
En México, la tasa de mortalidad por suicidio llega a 5.3 por cada 100 mil personas, en Guyana a 40.8; Surinam, con 25.9; Uruguay, con 18.8 y Estados Unidos con 14.5
Ciudad de México, 10 de junio de 2023. Durante la pandemia de Covid-19, la atención de la salud mental se descuidó y se agudizaron factores como la pobreza, la violencia, el racismo y la desigualdad de género, lo que provocó que trastornos sicológicos, entre ellos la depresión y ansiedad, aumentaran más de 30 por ciento, alertó la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
De acuerdo con el informe Una nueva agenda para la salud mental en las Américas, presentado ayer por el organismo, en 2020, durante la pandemia, los trastornos depresivos graves aumentaron un 35 por ciento y los trastornos de ansiedad un 32 por ciento en países de la región.
El documento, elaborado por la Comisión de Alto Nivel sobre Salud Mental y Covid-19 de la OPS, indica que la tasa regional de suicidio ajustada por edad había aumentado, antes de que iniciara la contingencia sanitaria en la región, un 17 por ciento entre 2000 y 2019.
En el caso de México, la tasa de mortalidad por suicidio fue de 5.3 por cada 100 mil personas.
En la región, Guyana, con 40.8; Surinam, con 25.9; Uruguay, con 18.8 y Estados Unidos con 14.5 suicidios por cada 100 mil personas, tienen las tasas más altas.
Pese a la tendencia en incremento, ocho de cada 10 personas con una enfermedad mental grave, incluida la sicosis, no recibieron tratamiento en 2020.
El 65 por ciento de los países informaron interrupciones en los servicios esenciales de salud mental en 2020.
Aunque se informó que esta cifra ha disminuido al 14 por ciento a principios de 2023, voceros de la OPS indicaron que la región tiene escasa inversión de su presupuesto en salud mental.
La cifra ideal, recordaron, es el 5 por ciento y en algunos países no alcanza ni el 3 por ciento.
“La salud mental de la población de las Américas se ha visto gravemente afectada por la pandemia de Covid-19 y sus efectos en nuestras vidas, economías y sociedades”, afirmó el director de la OPS, Jarbas Barbosa.
“En este momento, el promedio a salud mental es sólo el 3 por ciento de los presupuestos nacionales de salud en las Américas. El informe recomienda que tratemos con gran denuedo de subir este a 5 por ciento para salud mental”, agregó.
Los voceros indicaron que las Américas es la segunda región con mayor consumo de alcohol del mundo, el cual, a su vez, es responsable del 5.5 por ciento de todas las muertes en este punto del globo terráqueo.
Mientras que el suicidio cobra la vida de casi 100 mil personas al año en la región.
A su vez, las enfermedades mentales pueden repercutir en la vida de las personas que la padecen. Los trastornos depresivos y de ansiedad son la tercera y cuarta causa de discapacidad.
De acuerdo con el Inegi, en México, 34.8 millones de adultos, 20 por ciento de esta población, han experimentado algún episodio depresivo en su vida.
Texto: Iris Velázquez / Agencia Reforma


