
Ciudad de México, a 24 de mayo de 2025.- Integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) bloquearon las puertas 3 y 4 de la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de Ciudad de México.
El bloqueo fue convocado por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), de la que forma parte la CETEG, con la exigencia de que se reanude el diálogo con la presidenta Claudia Sheinbaum, sobre sus demandas, como aumento de salarios y de pensiones; la cancelación de la reforma educativa de 2013 y la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007.
Alrededor de las 10 de la mañana, contingentes de la Coordinadora se ubicaron en los alrededores de la Terminal 1 del Aeropuerto, y se dificultó el acceso de las personas que querían ingresar.
Para la una de la tarde, el contingente de Guerrero ya se había desplazado a la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional, para ocupar los accesos a las puertas 3 y 4 del sitio, donde había un fuerte despliegue de elementos de seguridad, tanto en su interior como en las inmediaciones.
Dentro de cada acceso había trabajadores de seguridad del Aeropuerto, que impedían el acceso de los manifestantes con una valla, formada por los carritos transportadores de maletas; mientras que los cetegistas utilizaron bancas para hacer una formación e impedir por completo el ingreso de cualquier persona.
Incluso, los guerrerenses tenían bloqueadas las escaleras aledañas a estas puertas, que conectan el primer y segundo nivel de la terminal, a pesar que había pasajeros que querían salir, incluso con sus maletas o menores de edad.
En una oportunidad, se optó por abrir una reja que conecta el aeropuerto con la terminal de autobuses del mismo sitio, para que los pasajeros pudieran tener una opción de ingreso a sus respectivos vuelos.
Varios pasajeros corrieron con sus maletas para ingresar, pero al mismo tiempo, lo hicieron los cetegistas y si bien se permitió que algunos viajeros pasaran, pocos minutos después se ubicaron en ese acceso para que la reja también permaneciera cerrada.
Para evitar el paso libre de los pasajeros, los cetegistas colocaron un camión, en el cual se transportaban, justo frente a la reja, sin dejar opción alguna para que se pudiera abrir.
Frente a la puerta 3, hubo una pasajera que estalló con un grito frente a los manifestantes, por la imposibilidad de acceder a la sala de espera y con los cetegistas en bloqueo, saltó las barreras que se construyeron para impedir el paso y entró, sin sus maletas.
En la entrada del estacionamiento de la terminal 2, personas con el rostro cubierto, que portaban banderas rojas con letras negras, en las que se leía CETEG , de a poco arrancaron las plumas del estacionamiento, y otras estructuras de metal.
Con esos instrumentos, los cetegistas, que no dejaban ver sus rostros, se mantuvieron en esa zona y declararon que el paso para los viajeros estaba bloqueado por el momento.
Casi a las 3 de la tarde, apareció un camión de la Secretaría de Marina, que transportaba elementos del cuerpo militar, vestidos por completo de negro, con escudos de plástico, casco y protección en los ojos.
Fueron los cetegistas, algunos de los que tenían las estructuras que arrancaron antes, quienes rodearon el transporte de la Marina y evitaron que los elementos bajaran, además de obligar al conductor a que se retirara.
Minutos después de obligar la retirada del cuerpo militar, los cetegistas avanzaron y una buena parte se retiró de las puertas que ocupaban, pero una comitiva se mantuvo en el bloqueo.
Durante más de media hora, los guerrerenses estuvieron en la glorieta del aeropuerto, y hasta ese momento sí permitían el paso de vehículos, pero no podían llegar al área de carga y descarga, y los viajeros tenían que subir un paso elevado con todo y sus maletas.
Tras ese avance, la comitiva de Guerrero limitó el paso de los vehículos que circulaban en la glorieta, por lo que los viajeros tuvieron que caminar aún más de lo que por lo general caminan.
Un contingente de la Montaña Alta, detrás de una gran manta que lo identificaba, permaneció en la entrada varios minutos, coreando sus consignas, culpando al gobierno del bloqueo, y pidiendo atención a Guerrero: “cuidado con Guerrero, estado guerrillero”.
En repetidas ocasiones, ante el paso de viajeros afectados, los cetegistas mediante megáfonos exponían que el bloqueo del aeropuerto, y otras movilizaciones, son responsabilidad de la presidenta Claudia Sheinbaum, porque no cumplió con la reunión poara dialogar que ya estaba pactada para este viernes.
Al 20 para las 4, cetegistas se encontraban en la glorieta, encaminándose para salir, pues se había notificado que el bloqueo duraría hasta las 4 de la tarde.
Cuando el resto de las secciones caminaron rumbo a la glorieta, los guerrerenses esperaron y se retiraron de a poco del bloqueo, para tomar la estación del Metro Pantitlán y volver al plantón que instalaron, desde el pasado jueves 15 de mayo, en el Zócalo de Ciudad de México.
A las 4 de la tarde con 15 minutos se recuperó la circulación vial en la zona del aeropuerto y de a poco se reactivaron las operaciones áreas y descarga de pasajeros, en sus puertas correspondientes.
Pasajeros afectados
En las horas que duró el bloqueo al Aeropuerto Internacional, cientos de pasajeros tuvieron que esperar a que se liberaran los accesos para ingresar y poder tomar sus respectivos vuelos, aunque no sabían si lo harían a tiempo.
El Sur platicó con pasajeros afuera de las puertas del aeropuerto, con sus maletas listas para ingresar de alguna forma y así no perder el vuelo a sus respectivos destinos.
Tal fue el caso de Miguel Ángel, quien viajó desde Cuernavaca en camión, pues para este viernes tenía programado un vuelo a Cancún, con horario de salida de las 8 de la noche.
Miguel Ángel fue dejado por el camión cerca del aeropuerto, pero debido a las manifestaciones y las alertas enviadas por el mismo aeropuerto, llegó con anticipación para alcanzar su vuelo y a pesar de que logró ingresar, no tuvo éxito, porque las puertas estaban bloqueadas.
Rosario, originaria de Ciudad de México, este viernes a las 6 de la tarde viajaba a Monterrey. Con las manifestaciones se puso en duda su vuelo, debido a que no sabía si se liberarían las puertas a tiempo para ingresar.
Señaló que, en su caso, tuvo que caminar bastante, ya que desde afuera del aeropuerto se impedía la circulación vehicular y tuvo que entrar por una pequeña puerta lateral, pero señaló que no servía de nada entrar a la cercanía del aeropuerto, porque no era posible ingresar a esperar el vuelo.
Glenda tomaría un vuelo de varias horas, desde Ciudad de México con rumbo a Madrid, a las 5:45 de la tarde. Señaló que las aerolíneas no se harían responsables por vuelos perdidos.
Ella tuvo que bajarse de su vehículo varias cuadras antes del aeropuerto, y tuvo que caminar y señaló que a ella le tocó que algunos de los manifestantes se violentaran cuando quiso ingresar al Aeropuerto.
Texto y foto: Juan Luis Altamirano Uruñuela


