
Atoyac, Guerrero, a 8 de abril de 2026.- Integrantes de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) indagaron ayer con un georradar indicios de la fosa en la que presuntamente fue enterrado Prisciliano Medina Mojica, guerrillero de la organización encabezada por Lucio Cabañas, el Partido de los Pobres, en un paraje conocido como El Manguito, a un costado de la carretera Cacalutla-El Quemado, Atoyac.
La vicepresidenta de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos en México (Afadem), Tita Radilla Martínez, declaró que hay esperanza de encontrar los restos del combatiente caído el 7 de septiembre de 1974, pero insistió en que el Ejército debe abrir sus archivos de la guerra sucia para saber qué pasó con los desaparecidos de la época.
La jornada de búsqueda continuará hoy para intentar llegar a La Pascua, donde presuntamente fueron enterrados los guerrilleros caídos durante el rescate del futuro gobernador Rubén Figueroa Figueroa por parte del Ejército el 8 de septiembre de 1974 y que pudieran ser hasta 8, de acuerdo con la versión de la sobreviviente de la emboscada y pareja de Prisciliano, María Argüello, en entrevista con este periódico en diciembre pasado. La Pascua está ubicada en una cañada de difícil acceso a la que se entra por El Guanábano, brecha ubicada medio kilómetro más adelante de El Manguito.
La jornada de búsqueda de esta semana es una continuación de las actividades realizadas en los mismo puntos el 21 de diciembre pasado, aquella vez y ayer estuvieron presentes María Argüello y el integrante de la extinta Comisión de la Verdad de Guerrero (Comverdad), Nicomedes Fuentes García, quien destacó que la búsqueda de los guerrilleros es el seguimiento a la información que pudieron recopilar en los años que estuvo vigente la comisión, es decir, de 2012 a 2014.
En la búsqueda de este lunes estuvieron presentes agentes del Ministerio Público de la Fiscalía General de la República (FGR) y resguardaron el perímetro elementos de la Guardia Nacional y de la Policía Estatal.
Los integrantes de la CNB y familiares de Prisciliano limpiaron dos áreas de pastizales secos, en los que testimonios de habitantes de esta parte media de la sierra de Atoyac señalaron como referencias de las presuntas fosas que soldados habrían excavado para enterrar a los guerrilleros tras un enfrentamiento en el que militares habrían muerto también y cuyos cadáveres fueron llevados por el Ejército a otro lugar.
El georradar, conocido por su uso en algunas introspecciones en las búsquedas de los desaparecidos de la narcoviolencia de las últimas décadas, fue sobrepuesto en algunos metros de superficie terrosa por integrantes de la CNB, el primer punto más inclinado que el segundo.
Ante algunas “anomalías” registradas por el georradar un metro debajo de la superficie, familiares y funcionarios acordaron regresar en otro momento para indagar más en uno de los puntos en el que pudieran estar los restos de Prisciliano, asesinado presuntamente por el Ejército el 7 de septiembre de 1974 mientras inspeccionaba el terreno con miras a llegar a La Pascua.
En la emboscada en la que cayó Prisciliano sobrevivieron cuatro guerrilleros, quienes relataron al resto del grupo, entre ellos a su pareja María, que iba cruzando la entonces carretera de terracería rumbo a El Quemado cuando los soldados le dispararon y cayó.
El Ejército ha sido protegido por las autoridades, dice Tita Radilla
En declaraciones a El Sur en una pausa de la búsqueda, Tita Radilla expresó que tenía “muchos sentimientos el estar aquí, el seguir, las personas que han sido encontradas son muy pocas”, en comparación con las más de mil personas registradas en el país como desaparecidas en la guerra sucia, y recordó el hallazgo en octubre pasado en Petatlán de los hermanos Roberto Reyes Piedra y Rubén Izazaga Piedra, desaparecidos en 1975.
Señaló la “indiferencia” de las autoridades para buscar al aplazar las acciones y “por el paso del tiempo es muy difícil la investigación de estos casos, sabemos que no va a ser fácil encontrar”.
Una razón, especificó, “es que el Ejército ha negado la información, que son los responsables de estos hechos y tienen la información de qué hicieron con ellos, por eso sentimos que no podemos encontrar”.
“Y han sido protegidos por las autoridades para que no se les toque, y por eso ha sido muy complicado”.
A lo largo de su lucha por encontrar a los desaparecidos, la Afadem ha insistido en buscar en el ex cuartel militar de Atoyac, actualmente Casa del Pueblo en el que están algunas oficinas del Ayuntamiento, suman siete diligencias de excavaciones para encontrar restos humanos enterrados en la década de 1970.
La falta de resultados positivos, adjudicó la vicepresidenta de la Afadem, “ha sido porque no hay un método de la Fiscalía, una planeación para saber con testigos que realmente sepan lo que pasó, que puedan decir ‘pueden ir a tal sitio’”.
Dijo que hay “esperanza” de encontrar a los desaparecidos por acciones como la búsqueda de esta semana y afirmó que actualmente dentro de la CNB hay “interés” y que anteriormente las autoridades no encontraron porque no buscaron.
Consideró que también la Secretaría de Gobernación (Segob) y la FGR “están tratando de hacer algunos esfuerzos, que no son suficientes, pero son importantes para poder avanzar y esperamos que entre más vaya pasando el tiempo, ellos estén dispuestos a seguir con esta búsqueda”.
“Y ojalá pudieran abrirse los archivos, pudieran declarar los testigos que nunca han declarado”, subrayó Tita Radilla.
Ramón Gracida Gómez


