
El equipo cementero se impone 4-3 en penaltis a Tigres, tras rescatar empate 1-1 en tiempo de compensación durante el tiempo regular con gol de Igor Lichnovsky. El portero novato Andrés Gudiño fue la figura de esta semifinal al atajar en la tanda dos penales
Ciudad de México, 16 de julio de 2020. Cuando parecía que Cruz Azul estaba muerto y una vez más llenaría a sus seguidores de pena, se portó como un grande y en los últimos 10 minutos se metió al partido para darle la vuelta y terminar venciendo a los Tigres en penales 4-3.
Aunque en la portería inició como titular Jesús Corona, para el complemento ingresó el novel Andrés Gudiño, quien se pensó que podría achicarse ante las figuras del cuadro regiomontano, pero fue todo lo contrario.
Gudiño se plantó con seguridad bajo los tres palos, a todos sus adversarios les sostuvo la mirada, no se achicó cuando André-Pierre Gignac le anotó el primero ni cuando vio fallar a su compañero, Milton Caraglio.
El arquero sacó el espíritu que le hacía falta a Cruz Azul para recuperar la fe que ha perdido a lo largo de años de derrotas y amarguras.
Le paró un penal a Luis Quiñones y por más que Adrián Aldrete volvió a fallar, a Gudiño nadie lo hizo sentirse menos.
El encuentro no fue bueno para los celestes, que se vieron abajo en el marcador al minuto 35, con un gol de Quiñones, quien los aniquiló en táctica fija, ganándole a la zaga.
Parecía que el Cruz Azul quedaría eliminado, con su primera derrota en la Copa, después de que había pasado por encima de clubes como Pumas, América y Toluca; incluso en gran parte del segundo tiempo se vio a los Tigres manejar el marcador con más oficio, desesperando al rival, sin prestarles el balón.
La salida de Corona para dar paso al joven Gudiño, lucía como un movimiento temerario, como si el técnico Robert Dante Siboldi estuviera dándole minutos al novel arquero dejando que Tigres se creciera.
El ingreso de José Joaquín Martínez, quien parecía que solo iba a entrar a cumplir con algunos minutos fue un revulsivo, la ofensiva celeste mostró otra cara, más coraje y otro impulso.
El gol de Igor Lichnovsky al 92’ fue el premio al esfuerzo de estos jóvenes, incluso El Shaggy propició la jugada que derivó en el empate.
Sin duda ninguno de estos movimientos fue improvisado, Siboldi no para de demostrar que es un estratega como pocos en el futbol nacional, que sabe mover sus piezas para apretar en los momentos clave de un encuentro.
Cruz Azul, a punto de un nuevo tropiezo, ahora sí se levantó y está ya en la Final de la Copa por México.
Texto: Staff / Agencia Reforma / Foto: Twitter


