26 noviembre,2024 5:43 am

Aumenta violencia a mujeres en la Montaña por falta de protección estatal: Tlachinollan

Afirma que pese a las estadísticas que revelan ese incremento, las instituciones de justicia siguen funcionando sin perspectiva de género por lo que no tipifican correctamente los feminicidios ni hay autoridad que pare la violencia contra las mujeres

Tlapa/ Chilpancingo, Guerrero, 26 de noviembre de 2024. El Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, señaló que el estado de Guerrero está manchado de sangre de mujeres, porque al menos ocho municipios cuentan con Alerta de Violencia de Género por los altos índices de feminicidios.

Contrario a lo que presume la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, quien dice que Guerrero es santuario de mujeres, Tlachinollan sostuvo que en La Montaña se han recrudecidos los casos de violencia sexual, intrafamiliar, económica y sicológica contra ellas por la falta de protección de las autoridades.

Tlachinollan emitió el comunicado: La imparable ola de feminicidios en la Montaña de Guerrero, en el marco del 25 de noviembre, Día Internacional para la eliminación de la violencia contra las mujeres, señalando que la máxima expresión de la violencia son los feminicidios.

El centro informó que tiene documentados 15 casos de feminicidio que representan al 12 por ciento de los feminicidios que se cometieron en comunidades de los municipios de la Montaña: Tlapa con siete; Copanatoyac con dos; los municipios de Metlatónoc, Huamuxtitlán, Zapotitlán Tablas, Alpoyeca y Atlixtac con uno.

Recordó que Tlapa tiene desde el 22 de junio del 2017 alertas por violencia feminicida, donde la mayoría de las mujeres asesinadas eran de los pueblos indígenas na’savi, nahua, me’phaa.

También que del periodo de septiembre 2023 a agosto 2024 atendió a 312 mujeres por violencia de género con el 59 por ciento, donde la violencia económica fue la más recurrente con 42 mujeres que da un 30 por ciento; 42 padecen violencia física, sicoemocional y agresiones verbales y 14 acudieron por violencia sexual que representa el 10 por ciento, incluyéndose siete casos de matrimonios forzados.

Para subrayar la cifra de la violencia contra las mujeres en Guerrero ofrece datos de enero a octubre de 2024 del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNP), en donde Guerrero son 20 feminicidios de 180 asesinatos de mujeres, cuatro menores, 14 de 18 años en adelante y dos sin especificar edad. Además de interponerse mil 368 denuncias, contra la libertad personal, 169 contra la vida y, 14 contra la integridad corporal y tráfico de personas sólo dos, una menor de edad.

En lo nacional se registraron 2 mil 929 asesinatos violentos de mujeres, 645 fueron tipificados como feminicidios, 67 son niñas; 526 rebasan los 18 años y 52 no se especifica su edad. Por ello hubo 63 mil 935 denuncias por lesiones hacia mujeres, mientras que por delitos que atentan contra la libertad personal fueron 9 mil 987. Los delitos que atentan contra la vida y la integridad corporal sumaron 4 mil 560; casos de rapto son 82 y 177 secuestros; 500 casos de tráfico de mujeres, nueve son menores.

Tlachinollan cuestionó que pese a las estadísticas donde la violencia contra las mujeres está en los cielos, las instituciones de justicia siguen sin perspectiva de género por lo que no tipifican correctamente los feminicidios ni hay autoridad que pare la violencia feminicida.

Destacó que desde 2018 se creó en Tlapa la Unidad de Investigación Especializada del delito de feminicidio, pero en 2021 la Ministerio Público dejó sus funciones y hasta la fecha no hay personal lo cual es una grave omisión de la Fiscalía General del Estado de Guerrero porque no hay forma de que se investiguen los crímenes contra las mujeres.

Con esa omisión de la Fiscalía las carpetas quedaron archivadas y las familias de las víctimas sin justicia, porque los ministerios públicos no investigan, al contrario, las criminalizan al no creer en su palabra y no detener a sus perpetradores.

Y los jueces en lugar de proteger el derecho de la víctima favorecen a los feminicidas, como el caso de Melani, una joven de Hermosillo, Sonora, que nunca imaginó encontrar la muerte en su propia casa.

Tlachinollan consideró que ante la creciente violencia feminicida es necesario que los ministerios públicos o jueces juzguen con perspectiva de género y tomen en cuenta los patrones de agresiones que padecen las mujeres; resuelvan con objetividad e imparcialidad los lamentables crímenes para que haya justicia y no se repitan los feminicidios  porque hay manos protectoras y permisibles, al ver que ninguna autoridad actúa en su contra.

Para Tlachinollan lo más cruento son las desapariciones porque nadie las busca, sólo los esfuerzos de los familiares; al igual que los matrimonios forzados de niñas se siguen reproduciendo sin que las autoridades estatales y federales implementen acciones para erradicarlo.

Y que en el mundo desigual, las mujeres, han tenido que luchar por sus derechos, denunciar los agravios ante las autoridades judiciales, pero muchas les ha costado la vida por su osadía.

Exigen mujeres Afrodescendientes “justicia racial” y trato sin exclusión

Afrocaracolas, una organización de mujeres afrodescendientes de las dos Costas y Acapulco, manifestaron que “resisten en un mundo racista”, en un desplegado por Día Internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer.

Exigen “justicia racial”, un trato sin distinción, exclusión, restricción o preferencia basado en  raza, color, origen o etnia,  y  que la escucha de sus voces cimarronas “sea la revolución en este mundo racista”.

Se presentan como una colectiva antirracista y afrofeminista  que anhela y demanda las reparaciones históricas para las comunidades afrodescendientes.

Se describen como mujeres heterosexuales, jóvenes, mayores, bisabuelas, bisexuales, lesbianas y trans, que comparten la dolorosa violencia estructural que permea en Guerrero de historias de desplaza-miento forzado y feminicidios.

Como caracolas, señalaron que son valientes, capaces de resistir y llorar ante cualquier adversidad y reivindican el derecho al territorio, el acceso a la justicia climática, la autonomía política, el empodera-miento económico, la creación de narrativas antirracistas y la justicia reproductiva.

En los espacios internacionales donde participan, visibilizan y denuncian “el racismo en México a las poblaciones negras”.

Impulsan la participación po-lítica de las afrodescendientes desde 2019 , lo cual no es fácil debido a un sistema patriarcal.

Texto: Carmen González Benicio y Lourdes Chávez / Foto: