
A pregunta de El Sur en la conferencia de prensa matutina, el presidente anuncia que se reforzarán los programas de apoyo como Sembrando Vida para sustituir ese cultivo. No responde sobre la petición de diversas comunidades de que el Ejército no destruya sus plantíos. En ninguna parte del país operan grupos guerrilleros, contesta a otra interrogante en Palacio Nacional
Ciudad de México, 16 de diciembre de 2020. El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, reconoció que comunidades de la Sierra y de la Montaña de Guerrero se dedican a la siembra de amapola porque no tienen otra opción.
A la pregunta sobre la demanda de comunidades de la sierra, de que el Ejército no destruya sus plantíos de amapola porque es en la actualidad su única fuente de ingresos, el presidente no dio respuesta.
“Me consta: muchos siembran amapola porque no hay alternativas. La gente se dedica a estos cultivos porque no hay opciones, lo hacen en muchos casos por necesidad”, comentó este martes durante la conferencia matutina al dar respuesta a una pregunta hecha por El Sur, en el salón Tesorería de Palacio Nacional.
Asimismo, aseguró que el gobierno federal reforzará las acciones para atender este problema de modo que los programas de apoyo a campesinos –sobre todo Sembrando Vida, coordinado por la Secretaría de Bienestar– lleguen a todas las comunidades marginadas de Guerrero.
López Obrador dedicó unos minutos al latente conflicto social que se vive en varios municipios del estado debido a la ausencia de opciones efectivas a la siembra de amapola.
Se le mencionó que existen comunidades de la Sierra que han denunciado su exclusión de Sembrando Vida porque se les considera con altos índices de violencia y que cultivan amapola.
“Voy a pedirle al secretario de Agricultura y al secretario de Bienestar, que tienen que ver con el programa Sembrando Vida, que revisen lo que se está haciendo en Guerrero”, contestó el presidente. “Sí hay Sembrando Vida en Guerrero, pero debe de faltar y se puede ampliar el programa, todavía lo podemos hacer”.
Como publicó El Sur a fines de octubre, unas 20 comunidades de los municipios de San Miguel Totolapan, Ajuchitlán del Progreso, Atoyac de Álvarez y Heliodoro Castillo quedaron excluidas de dicho programa a pesar de la pobreza que enfrentan.
Reunidos en la asamblea para la Construcción de la Paz y la Reconciliación en las Comunidades, los campesinos de estas localidades lo manifestaron rotundamente: si los apoyos del gobierno no llegan, no va a ser posible sustituir las siembra de la amapola por cultivos alternativos.
Erradicación de amapola, un problema sin respuesta
El presidente de la República también fue consultado sobre las múltiples peticiones que, en tiempos recientes, hicieron campesinos para que el Ejército no destruya sus plantíos de amapola. Sin embargo, omitió dar respuesta.
Uno de los últimos casos ocurrió el pasado 30 de noviembre en San Miguelito, municipio de San Miguel Totolapan, cuando productores de esa comunidad impidieron que efectivos del Ejército destruyeran sembradíos de adormidera, su principal –si no es que casi única– fuente de ingresos.
Una semana después, el comandante de la Novena Región Militar, Eufemio Ibarra Flores, advirtió que no se permitirá que los plantíos ilegales permanezcan y que serán erradicados sin excepciones.
A pesar de este posicionamiento, en la sesión del pasado 8 de diciembre de la Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de la Paz, el jefe militar dijo que las autoridades militares no buscan confrontaciones con los productores de amapola.
Tras la difusión del video de los campesinos de la sierra de San Miguel Totolapan, que encararon a militares para pedirles que no destruyeran sus plantíos de amapola, el gobernador Héctor Astudillo Flores declaró que esos sembradíos son ilegales, pero que ni el Ejército ni los gobiernos federal y estatal quieren confrontaciones. Después, el jueves 10 Astudillo dijo que una alternativa importante para los campesinos que cultivan amapola es el programa federal Sembrando Vida.
Ayer, respecto a cómo se coordinarían los programas de apoyos de la Secretaría de Bienestar y de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural con las campañas de erradicación de amapola para no dejar a las comunidades sin recursos, López Obrador no dio una respuesta específica.
Insistió en que se trabajará más a fondo la sustitución de cultivos ilícitos, tanto de amapola como de mariguana, por la siembra de árboles frutales y maderables, así como de maíz y frijol.
“Ese es el objetivo del programa de apoyo al campo, tanto la acción que está dirigida a transferir fondos directos a los campesinos, sean comuneros, ejidatarios o pequeños propietarios, (como) el programa de Producción para el Bienestar y el programa Sembrando Vida, que ya beneficia a más de 400 mil sembradores en todo el país que constantemente, mes con mes, están recibiendo un apoyo, un jornal, para cultivar sus parcelas. Es un programa que está aplicándose para la siembra de un millón de hectáreas de árboles frutales y maderables”.
Añadió que Guerrero es el único estado del país en donde todos los productores reciben el apoyo de fertilizantes gratuitos.
“Pero sí se puede ampliar el programa de Sembrando Vida para sustituir estos cultivos”, insistió.
No hay grupos guerrilleros
El presidente también se refirió, en el transcurso de la mañanera, a posibles reportes acerca de la actividad en la Sierra de Guerrero de elementos pertenecientes al Ejército Popular Revolucionario (EPR), el Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI) o narcoguerrilla.
Afirmó que en ninguna parte del territorio nacional se tienen indicios de grupos armados guerrilleros, “no hay indicios de su presencia, repito, en ninguna parte del territorio nacional”. Más bien, enfatizó, “hay paz, tranquilidad y gobernabilidad” en todo el país.
“La gente está optando por la participación ciudadana, pacífica. Está sintiéndose representada por el gobierno como nunca, de modo que no existe una oposición al gobierno, una oposición armada, en ninguna parte del territorio, lo que tenemos son las bandas de la delincuencia organizada, pero es otro asunto completamente distinto”, atajó.
“Hay paz, hay tranquilidad, hay gobernabilidad y, lo más importante, hay confianza en el gobierno. Yo puedo recorrer todo el país sin guardaespaldas, sin ir en carros blindados y en todos lados hay respeto al gobierno, cosa que agradezco mucho, porque a todos nos conviene llevar a cabo los cambios de manera pacífica en beneficio del pueblo”.
Texto: Caterina Morbiato / Foto: El Sur


