
Acapulco, Guerrero, 23 de agosto de 2026.- A una semana de que concluyan las vacaciones, el arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González destacó la importancia de las alianzas papás-hijos, maestros-alumnos y papás-maestros. Asimismo, convocó a que el nuevo ciclo escolar sea un momento de mucha esperanza para las familias y la sociedad, con la participación de todos.
En su comunicado titulado Feliz retorno a clases publicado en el semanario Mar Adentro, consideró que la cercanía, el arte de corregir y la paciencia son actitudes muy valiosas que no pueden faltar.
Expuso que la primera es ahora mucho más apremiante ante el aumento de niveles de ansiedad ante el impacto de los huracanes, sismos y la ruda crueldad de la violencia, así como para detectar tristeza o preocupación; la segunda debe realizarse respetando siempre la dignidad, normas y leyes; y la tercera es necesaria para acompañar a los jóvenes en su crecimiento y maduración.
También mencionó que el derecho-deber de la educación de los hijos está en los papás, y que la alianza de estos últimos con los profesores cuida el desarrollo integral del menor hasta que pueda valerse por sí mismo y realizar en la sociedad “el bien que es”.
“La alianza maestros-alumnos tiene como bases el amor pedagógico del maestro por vocación, que busca el crecimiento integral del alumno y no sólo cumplir un programa, y el respeto y atención del alumno al maestro en un reconocimiento agradecido”, añadió, al acentuar que para los estudiantes el modo de vivir de los educadores también es una lección.
Recordó que, en busca de la armonía social, el papa Francisco invitaba a un pacto global que involucra: “en la formación de personas maduras a las familias, comunidades, escuelas y universidades, instituciones, religiones, gobernantes, a toda la humanidad”.
Yee Trujillo


