
El descubrimiento de ese “campo de exterminio” del crimen organizado en Jalisco podría servir para que el gobierno federal “empiece a darle otro nivel de atención al tema”, señala Santiago Aguirre, director de la ONG. Lamenta “la absoluta ausencia de la Comisión Nacional de Búsqueda, antes relevante y hoy absolutamente desdibujada”. De la vigilia convocada por familiares de víctimas este sábado, dice que es una legítima expresión de protesta para presionar a las autoridades a que tomen cartas en el asunto”
El Sur / Ciudad de México, 15 de marzo de 2025. El descubrimiento de restos óseos, cientos de zapatos y decenas de pertenencias de posibles personas no localizadas en el “campo de exterminio” ubicado en un rancho de Teuchitlán, Jalisco, representa para las autoridades federales la oportunidad de reconocer “la crisis” de desaparecidos, pues de otra manera, este hecho se volverá a replicar en el resto del país, advierte el director del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, Santiago Aguirre.
La difusión de imágenes de los hallazgos en el lugar –al que muchos han llamado “campo de concentración” o “campo de exterminio”– ha causado indignación y sacudido a diversos sectores del país, pues “conecta con la memoria de las atrocidades que más han lastimado a la conciencia de la humanidad”, añadió el abogado.
El Centro Prodh, que acompaña a familiares de desaparecidos y que respalda la vigilia de protesta convocada por organizaciones civiles, a realizarse este sábado en al menos 18 ciudades de 15 estados, destaca cuatro puntos en torno al caso Teuchitlán.
El primero, dice Aguirre, es que el descubrimiento, hecho por el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco, confirma la relevancia y la legitimidad de la labor que realizan los familiares en búsqueda de las personas desaparecidas y, singularmente, los colectivos de las madres.
“Este lugar había sido procesado por las autoridades (de Jalisco), pero no es sino hasta que lleguen los colectivos cuando se puede realmente, de una manera exhaustiva, revisar qué es lo que hay ahí. Los colectivos se enfrentan a la hostilidad de las autoridades. El propio Jalisco es ejemplo de ello: el anterior gobernador (Enrique Alfaro Ramírez) había antagonizado con las madres buscadoras en varias ocasiones”, recuerda Aguirre en entrevista con El Sur.
Lo segundo, continúa, es que este no es un hallazgo que hable de una realidad circunscrita a Jalisco. “Lamentablemente, en los últimos 12 años se han encontrado múltiples sitios con características similares en Tamaulipas, Nuevo León, Guanajuato.
Guerrero mismo no es la excepción. Se han encontrado lugares con una alta concentración de fosas. El de Teuchitlán es un hallazgo de una realidad de alcance nacional”, lamenta.
Ojalá veamos una sacudida duradera
El tercer punto, indica Aguirre, es que no se debe de olvidar “el abandono” en que se encuentran las políticas de búsqueda y de identificación humana a nivel nacional, “sin soslayar la negligencia de las autoridades locales en el procesamiento de la escena.
“Penosamente, lo que ha prevalecido en los últimos años ha sido la pretensión de controlar, de manipular las cifras, para incidir en la percepción pública del problema y no tanto generar verdaderas políticas públicas que intenten resolverlo. Eso ha ocurrido en los estados, pero también a nivel federal”.
Es penoso, agrega, que después “de un buen inicio en el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador, con un buen subsecretario de Derechos Humanos (Alejandro Encinas), con una buena Comisión Nacional de Búsqueda, el impulso inicial durara sólo cuatro años. Lo que tuvimos desde el final de sexenio y que continúa hoy en el presente a nivel federal, es una aproximación muy limitada que pretende minimizar este problema, trasladarlo a los estados y no darle un abordaje más integral”.
En cuarto lugar, dice, pareciera que este último evento ha venido a remover “la conciencia adormecida de la sociedad mexicana. Estamos viendo que, en varias ciudades, distintos colectivos están llamando a jornadas de memoria, de movilización, que empiezan a tener eco en más sectores de la sociedad, que penosamente han vivido con mucha indiferencia esta tragedia humanitaria”.
“Ojalá que, dentro de la tragedia –resalta–, estemos ante una sacudida duradera. En México nos hemos ido acostumbrando a formalizar la violencia y eso ha implicado que no haya hoy un contexto de exigencia fuerte para que las autoridades cambien.
“En muy buena medida, porque los sectores que antes le exigían al gobierno una política decidida frente a las desapariciones, hoy son muy complacientes con el partido en el poder. Que generemos entre todos una mayor exigencia, porque de otra manera el problema no va a cambiar”.
–¿Qué opinas de la reacción de la presidenta Claudia Sheinbaum y del fiscal general Alejandro Gertz?
–Lleva razón la presidenta cuando dice: “Hay que mirar a las responsabilidades locales”. El sitio lo conoció la fiscalía de Jalisco y no lo procesó bien. El gobernador anterior tenía una posición de animadversión frente a los colectivos. Pero no podemos quedar en el juego de dejar de ver las responsabilidades federales. Desde luego que las hay.
La posición del fiscal general de la República, enfatiza Aguirre, “ha sido francamente lamentable: que diga que se va a revisar si hay federalidad para atraer los delitos es un insulto. Cualquiera con dos dedos de frente puede entender que allí atrás hay delincuencia organizada y que, por tanto, hay delitos federales que perseguir de oficio. Y es muy llamativa la absoluta ausencia de la Comisión Nacional de Búsqueda, una instancia que antes era relevante, que tenía que llevar la vanguardia en estos temas y que hoy está absolutamente desdibujada”.
Por primera vez, enfatiza Aguirre, en el nuevo sexenio las y los desaparecidos están llegando a los primeros lugares de preocupación del gobierno federal y de la agenda pública. “Lamentablemente, el nuevo gobierno no les había asignado un lugar prioritario. Apostaron a la continuidad de la deriva muy mediocre que caracterizó el final del sexenio de López Obrador en los temas de derechos humanos y de desaparición. La realidad les está estallando en la cara”, señala.
Es de esperarse que, a partir de esto, remarca, “en Presidencia vean que es insuficiente lo que se está haciendo en el tema desde la Secretaría de Gobernación y la Fiscalía General de la República. Ojalá reconozcan que el tema amerita una priorización diferente, que lo que les entregó el presidente López Obrador en este tema deja mucho que desear y que empecemos a ver otro nivel de atención”.
Urgente, lidiar con el rezago forense
Se pregunta al director del Centro Prodh, Santiago Aguirre, si es momento de un cambio drástico en la estrategia de seguridad.
“Es un problema complejo. Al menos dos cosas deben revisarse –responde–. Una es la política de seguridad y justicia. Después de muchos años de mano dura improductiva, la política del presidente López Obrador fue retraer la violencia del Estado. Y aunque eso implicó que disminuyeran algunos índices de abusos de las autoridades, generó un gran vacío que no fue llenado con justicia. Él se limitó a desplegar al Ejército, cuando lo que en realidad se necesitaba era limitar el uso de la fuerza bruta para, en su lugar, colocar la justicia, la inteligencia y el desmantelamiento de las redes criminales.
“La presidenta Sheinbaum ha tomado algunas medidas en este sentido, muy orillada por la presión estadunidense y ojalá que pronto veamos resultados concretos”.
El segundo tema tiene que ver con los desaparecidos. “Eventos como este hallazgo nos muestran que en México lo difícil no es encontrar huesos y restos, sino identificarlos”, puntualiza.
“Necesitaríamos una política ambiciosa, integral, para lidiar con el rezago forense que hoy por hoy no puede limitarse al tema de huellas dactilares o de alguna técnica tradicional. Hay que regresar a lo que se había intentado en algún momento: tener un gran centro nacional de identificación humana que se aboque exclusivamente al procesamiento de huesos y restos. Hay que rehacer el Banco Nacional de Datos Forenses, que hoy está abandonado. En primerísimo término, lo fundamental sería reconocer la crisis.
“Y lamentablemente hoy tenemos autoridades que, para proteger el proyecto político de la 4T, no reconocen ya que hay una crisis humanitaria de desapariciones en México, y mientras eso subsista va a ser muy difícil que se adopten medidas.
“Hay que señalar que esta es una de las principales crisis y dolencias del país y mientras eso no se entienda, vamos a continuar con situaciones como la que ahora conversamos, porque hoy es Jalisco, pero mañana va a ser Tamaulipas, pasado mañana Morelos, después Chiapas…”.
La protesta genera presión, exigencias
–¿Cuál es la importancia de la vigilia nacional de este sábado?
–Un primer nivel de importancia de estas movilizaciones es ético, porque nos muestran que la sociedad está viva, que no está dormida, que no nos acostumbramos a la violencia y en ello ya hay valor. Pero existe un segundo sustrato también, que es propiamente político: que las expresiones de protesta, de calle, de memoria, generan un contexto de exigencias. Nos quedan estas expresiones de protesta para presionar a las autoridades a que tomen cartas en el asunto. Por eso debemos secundarlas, hay que acompañarlas, subrayar su legitimidad y relevancia”, finaliza.
El hallazgo en Teuchitlán “también representa una esperanza”
Se llamaba Víctor Daniel Flores Fernández y desapareció el 17 de mayo de 2021. Tenía 19 años cuando un comando formado por elementos de la fiscalía de Jalisco y del crimen organizado –cuenta Héctor Flores, papá de Víctor– irrumpió en una casa en Guadalajara donde el joven rentaba un cuarto junto con su pareja. Los hombres armados buscaban a alguien más, pero la pagaron tres personas que no la debían, entre ellas Víctor. Se lo llevaron y fue reclutado a la fuerza.
Desde Jalisco, Héctor, de 44 años, narra a El Sur vía telefónica este hecho. Cofundador y secretario general de Luz de Esperanza Desaparecidos Jalisco, uno de los colectivos que convocó a la vigilia de este sábado en Jalisco y el resto del país, el padre de Víctor habla del dolor que ocasiona ver las fotografías del “campo de concentración” –como le llama– en Teuchitlán.
“Nos genera tristeza, horror. El pensar que tu hijo, tu hija, tu familiar pudo haber tenido esa suerte, es algo que no se puede describir”.
Gracias a su propia investigación y a una persona liberada, Héctor supo que ese testigo y Víctor estuvieron 15 días en una casa de seguridad, donde los golpearon y torturaron. “Si querían seguir vivos, debían aceptar ir a un campamento del crimen organizad en región Valles. Significaría que él aceptó ir al campamento reclutado”.
Con la información proporcionada por víctimas que han escapado del reclutamiento forzado, su colectivo y otros han denunciado ante las autoridades la existencia de al menos cinco campamentos en activo de la delincuencia organizada: en Valles, Ciénega, Altos de Jalisco, Valle de Guadalupe y en Zapopan, cerca de Guadalajara.
“Las autoridades dicen que tiene que haber denuncia y una carpeta. Eso es muy difícil. Nadie se arriesgaría porque el crimen se entera. Es muy peligroso”, reconoce Héctor.
Pero el hallazgo en Teuchitlán, resalta, también genera una esperanza: “Si nuestro familiar pasó por ahí, encontrar algún indicio que nos lleve a la verdad. De parte de Luz de Esperanza, varios años hemos denunciado públicamente el tema de reclutamiento forzado y posibles locaciones de campamentos aquí en Jalisco.
“Las autoridades siempre han sido omisas. De hecho, unos días antes de este hallazgo, 300 familias nos habíamos ido en caravana a Ciudad de México, al Congreso de la Unión, a solicitar una estrategia nacional contra el reclutamiento forzado, coordinación y apoyo.
Sentimos que a nivel federal no avanza el tema y cada vez está peor la realidad.
“Este hallazgo viene a confirmar todo lo que se ha exigido y que no han querido tomar cartas en el asunto. Este tipo de campos de reclutamiento forzado no pudieran existir sin la participación activa de tanto autoridades federales como estatales y municipales. Hemos platicado extraoficialmente con elementos del Ejército y la Guardia Nacional. Comentan lo mismo: que son un secreto a voces estos campos, pero siempre hay un poder superior que no les permite hacer nada”.
–¿La manifestación de este sábado será un renacer de la indignación?
–Es muy importante, primero por el respeto, honor y memoria de todos los que nos hacen falta. Es el símbolo de todo lo que se está viendo no sólo en Jalisco, sino en el territorio nacional. Por fin nos estamos quitando paso a paso esta venda de los ojos y salir de la comodidad en la que muchos nos encontramos y ver de frente lo que está pasando. Es el momento para que, como nación, podamos exigir a las autoridades, pues han sido omisas durante tantos años.
La ONU-DH exige una investigación exhaustiva sobre el caso Teuchitlán
La Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas (ONU-DH) llamó a las autoridades mexicanas a realizar una investigación exhaustiva sobre las fosas y los crematorios clandestinos hallados en un rancho de Teuchitlán, Jalisco, y a redoblar esfuerzos para identificar los restos hallados.
En un comunicado fechado en Ginebra, Suiza, y en un video, Liz Throssell, portavoz del organismo, señaló que se trata de una muestra de la crisis de desapariciones forzadas en México.
“El reciente descubrimiento en México de restos humanos calcinados y cientos de objetos personales, como zapatos y ropa, en un rancho presuntamente operado por un cártel de drogas, es un recordatorio profundamente perturbador del trauma de las desapariciones vinculadas al crimen organizado en el País”, manifestó en una declaración difundida este viernes.
“El descubrimiento resulta aún más perturbador dado que el rancho había sido previamente allanado en septiembre de 2024 por la Guardia Nacional y la Fiscalía del Estado de Jalisco, sin que se detectaran pruebas cruciales”.
Indicó que ONU-DH nota el compromiso de las autoridades federales y estatales de examinar posibles omisiones en la operación de búsqueda inicial.
“Hacemos un llamado a las autoridades para que garanticen investigaciones exhaustivas, independientes, imparciales y transparentes sobre los delitos cometidos en el sitio, para fortalecer los esfuerzos para identificar los restos encontrados ahí, y para permitir la participación significativa de las familias en los procesos de búsqueda, investigación y rendición de cuentas”, apuntó.
Throsell instó al Gobierno a mejorar las medidas preventivas y a garantizar la protección y el apoyo a las familias víctimas de desapariciones en su búsqueda de verdad, justicia y reparación.
Condena la CNDH omisiones de autoridades locales en el aseguramiento del rancho en Teuchitlán
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) condenó los crímenes ocurridos en el Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco, y las omisiones en las que incurrieron autoridades municipales y estatales en la protección, investigación y diligencia de los delitos que se cometieron en el lugar.
“Lo más alarmante es que este descubrimiento se produjo seis meses después de que las autoridades locales, con apoyo de la Guardia Nacional, realizaran un operativo en el mismo lugar sin llevar a cabo una investigación exhaustiva”, expresó la CNDH.
“Las omisiones en el aseguramiento del lugar, la cadena de custodia y la falta de seguimiento a denuncias previas reflejan una negligencia reiterada por parte de las autoridades responsables, lo que ha permitido que estas prácticas criminales continúen en la impunidad”.
La Comisión sostuvo que está trabajando tanto en la elaboración de un informe especial sobre los casos de fosas clandestinas como en la elaboración de una solicitud para reforzar las medidas cautelares en favor de integrantes del colectivo Guerreros Buscadores y sus familiares.
En el caso Teuchitlán señalan a AMLO cuando el fiscal estatal era quien “tenía en resguardo el predio”: Sheinbaum
La presidenta Claudia Sheinbaum pidió ayer “dejar en paz” a su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, quien ha sido cuestionado sobre la existencia de un narcocampamento, ubicado en Jalisco, en el que fuerzas federales realizaron un operativo desde septiembre de 2024.
La Mandataria reiteró que las instalaciones del inmueble quedaron bajo resguardo y responsabilidad de la Fiscalía del estado.
“Es como el tema de Jalisco, de este lugar que se encontró, ya está haciendo la investigación la Fiscalía, yo dije ayer (jueves), primero la información porque ya, lean hoy (viernes) a todos estos comentócratas, y no estoy minimizando, para que no se malentienda el tema de apoyar a las familiares de personas desaparecidas, nosotros siempre vamos a estar cerca de las víctimas.
“Me estoy refiriendo a este caso en particular donde hablan de quién sabe cuánta cosa que hay en el predio, a partir de una fotografía y de algunos testimonios. ¡Ah, pero ya todos! Ya otra vez ya ayer creo que vi que #NarcoPresidente AMLO, ¡ya déjenlo en paz! Todo otra vez contra el Presidente López Obrador, cuando además ahí quien tenía resguardado el predio pues era la Fiscalía estatal, pero más allá de eso, espérense a la información”, expresó.
El Congreso de Jalisco solicita hacer pública la investigación sobre Alfaro
Por el “narco campamento” en el Rancho Izaguirre en Teuchitlán, donde pese a revisión el 19 de septiembre de autoridades, madres buscadoras encontraron crematorios y restos humanos el 5 de marzo, el Congreso de Jalisco acordó solicitar hacer públicas acciones que se realicen para determinar probable responsabilidad de la Administración pasada, la de Enrique Alfaro.
El 9 de marzo la Fiscalía estatal informó que se giraron instrucciones para iniciar una investigación ante Órganos Interno de Control para deslindar responsabilidades por posibles omisiones en la búsqueda de septiembre en Rancho Izaguirre y, de ser procedente, se sancione al funcionario que corresponda.
Ante una propuesta de la diputada morenista Itzul Barrera, el Legislativo avaló un acuerdo que permitirá solicitar al Gobernador Pablo Lemus, hacer públicas las acciones y procedimientos que se inicien en la Fiscalía Anticorrupción y en Contraloría del Estado, respecto a determinar la responsabilidad de la anterior Administración estatal.
Pobladores de Teuchitlán, con miedo a pedir ayuda
Entre la incertidumbre y el miedo, los habitantes de Teuchitlán se han enfrentado a la tragedia: a poco más de 6 kilómetros de la plaza principal, la localización del centro de adiestramiento criminal en el Rancho Izaguirre impactó a la comunidad.
“Sentimos sobre todo miedo, estamos muy temerosos. Lo que pasó es algo muy feo, se siente un ambiente muy tenso, nunca habíamos vivido algo así”, relató Araceli, habitante del pueblo.
“Ana”, madre de un joven que atendió una oferta de empleo falsa en la Nueva Central de Autobuses de Guadalajara, reconoció dos prendas de su hijo en las fotografías que circularon sobre el sitio.
“Tenemos miedo de pedir ayuda, de contar lo que hemos pasado, porque no dudo que algún morboso haga de mi historia una historia más de terror”, lamentó.
La mirada internacional ha caído sobre Teuchitlán desde el 5 de marzo, tras la difusión del hallazgo de crematorios clandestinos y la viralización de imágenes de cientos de artículos personales.
“Hay mucha tristeza en la comunidad, mucha sensibilidad para con las familias que se han desgarrado por la pérdida de un ser querido. Pero ahora hay una nueva víctima: un pueblo, Teuchitlán; un pueblo alegre que, en el ojo del huracán, han llamado el Auschwitz de México, la herida purulenta de Jalisco. Pero Teuchitlán no es el Auschwitz de México; son epítetos muy dolorosos para un pueblo que creo que no merece ser estigmatizado”, lamentó el padre Jaime Navel, de la parroquia del Señor de la Ascensión.
Colectivos se reúnen en la Glorieta de las y los desaparecidos de Guadalajara
Tierra del Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, que fue pisada mientras se cometían crímenes contra personas desaparecidas, fue trasladada a la Glorieta de las y los desaparecidos en Guadalajara, fue bendecida y regada entre familiares que buscan a sus seres queridos.
“Esta es tierra de este lugar, le pedimos permiso a la Ministerio Público para celebrar esta misa y pedir perdón por todas las personas que hicieron este daño y que puedan regresar las personas en espíritu, (…) acuérdense que a nosotros, a todas las buscadoras, las madres, esposas, hermanas, padres, la fe es lo que nos mueve”, declaró Indira Navarro, líder del Colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco que destaparon el rancho que no había sido procesado correctamente desde septiembre por autoridades.
Diversos colectivos se reunieron esta tarde en la Glorieta de las y los desaparecidos en Guadalajara, como parte de la protesta Luto Nacional por Teuchitlán.
Indira Navarro llegó acompañada de una patrulla de la Guardia Nacional y de personal de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.
“Ahora todo el colectivo cuenta con el mecanismo y las medidas cautelares, por cualquier cosa, ya saben que este hallazgo marcó mucho y se salió de control se hizo a nivel mundial”, enfatizó la activista.
Ayer rindió su declaración ante la Fiscalía.
Así mismo, recordó que hay tres testigos que estuvieron en el rancho y están dispuestos a declarar.
“Hay muchas pruebas, hay muchos testigos pero ellos quieren hablar con el gobierno Federal para ser testigos presenciales, están en la mejor disposición. No quieren hablar aquí en el Estado, por algo, solo estamos esperando que alguien se acerque”, enfatizó.
El rancho aún es procesado pues se está revisando por cuadrantes y tardarán tres semanas más en procesarlo, además, formalmente no se han identificado a personas desaparecidas que estuvieran en el rancho, por sus prendas.
Fiscalía: “no existen estructuras que fungieran como hornos”
La Fiscalía de Jalisco difundió que en el rancho no existen estructuras usadas como hornos, sino que son puntos de recuperación.
“Entre los avances mostrados se incluyen las labores de excavación y el registro de indicios, como fragmentos óseos, prendas e indumentaria. También se constató que no existen estructuras que fungieran como hornos, pero sí la existencia de habitaciones, baños, cocina, bodegas, un área de adiestramiento táctico y otra de acondicionamiento físico en dicho predio”, dijo la dependencia en un comunicado el jueves.
“Como no tenían forma de un horno, entonces ellos dijeron que no veían perfil de un horno y le digo: ¿entonces qué es lo que está sacando, porque estaban cirniendo todavía huesos calcinados ¿Y de dónde salen esos huesos calcinados? ¿de un sartén?”, lamentó Indira.
Texto: Guillermo Rivera/ Agencia Reforma


