
Acapulco, Guerrero, 10 de mayo de 2026.- “Con nuestra oración, afecto y reclamo de justicia también hagámonos cercanos a las mamás, víctimas de las violencias, que sufren el gran dolor de sus hijos asesinados o desaparecidos”, convocó este domingo el arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González en el Día de las Madres.
En su comunicado publicado en Facebook para celebrar la fecha, destacó que mediante la madres las personas reciben la vida, el crecimiento y mucho de su formación humana y espiritual.
Advirtió que: “en la experiencia de ser amado por su madre, por su padre, el hijo cae a la cuenta de su gran valor como persona. En su pequeñez es el centro de las miradas y atenciones, en especial de su madre, y así toma conciencia de su propia dignidad. La carencia de este amor expone a muchos riesgos a los hijos y a la sociedad”.
Añadió que el papa Francisco sostenía que se necesita aprender de las madres que el heroísmo está en darse, la fortaleza en ser misericordiosos y la sabiduría en la mansedumbre.
González citó el Documento de Aparecida, la conclusión de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, celebrada en la población brasileña de ese nombre en 2007.
Ahí la jerarquía católica latinoamericana urgió a valorar la maternidad como misión excelente de las mujeres, sin oponerse a su desarrollo profesional y al ejercicio de todas sus dimensiones.
También expuso que el papa San Juan Pablo II exponía la fatiga que conlleva la maternidad con todos sus esfuerzos, que debe obtener también un reconocimiento económico, al menos igual que el de los demás trabajos afrontados para mantener la familia en una fase tan delicada de su existencia.
Yee Trujillo / Fotograma


