
Historiadores difieren sobre la decisión de quitar la “Transición Democrática de finales del Siglo XX”, pero coinciden en que es usual que así sea con cada cambio de administración.
Ciudad de México, 5 de agosto de 2019. El gobierno federal busca cambiar por decreto la vocación del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM).
Historiadores difieren sobre la decisión, pero, en general, coinciden en una cosa: es usual que así sea con cada cambio de administración.
De acuerdo con un documento, el presidente Andrés Manuel López Obrador busca reformar dos ordenamientos del INEHRM con el fin de borrar de los intereses del instituto el estudio explícito de la “Transición Democrática de finales del Siglo XX”.
Lo anterior fue incluido en las áreas de investigación y difusión del organismo en 2006 por Vicente Fox, quien también buscó, por medio de un decreto, dejar patente lo que considera su legado histórico: sacar al PRI de Los Pinos.
Para el historiador Lorenzo Meyer, profesor emérito de El Colegio de México, resulta natural que el gobierno entrante realizara esta modificación.
“Me parece hasta inevitable que se hiciera el cambio (con Fox), y ahora sucede más o menos lo mismo”, comenta. “El nuevo gobierno no valúa lo que pasó en el 2000 como una auténtica transición a la democracia y, entonces, rehace un poco en el mismo estilo y espíritu de Fox; y no está inventando nada, está simplemente siguiendo el mismo patrón del PRI y del PAN”.
Fundada en 1953, la dependencia nació como Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana, nombre que fue cambiado por Fox al actual, además de establecer como su objeto de estudio la Independencia, la Reforma Liberal, la Revolución Mexicana y la Transición Democrática.
Para Meyer, el grueso de la investigación de estos periodos históricos se hace en universidades, además de que el perfil del INEHRM es eminentemente de corte político.
“Si llega a ser derrotado Morena en las siguientes elecciones y vuelve el PAN, por ejemplo, puede hasta cambiar el nombre del Instituto. Yo no le veo algo así muy dramático, algo así muy controvertido, sino más bien algo casi natural”, detalla.
Con esto concuerda el historiador Camilo Vicente, especialista en violencia política y la represión de Estado en la segunda mitad del siglo XX en América Latina.
“El régimen priista creó a lo largo de su historia varias instituciones para construir la legitimidad histórica de sus gobiernos. Eran instituciones que producían un discurso que legitimaba a los gobiernos priistas, que se hacían llamar gobiernos revolucionarios, herederos de la revolución mexicana, y entre esos estuvo el INEHRM”, explica.
Para la historiadora Elisa Servín, especialista en la historia de la oposición del siglo XX mexicano, resulta desafortunado que se haga este cambio sin una discusión pública pertinente, como en 2006, cuando se hicieron coloquios y una publicación desde el INEHRM al respecto.
“Me llama la atención un cambio de esta naturaleza cuando el origen del cambio de nombre fue una discusión a nivel público de lo que implicaba la historia como parte de una transformación social”, juzga.
Por su parte, Reidezel Mendoza, experto en la Revolución, juzga que fue un error por parte de Fox intentar meter la transición democrática, a fuerza, en las áreas de estudio del Instituto, como lo es ahora mismo cambiarlas.
El INEHRM debe desaparecer, propone Jean Meyer
El historiador Jean Meyer, especialista en la Guerra Cristera y la Revolución, considera que el gobierno debería, más bien, desaparecer al INEHRM.
“Mi opinión personal, que no es de hoy y no tiene nada que ver con esa novedad ideológicamente muy reveladora, es que el presidente debería aprovechar la austeridad republicana para desaparecer dicho instituto, que no tuvo nunca razón académica o científica de existir”, juzga.
Asimismo, explica que hay numerosos centros históricos e historiadores que ya trabajan los temas de estudio del INEHRM, y cuestiona su origen político: “Fue creado en 1953 en tiempos del presidente Ruiz Cortines como dependencia de la Secretaría de Gobernación, no es muy académico que digamos”.
Texto: Francisco Morales V. / Agencia Reforma / Foto: Internet


