18 julio,2026 4:53 am

Buscan médicos amparos ante la incapacidad para atender pacientes por el desabasto, revelan

 

Chilpancingo, Guerrero, a 18 de julio de 2026.- La diputada local y secretaria general de la Sección 36 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA), Beatriz Vélez Núñez, informó que el abasto de medicamentos e insumos médicos en hospitales de Guerrero y del país apenas llega a un 30 por ciento.

Esa situación ha provocado la suspensión o retraso de cirugías, además de poner en riesgo al personal médico que enfrenta denuncias y amenazas por parte de familiares de pacientes que acusan malas atenciones.

En entrevista, la también presidenta de la Comisión de Salud del Congreso local, explicó que en hospitales como el General de Chilpancingo, los médicos especialistas han solicitado protección legal porque carecen de insumos básicos para realizar procedimientos quirúrgicos, como gasas, compresas, suturas y otros materiales necesarios.

Informó que ante dicha situación los trabajadores del sector salud analizan promover un amparo colectivo a nivel nacional, debido a las condiciones en las que laboran los médicos y especialistas, quienes son señalados por la población cuando no pueden brindar atención adecuada por la falta de materiales médicos.

“Nos dicen los médicos: ‘ampárenos, porque no hay hilo para suturar, no hay compresas para operar, no hay gasas elementales. La población piensa que somos nosotros los responsables, pero no es así’”.

La diputada priista detalló que la falta de insumos ha ocasionado que cirugías programadas se retrasen durante horas, no por responsabilidad del personal médico o de enfermería, sino porque no cuentan con los materiales necesarios para intervenir a los pacientes.

Indicó que un especialista no puede ingresar a un paciente a quirófano si no tienen garantizados elementos básicos como anestesia y material quirúrgico, ya que hacerlo representaría un riesgo para la vida de la persona atendida.

La líder sindical señaló que la problemática se agravó con la transición de hospitales estatales al esquema de IMSS-Bienestar, debido a que desaparecieron mecanismos como fondos revolventes o cuotas de recuperación que permitían resolver necesidades inmediatas.

“Ahora los directores y administradores no manejan ni un peso. Si se descompone un respirador, ahí queda, y muchas veces los propios trabajadores hacen cooperaciones con su salario para repararlo”.

Beatriz Vélez insistió en que los recursos destinados para medicamentos e insumos son manejados desde la Secretaría de Hacienda y oficinas centrales, por lo que pidió garantizar el suministro suficiente para que los hospitales puedan operar de manera adecuada.

José Miguel Sánchez