17 noviembre,2023 10:15 am

Baja el precio del metal para reciclar por el exceso que dejó Otis, dice un pepenador

 

Antes del huracán era muy poco el material de este tipo que llegaba al basurero. Antes, al metal en las bodegas lo pagaban a 4 pesos con 50 centavos por kilo y, ahora a 21 días del desastre, sólo pagan 2 pesos por kilo

 

Acapulco, Guerrero, 17 de noviembre de 2023. El exceso de metal en el basurero municipal abarató el costo de este material, pues antes del huracán Otis en las bodegas lo pagaban a 4 pesos con 50 centavos por kilo y, ahora a 21 días del huracán, sólo pagan 2 pesos por kilo, contó Carlos Aranda, que lleva 12 años recuperando materiales en el relleno sanitario.

Consultado en el relleno sanitario, Carlos Aranda indicó que antes del huracán era muy poco el metal que llegaba al basurero y estaba dedicado a la recolección de PET usado en botellas de refresco y otras bebidas, pero debido al huracán éste se volvió escaso y por eso está en la recolección de metal.

Contó que debido al huracán, las bodegas dejaron de abastecer a sus compradores en el Estado de México, porque también fueron afectadas y no hay forma de remolcarlo en tráilers, entonces, lo que hacen es que acaparan el material para después venderlo.

Dijo que en Acapulco hay unas cuatro bodegas grandes que se dedican a la recuperación de metal, pero también hay micronegocios que compran y luego revenden.

Aranda dijo que su trabajo es una jornada de todo el día y podría quedarse toda la noche, pero evita esa situación. Cada tercer día es su turno para recuperar materiales en el relleno y en 12 años, está es la primera vez que ve la aglomeración de metal en el relleno sanitario, pues antes era un material escaso y lo que abundaba era el PET.

Indicó que después de Otis, lo que abunda en el relleno sanitario es el metal, pues los camiones de volteo es lo que acarrean, pero a 21 días ya disminuyó la cantidad de ese material, “lo que traen ahora es más basura que metal”.

Indicó que, en un buen día, pueden recuperar hasta 300 kilos de metal, pero hay días en los que apenas consiguen 100 kilos.

Carlos Aranda es vecino de la colonia Loma Larga, en la parte alta de Acapulco, y apenas el miércoles 15 de noviembre se restableció ahí el servicio de energía eléctrica, pero “son contaditas las casas que tienen luz”, porque los vientos del huracán reventaron los cables o tiraron las mufas.

Narró que el huracán en la parte alta del municipio “fue lo más horrible que se pueda imaginar. Como es la parte alta, yo me imagino que fue más el impacto”.

Agregó que estuvieron incomunicados varios días, debido a que la calle que va de Carabalí a La Cima fue bloqueada por un derrumbe de piedras, árboles, postes de luz y teléfono, así como carros. Agregó que fueron los vecinos los que se organizaron para “limpiar” la carretera, pues ellos entendieron que si la vialidad se mantenía en esas condiciones, la afectación sería mayor para ellos, pues no podrían salir en caso de una emergencia médica, tampoco podían ir a comprar alimentos o salir a trabajar; así que ellos se organizaron y en casi dos semanas habilitaron el camino para que volvieran a circular vehículos.

Precisó que sobre la vialidad todavía hay tierra, piedras y los postes caídos en los costados, pero ya pueden transitar los automóviles y eso fue lo que permitió que apenas este el lunes, una brigada de la CFE subiera al poblado a rehabilitar el servicio de energía eléctrica.

Indicó que hay tramos de la vialidad, donde la tierra que arrastró el huracán todavía tiene unos 60 centímetros de altura, “los carros suben y bajan, pero sí pueden circular”.

 

Texto: Daniel Velázquez / Foto: Carlos Carbajal

 

 

 

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