15 abril,2019 6:15 am

Arzobispo González llama a delincuentes al arrepentimiento y el obispo Salvador Rangel a una tregua

Encabezan procesiones por el Domingo de Ramos en Acapulco, Chilpancingo y Chilapa. Le han informado de la desaparición de cinco personas en tres municipios, dice el prelado en la capital.
Chilpancingo / Chilapa, Guerrero, 15 de abril de 2019. Durante la misa de Domingo de Ramos, que ofició el obispo Salvador Rangel Mendoza, éste dio a conocer a los feligreses que en los últimos días se han comunicado con él “para tratar al menos la desaparición de cinco personas” de tres municipios del estado.
Mientras que en Chilapa pidió una oración por las víctimas de secuestros y homicidios.
La misa se celebró en la plaza cívica Primer Congreso de Anáhuac, a la que acudieron cientos de religiosos con palmas tejidas que llevaron a bendecir, después de participar en la procesión desde la plazuela Unidos por Guerrero al centro de la ciudad.
El obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, dijo en su homilía que “el drama que vivió Jesús y la resurrección, retrata la muerte, destrucción y luto en muchos hogares, donde hay lágrimas”.
Entonces dijo que en lo últimos días se han comunicado con él “para tratar por lo menos la desaparición de cinco personas”, por eso reiteró en muchas familias hay tristeza y dolor, “sabemos de esas tragedias, pero hay una esperanza. Cristo resucitó y así como yo no pierdo la esperanza de que encontremos a estas personas desaparecidas, (pido que) también el pueblo recobre la fe en si mismo, y podamos caminar hacia un México y un Guerrero resucitado, donde amemos y respetemos la vida, desde el momento de la concepción hasta la muerte”.
Al finalizar, en declaraciones a reporteros, explicó que se trata de dos personas de El Ocotito, municipio de Chilpancingo, dos de Arcelia y uno de Chilapa, “vamos a tratar de ayudar y ojalá que estas personas aparezcan”.
El obispo llamó a que “guardemos la Semana Santa” e incitó a una tregua “Dios quiera que en estos días en Semana Santa respiremos un poquito de paz, haya tregua y entendimiento, para respetar a las personas y sobre todo a la vida”.
En la misa el obispo festejó una propuesta de reformar el artículo 1 de la Constitución federal, que presentó el senador Manuel Añorve y que tiene la finalidad de que “el estado mexicano reconozca, proteja y garantice el derecho a la vida. Desde la concepción y hasta la muerte”.
En declaraciones, explicó que la iniciativa de Añorve Baños pretende evitar la interrupción del embarazo “el aborto nunca será legal, es un asesinato. Lo que están pidiendo algunos es la penalización, pero lo que se quiere hoy es precisamente que se elimine la pena carcelaria, no que se apruebe el asesinar a los niños. No es lo mismo abortar que quitar la pena”.
En ese sentido, dijo que no está de acuerdo en la penalización del aborto, pero precisó que eso no significa que esté de acuerdo en que “se asesine a los niños”.
En Chilapa pide paz y seguridad
En la catedral de Chilapa, abarrotada de miles de feligreses, el obispo Salvador Rangel pidió paz, seguridad y que el comercio mejore en este municipio azotado por la violencia.
El prelado encabezó antes del mediodía una procesión, del templo del Dulce Nombre a la catedral, que recorrió parte de las avenidas principales de la ciudad.
El recorrido fue vigilado en calles cercanas por policías estatales y soldados del Ejército, quienes también se apostaron en la glorieta de la ciudad.
Participaron ciudadanos de los barrios tradicionales de la ciudad, de colonias populares y de pueblos de la zona rural. Todos con singulares ramos tejidos en forma de Cristo o manojos de ramos y flores silvestres.
En todo momento, un fraile le dio sombra al obispo con una sombrilla negra, mientras que mujeres soportaron las inclemencias del calor con o sin rebozo.
Ya en la catedral, con más de 2 mil personas, el obispo pidió una oración por las víctimas de secuestro y homicidio.
“Vemos en esta ciudad, en el municipio, en la diócesis, como hay muerte, secuestros, extorsiones y asesinatos. Así, como en el tiempo de Jesús”.
“Hoy en día hay lágrimas, llantos, lamentos, tristezas, dolor, muchas veces desesperación, impotencia”.
“La tragedia de Jesús nos recuerda las tragedias en Chilapa y en este municipio, pero también celebramos la vida, la resurrección y el triunfo de Jesús. Ese triunfo se convierte en el nuestro”.
“Jesús no terminó en el sepulcro, en la cruz, resucitó y en Chilapa tenemos que aprender a amar la vida, a respetar la vida, a cuidar la vida”.
“Aguaceros de muerte y de dolor en esta ciudad y en este lugar, (pero) que esta Semana Santa sea para la reflexión, vivamos en paz, estemos tranquilos”.
“Vivimos en paz, en concordia, en la tolerancia, que nos respetemos unos a otros. Vamos a hacer felices y a los que nos rodean”, pidió.
También se pronunció en contra del aborto, pero dijo que se deben eliminar las penas por esa causa.
“Estoy de acuerdo que la pena se reduzca, que se quite. La pena, no el aborto”.
Al final de la bendición de palmas, el obispo recibió a un grupo de adolescentes católicos y a pobladores de Atzacoaloya, que le pidieron que el sacerdote responsable de su iglesia no se ausente y la construcción de un techado en su explanada.
Texto: Rosalba Ramírez / Luis Daniel Nava
Llama el arzobispo Leopoldo González a la delincuencia al arrepentimiento
Con motivo del Domingo de Ramos el sacerdote pidió también solidaridad para las víctimas de la violencia
El arzobispo Leopoldo González González llamó a quienes cometen asesinatos, extorsiones y robo a reconvertirse, a entregar a los secuestrados, liberar a las víctimas de trata de personas y permitir que Dios lave sus pecados como Jesús lavó los pies a sus discípulos.
En su mensaje dominical, con motivo del Domingo de Ramos, el arzobispo invitó “a la conversión a quienes han hecho del asesinato, el secuestro, el robo, la extorsión y la corrupción un modo de vivir. Todos estos pecados son incompatibles con Dios”.
Leopoldo González llamó a los delincuentes a reflexionar que esos delitos “siembran dolor y sufrimientos inimaginables en hijos, hermanos, papás, esposas y madres. También muy amargos deseos de venganza. En nombre de Dios les pido que se conviertan”.
El jerarca de la Iglesia Católica en el estado comparó el pasaje religioso que relata el encuentro de Jesús con su madre durante el Viacrucis con el sufrimiento que provoca la violencia en las familias que han perdido a un ser querido.
“Este encuentro nos habla del calvario que muchas madres viven al buscar a sus hijas y sus hijos ausentes, víctimas de la trata, que con engaños los han prostituido o los han hecho miembros de su banda; víctimas de criminales que los mantienen desaparecidos o luego de asesinarlos los han escondido bajo tierra”.
“Hago un llamado a los victimarios para que toquen su corazón de hijos, tengan en su mente el rostro de sufrimiento de estas madres y cambien de conducta, devuélvanles a sus hijos si están vivos”, también abogó porque se ayude a localizar a las personas que han sido asesinadas porque localizar el cuerpo de una persona que es asesinada ayuda a los familiares en su duelo “quien pueda ayudar a ello, no deje de hacerlo”.
El arzobispo también convocó a ser solidarios con las personas víctimas de la violencia, abandono o maltrato para emular el ejemplo de José de Arimatea, quien de acuerdo con el relato bíblico, prestó su sepultura para que allí fueran depositados los restos de Jesús.
De lo sucedido el pasado jueves en la colonia La Mira, donde de acuerdo con el gobierno del estado hubo un enfrentamiento con civiles armados que se prolongó durante dos horas y dejó un saldo de cuatro civiles muertos y 12 detenidos, el arzobispo dijo que muchas familias estuvieron en la angustia por lo sucedido y rogó a Dios “que nunca vuelva a ser necesario cosa así”. Opinó que la muerte de una persona siempre es dolorosa y triste.
Insistió en su llamado a quienes han optado por la delincuencia como alternativa para obtener dinero “a cambiar la orientación de su vivir”.
Ayer se llevó a cabo la festividad de la Iglesia católica Domingo de Ramos que conmemora la entrada de Jesús en Jerusalén. A la celebración acudieron cientos de personas, quienes como tradicionalmente ocurre, compraron ramos de palma, algunos decorados con estampas de santos o con flores y acudieron a misa para bendecirlos. Los ramos son hojas de palpa tejidas que se compran en 10, 15 o 20 pesos.
El Domingo de Ramos es el inicio de la Semana Santa, cuyas actividades comenzaron desde el Miércoles de Ceniza, el pasado 6 de marzo y concluyen el próximo domingo.
A la catedral del Zócalo, dedicada a Nuestra señora de la Soledad, se vio llegar a cientos de familias, madres con bebés en brazos, personas de la tercera edad apoyadas en bastones.
El Zócalo donde tradicionalmente se permite a los artesanos la venta de palapas que tejen con sus manos, esta vez compartieron el espacio con las decenas de vendedores ambulantes que mantienen saturado el Zócalo desde que el gobierno del ex alcalde Evodio Velázquez Aguirre permitió que se instalaran en la zona.
En su mensaje el arzobispo llamó a los creyentes a no olvidar cuál es el “fundamento” de la Semana Santa porque de lo contrario el período vacacional “queda vacío”.
“Les invito a vivirla unidos a Cristo Jesús, desde el descanso que nos proporciona la convivencia familiar en este hermoso lugar o desde el trabajo que hemos de realizar para atender a tantas personas que nos visitan”.
Sobre si hay riesgo de que en las parroquias donde tradicionalmente se hacen representaciones de la crucifixión de Jesús, el arzobispo respondió que no ha recibido reportes al respecto, ni en Costa Chica ni en Costa Grande.
El año pasado durante la representación de la crucifixión de Jesús en la colonia Santa Cruz hubo un hecho de violencia que dejó un hombre muerto. El arzobispo dijo que los vecinos le han comunicado que está tranquilo y están con los preparativos para su representación “en santa paz”.
Agregó que no se ha pedido seguridad de las fuerzas de seguridad pública, pero sabe que con motivo de la festividad religiosa las autoridades de seguridad pública se acercan a los recintos religiosos.
Texto: Daniel Velázquez / Foto: El Sur