
Ciudad de México, 20 de julio de 2020. Kanye West arrancó el domingo su campaña presidencial con lágrimas al recordar que casi fue abortado, y con controversia por criticar a la luchadora por la libertad racial Harriet Tubman.
Ayer, el rapero tuvo primer y caótico mitin en Carolina del Sur, que giró sobre el aborto.
El también empresario recordó cuando él y su ahora esposa Kim Kardashian estuvieron cerca de acabar con su primer embarazo, “hasta que Dios lo impidió” al manifestar “una señal” en su computadora.
“Mi pantalla se puso en blanco y negro. Y Dios dijo: ‘si jodes mi visión, yo jodo la tuya’. Incluso si mi esposa se divorciara de mí después de este discurso, trajo a North a este mundo.
“Ella tenía las pastillas en la mano. ¡Casi mato a mi hija! Mi mamá también me salvó la vida, mi papá quería abortarme. No habría Kanye West porque mi papá estaba demasiado ocupado”, dijo antes de romper en llanto.
West, quien quien vistió un chaleco antibalas, propuso otorgar un millón de dólares a cada mujer que tenga un bebé, para incentivar la maternidad.
Después criticó una ley de Nueva York que permite el aborto seis meses después de la concepción, aunque omitió que es en caso de que la vida de la madre esté en riesgo.
Exigió en varios momentos silencio y orden absolutos, regañó a la gente por aplaudir, se involucró en discusiones y expulsó a una persona por razones desconocidas, de acuerdo con Daily Mail.
El momento de mayor más desaprobación fue cuando atacó a Harriet Tubman, quien hizo 13 misiones para rescatar a afroamericanos esclavizados.
“Harriet Tubman nunca liberó a los esclavos, ella sólo hizo que los esclavos trabajaran para otras personas blancas”, aseguró el rapero, lo que provocó que decenas de personas salieran del recinto.
West ingresó a la boleta electoral de Oklahoma al pagar 35 mil dólares antes de la fecha límite, el jueves pasado, en lugar de obtener firmas.
Texto: Staff / Agencia Reforma / Foto: Archivo


