
Las operaciones de rescate continúan para localizar a unos cien desaparecidos. Más de 3 mil personas se quedaron sin hogar
Madrid, España, 5 de agosto de 2020. Al menos 135 personas fallecieron y más de 5 mil resultaron heridas a causa de las explosiones registradas el martes en el puerto de la capital de Líbano, confirmó el ministro de Sanidad, Hamad Hasán, quien resaltó que decenas siguen aún desaparecidas, según recogieron los medios libaneses.
Entre las víctimas de las explosiones hay ciudadanos extranjeros, tal y como han ido confirmando algunos gobiernos. Filipinas, por ejemplo, indicó que dos de sus nacionales fallecieron y otros once están desaparecidos, mientras que Egipto confirmó la muerte de dos de sus ciudadanos.
Los trabajos de búsqueda y rescate de supervivientes han continuado a lo largo de la madrugada del miércoles pero con mayor lentitud debido a los continuos cortes de electricidad ocasionados por las explosiones.
Los videos que circulan en redes sociales muestran una fuerte explosión que dio lugar a una gran columna de humo, tras lo cual se produjo una segunda deflagración de mayor potencia. Las sacudidas pudieron sentirse en las ciudades de Tiro y Sidón e incluso en Chipre, a 240 kilómetros.
Ante la situación, el Gobierno decretó el estado de emergencia durante dos semanas en la ciudad, mientras que la ministra de Información, Manal Abdel Samad, confirmó la creación de una comisión de investigación que presentará sus conclusiones en el plazo de cinco días.
Asimismo, manifestó que el estado de emergencia en Beirut, que fue declarado también zona de desastre, podrá ser prorrogado en caso de que las autoridades lo consideren necesario, según informó la agencia estatal libanesa de noticias, NNA.

Sin causa confirmada
Las causas de las explosiones aún se desconocen, si bien los medios locales han informado de que se produjeron en una zona donde hay almacenes con explosivos. En estos momentos, la principal hipótesis es que las 2.750 toneladas de nitrato de amonio acumuladas en uno de ellos estallaron por las precarias condiciones de seguridad en el lugar.
El director de Seguridad Nacional, Abbas Ibrahim, explicó que en el puerto se guardan los explosivos incautados por las autoridades portuarias de Beirut desde hace años, aunque insistió en esperar a las conclusiones de la investigación antes de adelantar causas.
A este respecto, el gobernador de Beirut, Maruán Abud, reveló este miércoles en MTV que había un informe de 2014 que alertaba sobre la posibilidad de que se produjera un accidente de este tipo en el puerto.
El primer ministro, Hasán Diab, confirmó este miércoles la hipótesis del accidente y reiteró que es “inaceptable” que hubiera 2 mil 750 toneladas de nitrato de amonio almacenadas desde hace seis años en uno de estos almacenes, tras lo que ha reclamado “las mayores penas” para los responsables”.
Las autoridades ordenaron ya poner bajo arresto domiciliario a los directivos de la Autoridad Portuaria de Beirut. El ministro del Interior, Mohamed Fahmy, ha explicado que dicha medida se ceñirá por el momento a las personas que desempeñaban altos cargos en el puerto.
Más de 3 mil personas sin hogar

Tanto el puerto como los barrios cercanos han quedado devastados. Las imágenes publicadas por la prensa libanesa muestran un enorme agujero en el lugar de las explosiones, mientras que los edificios aledaños han quedados destrozados. El Palacio de Baabda, sede de la Presidencia, también sufrió daños.
El gobernador de Beirut contó que más de 300 mil personas se quedaron sin hogar a causa de las explosiones. Según él, las autoridades trabajan para proporcionarles agua, comida y refugio. Además, valoró los daños materiales entre 3 mil y 5 mil millones de dólares, “quizá más”.
Las fuerzas de seguridad tuvieron que acordonar la “zona cero” para evitar que las familias se acerquen a buscar desparecidos, que los residentes vuelvan a sus casas y para impedir saqueos. Aoun ha visitado este miércoles al lugar para constatar los daños de primera mano.
Así, Hasán describió la situación como “una catástrofe en todo el sentido de la palabra”, admitiendo que muchos heridos aún no han podido recibir atención porque los servicios sanitarios están desbordados tanto en Beirut como en sus alrededores.
El jefe de la Orden de Médicos de Líbano, Sharaf Abu Sharaf, confirmó que los hospitales de Beirut están al máximo de su capacidad, por lo que reclamó un plan de emergencia.
Israel niega cualquier culpa
Por su parte, fuentes oficiales israelíes han negado cualquier vínculo del país con lo sucedido, que ha tenido lugar en medio del incremento de las tensiones entre Israel y el partido-milicia chií Hezbolá.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha trasladado sus condolencias al pueblo libanés por la “gran catástrofe” y ha dicho que su Gobierno está “preparado para dar asistencia humanitaria a Líbano, como seres humanos a seres humanos”
“Lo hemos hecho en el pasado”, ha manifestado, antes de añadir que Israel ha dado en el pasado ayuda a Siria e Irán. “Es nuestra forma de hacerlo. Distinguimos entre los regímenes y la gente”, ha zanjado, según ‘The Times of Israel’.
Hezbolá ha expresado su “profundo pesar por esta tragedia nacional” y ha hecho un llamamiento a todas las fuerzas políticas de Líbano a “unirse para superar las consecuencias de esta dura prueba”. Además, ha dicho que movilizará “todas sus capacidades” para ayudar a los libaneses que lo necesiten.
Las explosiones han tenido lugar en un momento en el que país atraviesa una grave crisis económica –la peor desde la guerra civil (1975-1990)– y se teme que la destrucción ocasionada por las mismas impacten directamente en la importación de alimentos y otros productos básicos.
En este sentido, el Consejo Supremo de Defensa ordenó el martes la importación del trigo perdido a causa de las explosiones y que se lleven a cabo preparativos para que el puerto de Trípoli pueda llevar a cabo las actividades de importación y exportación.
Texto y foto: Europa Press


