<?xml version="1.0"?>
<oembed><version>1.0</version><provider_name>El Sur de Acapulco I Peri&#xF3;dico de Guerrero</provider_name><provider_url>https://suracapulco.mx/archivoelsur</provider_url><author_name>-</author_name><author_url>https://suracapulco.mx/archivoelsur/archivos/author/t6jkmep9q4</author_url><title>Los tribunales federales en Guerrero,c&#xF3;mplices del Ej&#xE9;rcito: Centro Prodh   * Se&#xF1;ala que no hay justicia mientras no se reconozca la inocencia de los campesinos Rodolfo Montiel y Teodoro Cabrera, que a consecuencia de la represi&#xF3;n han tenido que dejar la lucha en defensa del ambiente * Sostiene que  se debe replantear la labor que el Ej&#xE9;rcito mexicano realiza en comunidades ind&#xED;genas y campesinas  El Centro de Derechos Humanos Miguel Agust&#xED;n Pro (Prodh) ampli&#xF3; la petici&#xF3;n de apertura del caso de los ecologistas Rodolfo Montiel y Teodoro Cabrera, ante la Comisi&#xF3;n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), por violaciones al derecho a ser juzgados por un tribunal imparcial e independiente y violaci&#xF3;n del derecho a la protecci&#xF3;n judicial en que incurrieron jueces y tribunales federales en el estado de Guerrero, que, afirma, han actuado parcialmente en contra de los derechos.  El director del Prodh, Edgar Cortez, inform&#xF3; que el 11 de noviembre fue ampliada la petici&#xF3;n de apertura de caso ante la CIDH.  Subray&#xF3; &#x201C;la preocupaci&#xF3;n e indignaci&#xF3;n que para este Centro de Derechos Humanos representa la actuaci&#xF3;n que han tenido los &#xF3;rganos del Poder Judicial de la Federaci&#xF3;n adscritos al 21 Circuito (en el estado de Guerrero) en el presente caso. Su  falta de criterio y desconocimiento de los derechos fundamentales y la complicidad que con sus resoluciones han demostrado hacia las violaciones a los derechos humanos cometidas por miembros del Ej&#xE9;rcito mexicano, implican un retroceso y una verg&#xFC;enza para la administraci&#xF3;n de justicia en nuestro pa&#xED;s.  &#x201C;Esto se ve demostrado en la forma en la que han argumentado sus resoluciones, d&#xE1;ndole pleno valor probatorio a las ilegales actuaciones realizadas por el Ej&#xE9;rcito y denostando las pruebas ofrecidas por la defensa, incluso una recomendaci&#xF3;n de la Comisi&#xF3;n Nacional de Derechos Humanos, que dicho sea de paso, tampoco ha tenido la capacidad ni voluntad pol&#xED;tica para hacer cumplimentar su recomendaci&#xF3;n&#x201D;.  En un bolet&#xED;n en el que informa sobre la petici&#xF3;n hecha a la CIDH, el Prodh plantea: &#x201C;Insistimos en que, a un a&#xF1;o de que el Ejecutivo federal liber&#xF3; a los ecologistas, no existe todav&#xED;a justicia plena e integral en el caso. Efectivamente, la liberaci&#xF3;n de Rodolfo y Teodoro (el 7 de noviembre de 2001, tras el asesinato de su abogada, Digna Ochoa) no resolvi&#xF3; los problemas estructurales ni signific&#xF3; justicia alguna para ellos&#x201D;.  Se&#xF1;ala que para alcanzar justicia se requiere El reconocimiento pleno de la inocencia de los campesinos ecologistas; la reparaci&#xF3;n moral y material y al proyecto de vida hacia los ecologistas, en virtud de que no &#xFA;nicamente se les afect&#xF3; moral y materialmente, sino que, como consecuencia de estos hechos, se les impidi&#xF3; continuar con su lucha a favor del medio ambiente.  Tambi&#xE9;n exige el reconocimiento de responsabilidad del Estado mexicano y por consiguiente la investigaci&#xF3;n y sanci&#xF3;n a quienes por acci&#xF3;n (miembros del Ej&#xE9;rcito y agentes del Ministerio P&#xFA;blico) u omisi&#xF3;n (jueces y magistrados), son responsables de las violaciones a los derechos humanos cometidas en perjuicio de los ecologistas.  Finalmente, demanda el establecimiento de medidas de no repetici&#xF3;n de los hechos, mismas que tendr&#xED;an que consistir, entre otras cosas, en el replanteamiento de la labor que el Ej&#xE9;rcito mexicano realiza en comunidades ind&#xED;genas y campesinas.  Afirma que sin la soluci&#xF3;n de los cuatro puntos no existir&#xE1; justicia plena para los ecologistas ni para la sociedad en general y el Estado mexicano y su actual gobierno ser&#xE1;n c&#xF3;mplices de la violaci&#xF3;n a los derechos humanos de los campesinos ecologistas, pero tambi&#xE9;n de contribuir a la ruptura del Estado de derecho y de las instituciones democr&#xE1;ticas del pa&#xED;s.  En el bolet&#xED;n, fechado el 27 de noviembre, el Prodh recuerda que el 7 de noviembre del 2001, Rodolfo Montiel y Teodoro Cabrera fueron liberados mediante un decreto del Ejecutivo Federal, que se&#xF1;alaba incompatible el estado de prisi&#xF3;n en el que se encontraban con su salud f&#xED;sica y psicol&#xF3;gica.  Los dos ecologistas se encontraban presos desde mayo de 1999, cuando fueron detenidos por efectivos del 40 Batall&#xF3;n del Ej&#xE9;rcito en la comunidad de Pizotla, municipio de Ajuchitl&#xE1;n del Progreso, Guerrero, como una medida de represi&#xF3;n por su lucha a favor del medio ambiente en la zona de Petatl&#xE1;n y Coyuca de Catal&#xE1;n.  Los dos ecologistas fueron incomunicados y torturados durante 6 d&#xED;as, y finalmente se les oblig&#xF3; a firmar declaraciones autoinculpatorias, que junto con otras pruebas fabricadas por el Ej&#xE9;rcito, sirvieron de sustento para someterlos a un proceso judicial plagado de irregularidades y que culmin&#xF3; con una sentencia condenatoria en su contra.  El 25 de octubre del 2001, el Prodh present&#xF3; ante la CIDH la petici&#xF3;n de apertura del caso, por la responsabilidad que el Estado mexicano tiene en las violaciones a los derechos humanos cometidas a los dos ecologistas. Las violaciones consist&#xED;an en la afectaci&#xF3;n a las garant&#xED;as de libertad personal; derecho a la integridad personal y derecho al debido proceso.  Adem&#xE1;s se denunci&#xF3; la ausencia de imparcialidad e independencia que el Estado mexicano ha tenido para la investigaci&#xF3;n de los hechos de tortura, en virtud de que &#xE9;stas fueron turnadas a la Procuradur&#xED;a de Justicia Militar.  Al momento de la presentaci&#xF3;n de la petici&#xF3;n ante la CIDH estaba pendiente la resoluci&#xF3;n del amparo directo que los ecologistas hab&#xED;an presentado por segunda ocasi&#xF3;n en contra de la sentencia que los declaraba culpables. El 14 de agosto del 2002, los magistrados del Segundo Tribunal Colegiado de Circuito, con sede en Chilpancingo, determinaron convalidar las sentencias que hab&#xED;an dictado el Juzgado Quinto de Distrito de Iguala Guerrero y el Primer Tribunal Colegiado de Circuito de Chilpancingo.  Afirma el Prodh que esas resoluciones &#x201C;hab&#xED;an avalado todas las violaciones a los derechos humanos cometidas por el Ej&#xE9;rcito al momento de la detenci&#xF3;n, incomunicaci&#xF3;n y tortura de los ecologistas y desvirtuado, de manera infundada e ilegal, todas las pruebas que demostraban la inocencia plena de  Rodolfo y Teodoro. Este hecho motiv&#xF3; la existencia de nuevas violaciones a los derechos humanos en perjuicio de los campesinos, por las que este 11 de noviembre fue ampliada la petici&#xF3;n ante la CIDH.</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content"&gt;&lt;a href="https://suracapulco.mx/archivoelsur/archivos/148625"&gt;Los tribunales federales en Guerrero,c&#xF3;mplices del Ej&#xE9;rcito: Centro Prodh   * Se&#xF1;ala que no hay justicia mientras no se reconozca la inocencia de los campesinos Rodolfo Montiel y Teodoro Cabrera, que a consecuencia de la represi&#xF3;n han tenido que dejar la lucha en defensa del ambiente * Sostiene que  se debe replantear la labor que el Ej&#xE9;rcito mexicano realiza en comunidades ind&#xED;genas y campesinas  El Centro de Derechos Humanos Miguel Agust&#xED;n Pro (Prodh) ampli&#xF3; la petici&#xF3;n de apertura del caso de los ecologistas Rodolfo Montiel y Teodoro Cabrera, ante la Comisi&#xF3;n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), por violaciones al derecho a ser juzgados por un tribunal imparcial e independiente y violaci&#xF3;n del derecho a la protecci&#xF3;n judicial en que incurrieron jueces y tribunales federales en el estado de Guerrero, que, afirma, han actuado parcialmente en contra de los derechos.  El director del Prodh, Edgar Cortez, inform&#xF3; que el 11 de noviembre fue ampliada la petici&#xF3;n de apertura de caso ante la CIDH.  Subray&#xF3; &#x201C;la preocupaci&#xF3;n e indignaci&#xF3;n que para este Centro de Derechos Humanos representa la actuaci&#xF3;n que han tenido los &#xF3;rganos del Poder Judicial de la Federaci&#xF3;n adscritos al 21 Circuito (en el estado de Guerrero) en el presente caso. Su  falta de criterio y desconocimiento de los derechos fundamentales y la complicidad que con sus resoluciones han demostrado hacia las violaciones a los derechos humanos cometidas por miembros del Ej&#xE9;rcito mexicano, implican un retroceso y una verg&#xFC;enza para la administraci&#xF3;n de justicia en nuestro pa&#xED;s.  &#x201C;Esto se ve demostrado en la forma en la que han argumentado sus resoluciones, d&#xE1;ndole pleno valor probatorio a las ilegales actuaciones realizadas por el Ej&#xE9;rcito y denostando las pruebas ofrecidas por la defensa, incluso una recomendaci&#xF3;n de la Comisi&#xF3;n Nacional de Derechos Humanos, que dicho sea de paso, tampoco ha tenido la capacidad ni voluntad pol&#xED;tica para hacer cumplimentar su recomendaci&#xF3;n&#x201D;.  En un bolet&#xED;n en el que informa sobre la petici&#xF3;n hecha a la CIDH, el Prodh plantea: &#x201C;Insistimos en que, a un a&#xF1;o de que el Ejecutivo federal liber&#xF3; a los ecologistas, no existe todav&#xED;a justicia plena e integral en el caso. Efectivamente, la liberaci&#xF3;n de Rodolfo y Teodoro (el 7 de noviembre de 2001, tras el asesinato de su abogada, Digna Ochoa) no resolvi&#xF3; los problemas estructurales ni signific&#xF3; justicia alguna para ellos&#x201D;.  Se&#xF1;ala que para alcanzar justicia se requiere El reconocimiento pleno de la inocencia de los campesinos ecologistas; la reparaci&#xF3;n moral y material y al proyecto de vida hacia los ecologistas, en virtud de que no &#xFA;nicamente se les afect&#xF3; moral y materialmente, sino que, como consecuencia de estos hechos, se les impidi&#xF3; continuar con su lucha a favor del medio ambiente.  Tambi&#xE9;n exige el reconocimiento de responsabilidad del Estado mexicano y por consiguiente la investigaci&#xF3;n y sanci&#xF3;n a quienes por acci&#xF3;n (miembros del Ej&#xE9;rcito y agentes del Ministerio P&#xFA;blico) u omisi&#xF3;n (jueces y magistrados), son responsables de las violaciones a los derechos humanos cometidas en perjuicio de los ecologistas.  Finalmente, demanda el establecimiento de medidas de no repetici&#xF3;n de los hechos, mismas que tendr&#xED;an que consistir, entre otras cosas, en el replanteamiento de la labor que el Ej&#xE9;rcito mexicano realiza en comunidades ind&#xED;genas y campesinas.  Afirma que sin la soluci&#xF3;n de los cuatro puntos no existir&#xE1; justicia plena para los ecologistas ni para la sociedad en general y el Estado mexicano y su actual gobierno ser&#xE1;n c&#xF3;mplices de la violaci&#xF3;n a los derechos humanos de los campesinos ecologistas, pero tambi&#xE9;n de contribuir a la ruptura del Estado de derecho y de las instituciones democr&#xE1;ticas del pa&#xED;s.  En el bolet&#xED;n, fechado el 27 de noviembre, el Prodh recuerda que el 7 de noviembre del 2001, Rodolfo Montiel y Teodoro Cabrera fueron liberados mediante un decreto del Ejecutivo Federal, que se&#xF1;alaba incompatible el estado de prisi&#xF3;n en el que se encontraban con su salud f&#xED;sica y psicol&#xF3;gica.  Los dos ecologistas se encontraban presos desde mayo de 1999, cuando fueron detenidos por efectivos del 40 Batall&#xF3;n del Ej&#xE9;rcito en la comunidad de Pizotla, municipio de Ajuchitl&#xE1;n del Progreso, Guerrero, como una medida de represi&#xF3;n por su lucha a favor del medio ambiente en la zona de Petatl&#xE1;n y Coyuca de Catal&#xE1;n.  Los dos ecologistas fueron incomunicados y torturados durante 6 d&#xED;as, y finalmente se les oblig&#xF3; a firmar declaraciones autoinculpatorias, que junto con otras pruebas fabricadas por el Ej&#xE9;rcito, sirvieron de sustento para someterlos a un proceso judicial plagado de irregularidades y que culmin&#xF3; con una sentencia condenatoria en su contra.  El 25 de octubre del 2001, el Prodh present&#xF3; ante la CIDH la petici&#xF3;n de apertura del caso, por la responsabilidad que el Estado mexicano tiene en las violaciones a los derechos humanos cometidas a los dos ecologistas. Las violaciones consist&#xED;an en la afectaci&#xF3;n a las garant&#xED;as de libertad personal; derecho a la integridad personal y derecho al debido proceso.  Adem&#xE1;s se denunci&#xF3; la ausencia de imparcialidad e independencia que el Estado mexicano ha tenido para la investigaci&#xF3;n de los hechos de tortura, en virtud de que &#xE9;stas fueron turnadas a la Procuradur&#xED;a de Justicia Militar.  Al momento de la presentaci&#xF3;n de la petici&#xF3;n ante la CIDH estaba pendiente la resoluci&#xF3;n del amparo directo que los ecologistas hab&#xED;an presentado por segunda ocasi&#xF3;n en contra de la sentencia que los declaraba culpables. El 14 de agosto del 2002, los magistrados del Segundo Tribunal Colegiado de Circuito, con sede en Chilpancingo, determinaron convalidar las sentencias que hab&#xED;an dictado el Juzgado Quinto de Distrito de Iguala Guerrero y el Primer Tribunal Colegiado de Circuito de Chilpancingo.  Afirma el Prodh que esas resoluciones &#x201C;hab&#xED;an avalado todas las violaciones a los derechos humanos cometidas por el Ej&#xE9;rcito al momento de la detenci&#xF3;n, incomunicaci&#xF3;n y tortura de los ecologistas y desvirtuado, de manera infundada e ilegal, todas las pruebas que demostraban la inocencia plena de  Rodolfo y Teodoro. Este hecho motiv&#xF3; la existencia de nuevas violaciones a los derechos humanos en perjuicio de los campesinos, por las que este 11 de noviembre fue ampliada la petici&#xF3;n ante la CIDH.&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;
&lt;script type='text/javascript'&gt;
&lt;!--//--&gt;&lt;![CDATA[//&gt;&lt;!--
		!function(d,l){"use strict";var e=!1,n=!1;if(l.querySelector)if(d.addEventListener)e=!0;if(d.wp=d.wp||{},!d.wp.receiveEmbedMessage)if(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if(t)if(t.secret||t.message||t.value)if(!/[^a-zA-Z0-9]/.test(t.secret)){for(var r,i,a,s=l.querySelectorAll('iframe[data-secret="'+t.secret+'"]'),n=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret="'+t.secret+'"]'),o=new RegExp("^https?:$","i"),c=0;c&lt;n.length;c++)n[c].style.display="none";for(c=0;c&lt;s.length;c++)if(r=s[c],e.source===r.contentWindow){if(r.removeAttribute("style"),"height"===t.message){if(1e3&lt;(a=parseInt(t.value,10)))a=1e3;else if(~~a&lt;200)a=200;r.height=a}if("link"===t.message)if(i=l.createElement("a"),a=l.createElement("a"),i.href=r.getAttribute("src"),a.href=t.value,o.test(a.protocol))if(a.host===i.host)if(l.activeElement===r)d.top.location.href=t.value}}},e)d.addEventListener("message",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener("DOMContentLoaded",t,!1),d.addEventListener("load",t,!1);function t(){if(!n){n=!0;for(var e,t,r=-1!==navigator.appVersion.indexOf("MSIE 10"),i=!!navigator.userAgent.match(/Trident.*rv:11\./),a=l.querySelectorAll("iframe.wp-embedded-content"),s=0;s&lt;a.length;s++){if(!(e=a[s]).getAttribute("data-secret"))t=Math.random().toString(36).substr(2,10),e.src+="#?secret="+t,e.setAttribute("data-secret",t);if(r||i)(t=e.cloneNode(!0)).removeAttribute("security"),e.parentNode.replaceChild(t,e)}}}}(window,document);
//--&gt;&lt;!]]&gt;
&lt;/script&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://suracapulco.mx/archivoelsur/archivos/148625/embed" width="600" height="338" title="&#x201C;Los tribunales federales en Guerrero,c&#xF3;mplices del Ej&#xE9;rcito: Centro Prodh   * Se&#xF1;ala que no hay justicia mientras no se reconozca la inocencia de los campesinos Rodolfo Montiel y Teodoro Cabrera, que a consecuencia de la represi&#xF3;n han tenido que dejar la lucha en defensa del ambiente * Sostiene que  se debe replantear la labor que el Ej&#xE9;rcito mexicano realiza en comunidades ind&#xED;genas y campesinas  El Centro de Derechos Humanos Miguel Agust&#xED;n Pro (Prodh) ampli&#xF3; la petici&#xF3;n de apertura del caso de los ecologistas Rodolfo Montiel y Teodoro Cabrera, ante la Comisi&#xF3;n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), por violaciones al derecho a ser juzgados por un tribunal imparcial e independiente y violaci&#xF3;n del derecho a la protecci&#xF3;n judicial en que incurrieron jueces y tribunales federales en el estado de Guerrero, que, afirma, han actuado parcialmente en contra de los derechos.  El director del Prodh, Edgar Cortez, inform&#xF3; que el 11 de noviembre fue ampliada la petici&#xF3;n de apertura de caso ante la CIDH.  Subray&#xF3; &#x201C;la preocupaci&#xF3;n e indignaci&#xF3;n que para este Centro de Derechos Humanos representa la actuaci&#xF3;n que han tenido los &#xF3;rganos del Poder Judicial de la Federaci&#xF3;n adscritos al 21 Circuito (en el estado de Guerrero) en el presente caso. Su  falta de criterio y desconocimiento de los derechos fundamentales y la complicidad que con sus resoluciones han demostrado hacia las violaciones a los derechos humanos cometidas por miembros del Ej&#xE9;rcito mexicano, implican un retroceso y una verg&#xFC;enza para la administraci&#xF3;n de justicia en nuestro pa&#xED;s.  &#x201C;Esto se ve demostrado en la forma en la que han argumentado sus resoluciones, d&#xE1;ndole pleno valor probatorio a las ilegales actuaciones realizadas por el Ej&#xE9;rcito y denostando las pruebas ofrecidas por la defensa, incluso una recomendaci&#xF3;n de la Comisi&#xF3;n Nacional de Derechos Humanos, que dicho sea de paso, tampoco ha tenido la capacidad ni voluntad pol&#xED;tica para hacer cumplimentar su recomendaci&#xF3;n&#x201D;.  En un bolet&#xED;n en el que informa sobre la petici&#xF3;n hecha a la CIDH, el Prodh plantea: &#x201C;Insistimos en que, a un a&#xF1;o de que el Ejecutivo federal liber&#xF3; a los ecologistas, no existe todav&#xED;a justicia plena e integral en el caso. Efectivamente, la liberaci&#xF3;n de Rodolfo y Teodoro (el 7 de noviembre de 2001, tras el asesinato de su abogada, Digna Ochoa) no resolvi&#xF3; los problemas estructurales ni signific&#xF3; justicia alguna para ellos&#x201D;.  Se&#xF1;ala que para alcanzar justicia se requiere El reconocimiento pleno de la inocencia de los campesinos ecologistas; la reparaci&#xF3;n moral y material y al proyecto de vida hacia los ecologistas, en virtud de que no &#xFA;nicamente se les afect&#xF3; moral y materialmente, sino que, como consecuencia de estos hechos, se les impidi&#xF3; continuar con su lucha a favor del medio ambiente.  Tambi&#xE9;n exige el reconocimiento de responsabilidad del Estado mexicano y por consiguiente la investigaci&#xF3;n y sanci&#xF3;n a quienes por acci&#xF3;n (miembros del Ej&#xE9;rcito y agentes del Ministerio P&#xFA;blico) u omisi&#xF3;n (jueces y magistrados), son responsables de las violaciones a los derechos humanos cometidas en perjuicio de los ecologistas.  Finalmente, demanda el establecimiento de medidas de no repetici&#xF3;n de los hechos, mismas que tendr&#xED;an que consistir, entre otras cosas, en el replanteamiento de la labor que el Ej&#xE9;rcito mexicano realiza en comunidades ind&#xED;genas y campesinas.  Afirma que sin la soluci&#xF3;n de los cuatro puntos no existir&#xE1; justicia plena para los ecologistas ni para la sociedad en general y el Estado mexicano y su actual gobierno ser&#xE1;n c&#xF3;mplices de la violaci&#xF3;n a los derechos humanos de los campesinos ecologistas, pero tambi&#xE9;n de contribuir a la ruptura del Estado de derecho y de las instituciones democr&#xE1;ticas del pa&#xED;s.  En el bolet&#xED;n, fechado el 27 de noviembre, el Prodh recuerda que el 7 de noviembre del 2001, Rodolfo Montiel y Teodoro Cabrera fueron liberados mediante un decreto del Ejecutivo Federal, que se&#xF1;alaba incompatible el estado de prisi&#xF3;n en el que se encontraban con su salud f&#xED;sica y psicol&#xF3;gica.  Los dos ecologistas se encontraban presos desde mayo de 1999, cuando fueron detenidos por efectivos del 40 Batall&#xF3;n del Ej&#xE9;rcito en la comunidad de Pizotla, municipio de Ajuchitl&#xE1;n del Progreso, Guerrero, como una medida de represi&#xF3;n por su lucha a favor del medio ambiente en la zona de Petatl&#xE1;n y Coyuca de Catal&#xE1;n.  Los dos ecologistas fueron incomunicados y torturados durante 6 d&#xED;as, y finalmente se les oblig&#xF3; a firmar declaraciones autoinculpatorias, que junto con otras pruebas fabricadas por el Ej&#xE9;rcito, sirvieron de sustento para someterlos a un proceso judicial plagado de irregularidades y que culmin&#xF3; con una sentencia condenatoria en su contra.  El 25 de octubre del 2001, el Prodh present&#xF3; ante la CIDH la petici&#xF3;n de apertura del caso, por la responsabilidad que el Estado mexicano tiene en las violaciones a los derechos humanos cometidas a los dos ecologistas. Las violaciones consist&#xED;an en la afectaci&#xF3;n a las garant&#xED;as de libertad personal; derecho a la integridad personal y derecho al debido proceso.  Adem&#xE1;s se denunci&#xF3; la ausencia de imparcialidad e independencia que el Estado mexicano ha tenido para la investigaci&#xF3;n de los hechos de tortura, en virtud de que &#xE9;stas fueron turnadas a la Procuradur&#xED;a de Justicia Militar.  Al momento de la presentaci&#xF3;n de la petici&#xF3;n ante la CIDH estaba pendiente la resoluci&#xF3;n del amparo directo que los ecologistas hab&#xED;an presentado por segunda ocasi&#xF3;n en contra de la sentencia que los declaraba culpables. El 14 de agosto del 2002, los magistrados del Segundo Tribunal Colegiado de Circuito, con sede en Chilpancingo, determinaron convalidar las sentencias que hab&#xED;an dictado el Juzgado Quinto de Distrito de Iguala Guerrero y el Primer Tribunal Colegiado de Circuito de Chilpancingo.  Afirma el Prodh que esas resoluciones &#x201C;hab&#xED;an avalado todas las violaciones a los derechos humanos cometidas por el Ej&#xE9;rcito al momento de la detenci&#xF3;n, incomunicaci&#xF3;n y tortura de los ecologistas y desvirtuado, de manera infundada e ilegal, todas las pruebas que demostraban la inocencia plena de  Rodolfo y Teodoro. Este hecho motiv&#xF3; la existencia de nuevas violaciones a los derechos humanos en perjuicio de los campesinos, por las que este 11 de noviembre fue ampliada la petici&#xF3;n ante la CIDH.&#x201D; &#x2014; El Sur de Acapulco I Peri&#xF3;dico de Guerrero" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;</html></oembed>
