2 enero,2025 8:57 am

Busca la escritora Zel Cabrera un diálogo poético con las mujeres que la antecedieron en la escritura

La autora igualteca promueve su libro Mediocres, editado por la Universidad Autónoma de Sinaloa

Acapulco, Guerrero, 2 de enero de 2025. Con la idea de buscar a las mujeres que la antecedieron en el oficio de escribir pero también de vivir, de hablar de lo femenino, de ser mujer o de resistir ante lo que dicta el patriarcado es que la poeta guerrerense Zel Cabrera presenta este año que termina Mediocres, su sexto libro de poesía y que fue editado por la Universidad Autónoma de Sinaloa.

“Es sobre todo, un diálogo, una búsqueda de una genealogía con las escritoras y las poetas que forman parte de mi árbol de palabras. Todas esas mujeres que me antecedieron en el oficio de escribir pero también de vivir. Es un poemario en el que está muy presente la feminidad, lo femenino como un detonador de la escritura. Son poemas en donde se reflexiona sobre desde dónde y cómo se escribe siendo mujeres, cuando mucho se pregona al respecto de que la poesía no tiene género. Desde dónde se resiste. Escribir es resistir también, pero para esto también se tiene que renunciar a la moda, al marketing y a la hegemonía que nos hace a todas y todos hablar de los mismos temas para poder tener un lugar en la literatura mexicana”.

En breve charla digital, la nacida en Iguala abundó en que éste “es un libro de poemas en el que trazo mis propias rutas al descubrimiento y a la sorpresa que habita lo cotidiano. Los temas principales son la escritura pero también la poesía. El cuerpo también tiene un lugar importante en estos poemas. También hay un diálogo con Autorretrato, el emblemático poema de Rosario Castellanos. Sus versos son las anclas de la segunda parte de Mediocres, Diálogo en el umbral, en la que se cuestionan los roles de género y las imposiciones patriarcales”.

“Lo describe bien el escritor español Javier Gallego en su más reciente reseña, Mediocres es una crítica mordaz del sistema literario y cultural que fomenta la superficialidad y la explotación de las emociones”.

–¿Cómo surge la idea de hacer este poemario? ¿Cuánto tiempo te llevó terminarlo?

–En pandemia di Selfie Literaria, un taller de escritura creativa basado en poemas escritos a través de autorretratos. Estuve muy en contacto con la poesía autorreferencial de Antonio Machado, Rosario Castellanos, Claribel Alegría, Cecilia Meireles. Creo que tanto el ejercicio de leer como de revisar con atención estos poemas y estar en constante reflexión entorno a cómo se escribe poesía en México y desde dónde me llevó a pensar en escribir muchos de los poemas de este libro.

Así, agregó, “Mediocres es una serie de denuncias y renuncias personales. Lo terminé en muy poco tiempo, quizá unos tres o cuatro meses, pero creo que la necesidad de escribir estos poemas ya llevaba mucho rato dándome vueltas en la cabeza desde que terminé a escribir Perras (otro de sus poemarios) en 2017. Sentía que necesitaba hacer el mismo ejercicio de reflexión, honestidad y crítica, pero con la escritura y la poesía”.

–¿Cuál es la experiencia que te deja escribir Mediocres?

–Creo que el sentido de saber desde dónde escribo poemas y quién soy cuando escribo, también cuando no escribo. No es un libro feliz y sencillo. Me permití ser un poco más libre con todo lo que implica la libertad. Sabía que no era un libro canónico, ni temático que pudiera ganar un premio de poesía porque justamente hace una crítica a ese tipo de libros, temáticos y unitarios. Y no me equivoqué, aunque fuera beneficiario del programa de edición de la Universidad Autónoma de Sinaloa. Escribir este libro me ayudó a aprender a renunciar a no escribir para ganar un premio. Fue algo que me dio mucha satisfacción, mucha libertad y eso no tiene precio. Es un poemario escrito también desde el hartazgo de quien no encaja y nunca va a encajar justamente por tener una voz propia, distinta. Es un libro totalmente actual, y eso es algo que a veces da pudor, entonces creo que también escribir Mediocres, me ayudó a quitarme la vergüenza.

–-¿Y por qué del título?

–El título viene de los versos de Autorretrato de Rosario Castellanos: “Soy mediocre / Lo cual, por una parte, me exime de enemigos…”. Y de reconocerse en esas palabras como en un espejo. Me gusta la idea de pensarme mediocre. Siempre me ha molestado la postura del genio incomprendido ante la página en blanco o del intelectual que escribe desde su torre de cristal. Esa superioridad intelectual me genera mucho escozor. Creo que se puede escribir desde muchos lugares.

–Además, señaló que “conocerte mediocre, blinda un poco de malas críticas que siempre buscan denostar el trabajo, sobre todo lo que se escribe siendo mujer”.

–¿Qué te gustaría que de este trabajo se quedara el lector?

–La libertad que da admitir en voz alta lo que somos. Quizá con suerte que se pueda reconocer en mis poemas, por eso el título está escrito en plural y no en singular, porque escribir no solamente es un acto personal, sino también un acto colectivo. Me gustaría que el lector sienta también la honestidad de quien escribe con una voz propia más allá de encajar en lo que dice el patriarcado que tenemos que ser o escribir.

Zel Cabrera (Iguala, 1988) es escritora y periodista con maestría en Periodismo Político de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García.

Becaria del Programa de Jóvenes Creadores del FONCA (2017), de la Fundación para las Letras Mexicanas (2014) y del Programa a la Creación de Desarrollo Artístico de Guerrero (2011) obtuvo, entre otros premios, el Premio Nacional de Poesía Tijuana 2018.

Su primera novela, Cómo pesa el silencio de los muertos, fue merecedora de una mención honorífica en el Premio Nacional de Novela Negra Una vuelta de tuerca 2022.

Ha publicado los libros de poemas No sé despedirme de las cosas (Medusa Editores, 2024), Perras (FCE/FETA, 2019: FCE/FETA, 2022), La arista que no se toca (IMAC, 2019; Los libros del perro, 2022), Una jacaranda en medio del patio (ISIC, 2018; Nueva York Poetry Press, 2020) y Cosas comunes (Simiente, 2019; Ediciones Liliputienses, 2020).

Desde 2020 dirige el proyecto editorial Los Libros del Perro y el Festival Internacional de Escritoras Primavera Bonita.

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