26 julio,2025 10:11 am

Aumentó 11% la extorsión en Edomex en el primer semestre del año, revelan datos oficiales

 

Ciudad de México / Sultepec, 26 de julio de 2025. La extorsión en el Estado de México repuntó en un 11 por ciento en el primer semestre del año en los 14 municipios intervenidos por las autoridades para frenar los sobreprecios impuestos por La Familia Michoacana a cárnicos, huevo y materiales de construcción.

Esto, aún con el temor de las víctimas -en su mayoría comerciantes- al momento de señalar a los operadores de la organización criminal en sus poblados, por lo que en la entidad existe una alta cifra negra en el tema del cobro de piso, admitió el Fiscal del Estado de México, José Luis Cervantes.

De acuerdo con datos oficiales, los municipios de Tenancingo e Ixtlahuaca reportan el mayor número de denuncias, con 11 y 13 respectivamente en el primer semestre del año.

Sin embargo, no necesariamente refleja el yugo criminal bajo el que está la población y los comerciantes de la región.

“Los comerciantes y proveedores son obligados a vender ciertos productos a sobreprecio, cuyas ganancias van a las arcas de la delincuencia, saben quién eres, dónde vives, saben de tu familia o bienes, si uno va a denunciar sabes qué va a pasar”, lamentó un comerciante tortillero que salió de la zona sur del Edomex y se trasladó a Toluca.

En el curso de la indagatoria las autoridades ministeriales lograron integrar diversos expedientes de investigación durante casi medio año por la complejidad de acreditar un delito.

“Es muy difícil obtener una denuncia. El que es extorsionado por estos grupos criminales sobre ciertos productos, pues más bien asume la extorsión, la consuma al momento de acudir, pero no va con las autoridades por dos razones: porque se ve amenazado y porque no confía en las autoridades, es decir, piensa que su denuncia pudiera no tener algún resultado”, reconoció el Fiscal mexiquense el pasado miércoles.

Pobladores de Sultepec exigen liberar a carnicero detenido en operativo contra la extorsión

Un grupo de pobladores exigió ayer la liberación de Antonio, propietario de la carnicería El Gallito, detenido en el “Operativo Liberación” en contra de presuntos integrantes de la Familia Michoacana en el Estado de México.

Apenas el jueves, la Secretaría de Bienestar mexiquense repartió aves de corral, borregos, carne, pollo, longaniza, alimento para animales y forraje, como parte de la disposición anticipada de bienes decomisados al grupo criminal.

Sin embargo, ayer el personal de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) y de la Secretaría de Bienestar no pudo repartir entre la población la carne de El Gallito, establecimiento asegurado durante el operativo en Sultepec, ni animales vivos que había en una granja de Texcaltitlán.

Al acudir a la carnicería de Antonio, ubicada en pleno Centro de Sultepec, los agentes ministeriales y las fuerzas de seguridad federales se encontraron con una protesta de pobladores.

Con pancartas y gritando consignas, unas 60 personas rechazaron la carne de res y cerdo y exigieron la liberación del dueño de la carnicería.

“No queremos la carne, ya está echada a perder, queremos a Don Toño”, reprochó Mario Ortega.

Antonio fue detenido por el delito de extorsión y se encuentra recluido en el penal de Tenango.

La Fiscalía del Estado de México acusa a Antonio de ser el encargado de la distribución y venta de carne en la región de Sultepec, Texcaltitlán y Almoloya de Alquisiras para la organización criminal la Familia Michoacana.

Más tarde, en Texcaltitlán, la Fiscalía mexiquense no pudo llevar a cabo una diligencia para concretar la donación de 11 cerdos, 52 lechones, 15 conejos y 4 gallinas en la granja “San Miguel”.

Teodoro Calixto, quien se identificó como encargado del lugar, fue apoyado por unas 50 personas que acusaron supuestas irregularidades en la investigación.

Los pobladores increparon a las autoridades y aseguraron que no recibirían los animales.

Por falta de condiciones para poder trabajar, el personal ministerial canceló la diligencia.

Benito Jiménez / Agencia Reforma