26 febrero,2019 2:19 pm

Aumenta migración a EU riesgo de drogadicción en mexicanos

Estudios realizados por el Instituto Nacional de Psiquiatría revelan que entre mayor sea la exposición con la sociedad estadunidense, mayor será el riesgo de uso y abuso de drogas para los migrantes mexicanos.
Ciudad de México, 26 de febrero de 2019. A medida que aumenta la exposición de los mexicanos a la sociedad estadunidense hay un incremento de su riesgo de abuso y dependencia de las drogas, revelan estudios realizados por investigadores del Instituto Nacional de Psiquiatría.
Según los estudios en casi 7 mil individuos, la prevalencia de abuso y dependencia a las drogas entre los mexicanos que no tienen ninguna experiencia migratoria es de alrededor de 0.6 por ciento, pero esto crece a 2 por ciento si se tiene en la familia un migrante en Estados Unidos, indicó Guilherme Luiz Borges Guimaraes, investigador de esta institución.
Aseguró que el porcentaje es de 3.3 por ciento si la persona es migrante de retorno, y de 3.5 por ciento de migrantes mexicanos socializados en Estados Unidos. En tanto que 1.8 por ciento para los migrantes mexicanos que emigraron a Estados Unidos ya socializados en México.
“En comparación con las familias mexicanas sin experiencia migratoria los que son mexicanos con un miembro en Estados Unidos tienen un riesgo dos veces mayor.
“Este riesgo tiende a incrementarse según pasamos a otros niveles de experiencia migratoria y conocimiento de la sociedad norteamericana”, alertó.
Advirtió que las generaciones subsiguientes de mexicanos en Estados Unidos son las que tienen riesgos más elevados de tener estas conductas.
Por su parte, Guillermina Natera, investigadora de esta institución aseguró que mientras un 50 por ciento de niños de padres que han sido deportados presenta ansiedad, mientras que la manifiesta sólo un 16.7 por ciento de niños de padres no deportados.
Aseguró que, además, los hijos de padres que han sido deportados presentan niveles más altos de depresión que los hijos de los padres que no han sido deportados.
El estudio realizado en 36 niños, 18 de padres deportados y 18 de padres no deportados, revela que el primer grupo presenta un 33.3 por ciento de síntomas clínicamente significativos de depresión; mientras que el segundo grupo un 27. 8 por ciento.
La experta indicó que el análisis cualitativo refleja de manera más desgarradora y dolorosa la ansiedad y tristeza de los niños que lo que indican las pruebas sicológicas. Mencionó que los niños enfrentan un proceso de adaptación a una nueva cultura y estilo de vida que experimentan como un reto en el que el apoyo familiar y social juega un rol muy importante.
Texto: Natalia Vitela / Agencia Reforma / Foto: Cuartoscuro- Archivo El Sur