
Madrid, 8 de diciembre de 2024. El depuesto presidente sirio Bashar al Assad y su familia se encuentran en Moscú y han recibido asilo en Rusia, confirmaron fuentes del Kremlin a las agencias rusas Tass e Interfax.
Las autoridades rusas han concedido al derrocado mandatario y a su familia el asilo político por motivos humanitarios, añaden estas fuentes.
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, consideró este domingo que la caída del “régimen dictatorial” de Assad representa “una oportunidad histórica” para un futuro de paz en Siria después de medio siglo de autocracia familiar y 14 años de “brutal” guerra civil.
Guterres reconoció que queda un arduo camino por delante “para garantizar una transición política ordenada hacia una renovación institucional”, pero insistió en que “el futuro de Siria es una cuestión que corresponde a los sirios determinar”.
“Necesitaremos el apoyo de la comunidad internacional para garantizar que cualquier transición política sea inclusiva y amplia, y que satisfaga las aspiraciones legítimas del pueblo de Siria, en toda su diversidad”, indicó.
Por su parte, Amnistía Internacional celebró el derrocamiento de medio siglo de régimen de la familia Al Assad en Siria, pero pidió que cualquier decisión sobre el futuro político del país sea adoptada de acuerdo a un principio de justicia, en lugar de venganza, a la hora de atender los deseos de la población civil y, en particular, de las víctimas de los “horrendos” crímenes cometidos por la dinastía.
La secretaria general de Amnistía, Agnès Callamard, recordó que “bajo el gobierno de Bashar al Assad -y su padre, Hafez, antes que él- los sirios han sido sometidos a un horrendo catálogo de violaciones de los derechos humanos y han dejado un sufrimiento humano incalculable”.
Texto: Europa Press/ Foto: Dpa


