
Chilpancingo, Guerrero, a 4 de agosto de 2026.- Productores de mezcal de Atenango del Río “batallan” para embotellar y vender el destilado fuera de su comunidad.
En la quinta edición del Agro Tianguis que se instaló el sábado pasado en la plaza cívica Primer Congreso de Anáhuac más de 120 productores de Chilpancingo, Tixtla y Atenango del Río, entre otros municipios, ofrecieron frutas, verduras, plantas ornamentales, semillas, artesanías y mezcal.
El maestro mezcalero Ignacio Rufino Santiago llegó en representación de la Comunidad de Aprendizaje Campesino (CAC) de Temalac de Morelos, municipio de Atenango del Río, para vender el mezcal de esa comunidad en la que hay más de 50 productores.
En entrevista con El Sur, Ignacio Rufino contó que el mezcal es artesanal, silvestre, los productores recolectan el maguey que crece de manera natural en el campo, aunque también cuentan con parcelas donde lo siembran.
Ignacio Rufino dijo que el mezcal es natural, fresco y versátil, “las mujeres se lo pueden untar en el cuerpo, en la cara para que no se les arrugue, es mejor que otros productos, también para relajarse pueden poner una copa de mezcal en un balde de 20 litros, lo mezclan bien, se bañan con esa agua y se relajan, el mezcal es medicinal”.
Los productores mantienen el proceso de corte, cocción y fermentación, sin máquinas especiales, que aprendieron de sus ancestros, pero también cuentan con fábricas certificadas y el mezcal Rufino fue galardonado como el mejor espadín de la región Norte en el Segundo Concurso “Entre agaves y comales” que se realizó en mayo pasado.
Los beneficiarios del programa Sembrando Vida reciben un apoyo mensual de 6 mil 450 pesos que les sirven “para lo del campo, la parcela”; sin embargo, de acuerdo con Ignacio Rufino, “hay pocos recursos para embotellar, no tenemos, le batallamos para comprar la botella, mercado le buscamos, hay varias necesidades, pero nos las vamos arreglando como podemos”.
El Agro Tianguis representa una oportunidad para los productores, pero no les garantiza que el mezcal se venderá; “tenemos que venir, haya venta o no haya venta, tenemos que decir presente porque lo más importante es darlo a conocer, ampliar el negocio”.
Desde hace más de 15 años, Ignacio Rufino apoya a otros productores de mezcal de su comunidad, “hay varios que no pueden ni salir, no conocen o les da miedo, voy acaparando más mezcal, lo tenemos por separado, sabemos qué material es, pero por falta de recursos la gente no se extiende, no puede salir a ofrecer su producto”.
Con ayuda de sus paisanos Adrián Casarrubias y Adolfo Islas, que radican en Nueva York, Estados Unidos, logró vender a extranjeros y poco a poco el mezcal Rufino ha sido conocido fuera del país, al igual que la localidad.
Ignacio Rufino aspira a que Temalac, “mi lindo y hermoso pueblito”, donde fue capturado José María Morelos y Pavón el 5 de noviembre de 1815, se convierta en un punto turístico por su historia, su cascada Velo de novia, sus ruinas y su mezcal.
Texto: Alina Navarrete Fernández / Foto: Jesús Eduardo Guerrero


