es derecho que ellos tienen, es una disposición que hizo el Consejo Universitario, yo no lo dispuse, fue en años anteriores y lo vamos a respetar”, expresó.
Especificó que la seguridad en la UAG, que incluye instalación de cámaras de circuito cerrado, bardeados y pago de guardias privados, implica un costo que alcanza el medio millón de pesos al mes.




