
Acapulco, Guerrero, a 29 de junio de 2026.- ¿Quién ordenó y quién pagó a los policías municipales para desaparecer y asesinar a Jhonatan Guadalupe Romero Gil y a Carlos Ignacio Rojas Montes de Oca? ¿Qué información tenían ambos amigos, el segundo trabajador del extinto bar La Mandona donde era obligado por los dueños a vender droga? ¿A quién encubrió el entonces fiscal regional de Acapulco, David Muñoz García, para que los nueve agentes de la patrulla 388 no fueran encarcelados?
A más de 7 años de la desaparición forzada de Jhonatan, su madre Socorro Gil Guzmán busca todavía las respuestas que den con los autores intelectuales, aún más tras la reciente identificación del cráneo de su hijo desaparecido en la cancha la CROM de la avenida Costera cuando tenía 25 años.
El 17 de junio pasado en la mañana, Gil Guzmán, sus hijas y un grupo nutrido de activistas que la han acompañado a lo largo de estos años de lucha acudieron a las oficinas de la Fiscalía de Desaparición Forzada, dentro del Edificio Inteligente, donde el fiscal, Francisco Martínez Delgado, les informó de la compatibilidad genética del 99.9 por ciento entre las muestras de la madre de Jhonatan y los restos óseos encontrados entre el 22 y 23 septiembre de 2022.
La reunión, a la que tuvo acceso El Sur, estuvo cargada de una fuerte desconfianza a la información vertida por el funcionario acompañado por el encargado de despacho de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP), Alejandro García Solorio, y funcionarios del Ministerio Público sector Garita y de la Coordinación de Servicios Periciales de la Fiscalía General del Estado (FGE).
Después de cuatro horas de constantes reclamos de todo tipo, incluidos la insensibilidad de notificar por teléfono unos días antes y el desdén al porcentaje de compatibilidad genética por la falta de una muestra del progenitor de Jhonatan, Gil Guzmán informó en una conferencia de prensa en el Museo Naval que no recibiría los restos que tenía el Servicio Médico Forense (Semefo) de Acapulco porque “no es ni la mitad del cuerpo de mi hijo”.
El primer indicio para buscar los restos de Jhonatan era la playera de la selección de Argentina de rayas blancas y azules que traía puesta el joven futbolero cuando salió de su casa para jugar con Carlos el día que fueron desaparecidos; conforme pasó el tiempo, Gil Guzmán se enfocó en los restos óseos que dieran cuenta de la fractura que tenía Jhonatan en la cabeza, por la que le falta un pedazo de cráneo arriba de la ceja izquierda.
En noviembre de 2025, vio tres fotos de diferentes posiciones de un cráneo con la característica que buscaba, pero el registro sólo tenía el número de la carpeta del hallazgo, “yo sé por fuentes muy confiables de Semefo que no los ponen en los registros, los tienen arrumbados ahí como cualquier cosa y hasta que ellos quieren les hacen el registro y los pasan a los libros”, ahondó en entrevista la también representante de la colectiva Memoria, Verdad y Justicia un día después de la notificación.
El dato de la fractura Gil Guzmán se lo dio a la FGE desde que le aplicó el cuestionario ante mortem en la denuncia de 2018, “¿por qué carajos, si vieron ese cráneo, no le hicieron las confrontas o la compatibilidad conmigo para descartar si era o no mi hijo?”, preguntó enojada en la entrevista hecha en el Zócalo, la abrazaba su hija Nadia cariñosamente, el ambiente mundialista que se escuchaba de fondo contrastaba con la tristeza aún por digerir de la información reciente.
El hallazgo de los restos óseos en la colonia Panorámica por parte de un colectivo de familiares de desaparecidos, le ratifica a Gil Guzmán la información que recibió por medio de una llamada anónima en enero de 2021: su hijo fue asesinado de un balazo y su cuerpo fue abandonado en esta colonia ubicada arriba del Infonavit Alta Progreso, en las faldas del parque nacional El Veladero.
Cuando los policías municipales desaparecieron a los dos jóvenes, la morenista Adela Román Ocampo sumaba poco más de dos meses como presidenta de Acapulco y el secretario de Seguridad Pública era Raúl Mejía Olguín, policía federal del área de investigación.
Mejía Olguín tomó posesión el 1 de noviembre de 2018 y renunció el 15 de marzo de 2019, el 25 de septiembre del 2018 la Secretaría de la Marina (Semar) había tomado la SSP municipal desarmando a los agentes y deteniendo a dos mandos por estar implicados en delitos y por “existir sospechas de probable infiltración de grupos delictivos”.
El cadáver de Carlos fue encontrado un día después de su desaparición en el fraccionamiento Hornos Insurgentes, detrás del restaurante de comida rápida Kentucky Fried Chicken de la avenida Ruiz Cortines, un video actualmente extraviado registró cómo policías municipales arrojaron el cuerpo.
La Acción Urgente del Comité contra la Desaparición Forzada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) por el caso de Jhonatan, de la que informó El Sur en julio del año pasado, pide investigar que la carpeta de investigación “habría sido modificada en relación con el video mencionado por el fiscal David Muñoz García que contendría material que compromete a los integrantes de la patrulla 388”.
El 30 enero de 2019, García Muñoz canceló la diligencia de nueve policías argumentando que él tenía un testigo “clave” que acusaría a los policías, pero nunca apareció, y él fue despedido en 2022.
“¿A quién carajo ese fiscal encubrió para que los policías no fueran a la cárcel, no dijeran la verdad?, porque si los policías hubiesen sido encarcelados, tal vez alguno hubiera hablado quién les pagó, por qué les pagaron, por qué se los llevaron, por qué les quitaron la vida”, exclamó Gil Guzmán, que vestía una playera negra con el rostro de Jhonatan y el de otras víctimas.
“¿Por qué desaparecieron a mi hijo? ¿Qué era eso que mi hijo sabía o Carlos para que lo hubieran desaparecido? Siempre he pedido que el fiscal sea juzgado por la desaparición de mi hijo y por la muerte de Carlos”.
El 1 de diciembre de 2018, Carlos le pidió ayuda a Jhonatan para demandar al dueño del bar La Mandona, que lo obligaba a vender drogas, Jhonatan se lo contó a su mamá un día después y a los tres días fueron desaparecidos. Nacido el 22 de diciembre de 1992, Jhonatan, egresado de la Escuela de Derecho de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), estaba a punto de cumplir 26 años.
La Mandona era un concurrido bar de música grupera ubicado a unos 80 metros de la elitista discoteca Baby’O Acapulco en la avenida Costera, tenía antecedentes de hechos de violencia, el 3 de abril de 2016 cuando hombres armados llegaron a las 5:20 de la madrugada en un vehículo, descendieron y mataron a balazos tres hombres que salían del establecimiento comercial.
Uno de ellos era un trabajador de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA), el cuarto empleado del organismo municipal asesinado en las dos semanas anteriores, apuntó El Sur en la nota del homicidio, gobernaba el perredista Evodio Velázquez Aguirre.
El 7 de mayo de 2017, la entonces coordinadora del programa Pensión para Adultos Mayores de la delegación estatal Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), Esmeralda Valle González, y una mujer se agredieron mutuamente dentro de La Mandona, y el guardaespaldas de la funcionaria federal disparó al aire.
Valle González fue removida y dos días después, el secretario General del Ayuntamiento, Daniel Meza Loeza, dijo que la Policía Federal fue la primera dependencia que acudió al bar, entonces le correspondía poner a disposición de la FGE los elementos para la investigación.
Después de cinco meses de la desaparición de Carlos, El Sur informó que otro trabajador de La Mandona desapareció a manos de hombres armados, la contadora Laura Carrillo, quien salió del bar el 23 de mayo de 2019 antes de las 9 de la noche; su carro fue encontrado en la colonia Vista Alegre, pero ella no.
Como parte de la investigación de la desaparición de Jhonatan, el Comité de la ONU requiere al Estado mexicano citar a los dueños del bar La Mandona.
Durante la conferencia matutina del 23 de junio pasado, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ofreció que la FGR investigue el caso y Gil Guzmán precisó en declaraciones telefónicas a El Sur publicadas dos días después que la carpeta por desaparición forzada ya la tiene la FGR, entonces faltaría la carpeta por homicidio.
La colectiva Memoria Verdad y Justicia, fundada en mayo de 2022 tras el regreso de la familia de Jhonatan de su exilio forzado por amenazas, acompaña otro caso de desaparición perpetrada por policías municipales de la patrulla 104 el 25 de mayo de 2023 en la colonia Ciudad Renacimiento, la víctima es José Alberto García Balanzar.
Ramón Gracida Gómez


