
A tres días de su investidura, el presidente electo Lula da Silva anunció los últimos nombres que formarán parte de su nuevo gabinete para los próximos cuatro años. Destaca la presencia de representantes de hasta nueve fuerzas políticas distintas
Europa Press
Madrid
Al menos cuatro personas fueron detenidas ayer en un operativo a nivel nacional por su participación en las protestas antidemocráticas que se produjeron el pasado 12 de diciembre en Brasilia, cuando el presidente electo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, recibía las credenciales por su triunfo en las urnas.
Por orden del Tribunal Supremo de Brasil se llevaron a cabo registros en hasta ocho regiones diferentes, entre ellas Río de Janeiro y Sao Paulo, así como cuatro detenciones de las más de 30 órdenes de captura que se emitieron.
Los sospechosos están acusados de daños, asociación para delinquir, abolición violenta de las instituciones democráticas y golpe de Estado, en el marco de las violentas protestas que se produjeron el 12 de diciembre en la capital brasileña y en las que, que dejaron la estampa de una turba intentando asaltar una comisaría de la Policía Federal, además de vehículos quemados y agentes agredidos.
El futuro ministro de Justicia, Flávio Dino, subrayó que las acciones policiales de ayer tienen como finalidad garantizar el Estado de Derecho y subrayó que las “motivaciones políticas” no legitiman actos criminales como los de aquel día. “La libertad de expresión no incluye el terrorismo”, dijo.
Entre los detenidos está el pastor evangélico Átila Mello, cuya esposa, Carina Mello, se preguntó en sus redes sociales dónde están el presidente Jair Bolsonaro –de viaje para pasar el Año Nuevo en Estados Unidos– y las Fuerzas Armadas, mientras el pueblo “es perseguidos” por “luchar por Brasil y la bandera”.
Según los hechos narrados por la Policía todo comenzó cuando un grupo de seguidores de Bolsonaro intentaron acceder a una comisaría para rescatar a un hombre que había sido detenido. Frustradas sus intenciones comenzaron a llevar a cabo acciones vandálicas en la capital.
Mientras ocurría aquello, Lula da Siva recibía del Tribunal Superior Electoral (TSE) las credenciales electorales de su triunfo en las urnas el 30 de octubre. Desde entonces, miles de seguidores de Bolsonaro estuvieron bloqueando carreteras y acampados a las puertas de los cuarteles pidiendo un golpe de Estado.
Por otro lado, a tres días de su investidura, el presidente electo de Brasil, Lula da Silva, anunció los últimos nombres que formarán parte de su nuevo gabinete para los próximos cuatro años, en el que destaca la presencia de hasta nueve fuerzas políticas distintas, si bien el suyo, el Partido de los Trabajadores (PT), se reservó los principales espacios de poder en el Planalto.
Lula confirmado ayer algunos de los nombres que han ido sonando a lo largo de estas semanas, como los de la senadora Simone Tebet para Planificación, la diputada Marina Silva, que vuelve a liderar la cartera de Medio Ambiente catorce años después, y el de Sonia Guajajara como ministra de los Pueblos Indígenas.
“Después de un trabajo intenso, después de muchos ajustes, hemos acabado de terminar el escalón del gobierno”, dijo Lula desde el Centro Cultural Banco de Brasil, donde tuvo lugar unos trabajos de transición que se habían demorado más de lo esperado debido a las dificultades que tuvo a la hora de contentar tanto a tradicionales aliados políticos, como a los improvisados.
El gobierno de Brasil publicará este viernes una ordenanza que revocaría la prohibición al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, de pisar suelo brasileño.


