
Tlapa, Guerrero, 16 de abril de 2026. La me’phaa Ruperta Nicolás Hilario asumió como la primera mujer en la presidencia del Consejo Regional de Autoridades Agrarias en Defensa del Territorio en Contra de la Minería y de la Reserva de la Biósfera (Craadet) en las regiones Montaña y Costa Chica.
El relevo de la mesa directiva del Craadet fue el pasado 14 de abril, en la comunidad Tierra Colorada, municipio de Santa Cruz del Rincón, donde quedó como secretario Pedro de la Cruz, con el respaldo de los núcleos comunales de Iliatenco, San Miguel del Progreso, Colombia de Guadalupe, Tilapa, Tierra Colorada, San José Vista Hermosa, Paraje Montero, Pueblo Hidalgo y los Ejidos de Zitlaltepec y San José Vista Hermosa, que asistieron al foro informativo 68.
En el cambio participaron autoridades agrarias, civiles, ejidatarios, comuneros y ciudadanos, con la finalidad de refrescar y fortalecer los lazos comunitarios y territoriales ante los peligros que amenazan la zona, con la finalidad de trastocar los derechos que defienden como pueblos indígenas me’phaa y na savi.
El Craadet se integró hace 14 años en la comunidad La Ciénega, municipios de Malinaltepec, como un proceso organizativo entre los pueblos para defender el territorio, por lo que celebraron la designación de la presidenta de los bienes comunales de Iliatenco, Ruperta Nicolas Hilario, que dijeron, “no tenemos ninguna duda que durante su gestión avanzaremos con un Craadet más fuerte y organizado en la defensa del territorio y los bienes naturales”, y del integrante de los bienes comunales de Pueblo Hidalgo, municipio de San Luis Acatlán, Pedro de la Cruz.
Ruperta Nicolás y Pedro de la Cruz rindieron protesta y recibieron el bastón de mando, lo que representa un hecho histórico para la región, porque es un aliciente para que cada día más mujeres se sumen a la defensa del territorio y siga creciendo la lucha de reivindicación de sus derechos en las comunidades de la Montaña.
El consejo impulsa el ejercicio de los derechos de los pueblos indígenas, donde la forma de vivir en comunidad y la defensa del territorio trascienda más allá de los límites agrarios, que afronte los problemas sin temor y capacidad para resolverlos ante el abandono y poca disponibilidad del Estado para atender sus responsabilidades.
El consejo le apuesta a la lucha organizada, como pueblo y entre pueblos, para detener los procesos que les afectan y puedan replantear una nueva forma de crecimiento para sus hijos, pero con armonía con el territorio.
Remarcan ejercer el derecho colectivo como pueblos, para el fortalecimiento de la defensa de la tierra y los bienes naturales desde la autonomía, la libre determinación.
Carmen González Benicio


