
San Marcos, Guerrero, 28 de octubre de 2023. El huracán Otis causó en San Marcos daños en ocho comunidades de la zona costera, en donde dejó sin techo 234 casas, hay 19 viviendas con perdida total, 11 están colapsadas, tiró 11 postes, cortó caminos y dejó a la cabecera municipal sin agua potable debido a que se averiaron las bombas de la línea de distribución.
De acuerdo al reporte preliminar del Consejo Municipal de Protección Civil, en el resto de las comunidades reportaron pérdida total en los cultivos de maíz y están pidiendo los ganaderos alambre para levantar las cercas que tiró el viento y provocó que las vacas se salgan de los corrales.
Ante los daños, la integrante del Consejo de Protección Civil, Mariana Martínez Montoya llamó al gobierno federal y al gobierno estatal para que los incluya en la declaratoria de emergencia, pues el Ayuntamiento “no tiene capacidad económica” para reparar los daños.
Dijo que tan solo de una comunidad los habitantes pidieron mil láminas para reparar los techos, pero al apoyarlos tendrían que hacerlo con todos y no alcanzaría el presupuesto del Ayuntamiento.
Martínez Montoya resaltó que en el municipio no hubo pérdidas humanas, debido a que la noche en que pasó el huracán el alcalde Tomás Hernández Palma pidió a los comisarios evacuar a la población, y aunque no aceptaron salir de los pueblos, se organizaron y adaptaron casas como refugios.
Indicó que ante la psicosis que hay de que la gente de Acapulco vendría a San Marcos a saquear las tiendas de conveniencia, la Policía Municipal y Estatal realizan recorridos y tienen la indicación de detener a cualquiera que intente robar.
Sin embargo, dijo que por los rumores que hubo el viernes los comerciantes decidieron cerrar los negocios a las 12 del día porque empezaron a llegar carros con personas desconocidas.
Señaló que tras el huracán el municipio se quedó sin luz cerca de 26 horas y hasta hoy sábado sólo se ha restablecido parcialmente en la cabecera municipal, mientras que las comunidades siguen sin el servicio. Agregó que también la señal telefónica se ha restaurado, pero no completamente.
Martínez Montoya dijo que están conscientes de que la afectación mayor está en Acapulco y es prioridad, pero sostuvo el llamado al gobierno federal y estatal para que incluyan a San Marcos en la declaratoria de emergencia sobre todo porque algunos pueblos quedaron “totalmente destruidos”
Desde el jueves algunas tiendas de conveniencia cerraron, una vez que se abrió la circulación hacia Acapulco, ante el rumor de que vendrían damnificados a saquearlas; el viernes se sumaron otras como Aurrerá y la tiendas Neto, farmacias, tiendas de abarrotes y hasta tendajones porque crecieron las versiones. También ese día y ante la falta de comunicación muchos vecinos se arremolinaron afuera de la casa de empeño Montepío desde donde lograban captar señal para enviar mensajes vía WhatsApp a sus familiares.
Este sábado en las gasolineras se vieron largas filas de vecinos que vienen de Acapulco, aunque a cada conductor sólo le venden lo equivalente a 500 pesos y esperan un tiempo promedio de 20 a 30 minutos.
De igual modo se hacen largas filas en las tortillerías y llevan hasta de a 10 kilos, pues muchos dicen que llevan dos días sin comerlas y sólo se han alimentado de arroz.
Lo mismo se ve en la tienda de Elektra. No deja de llegar la gente a cobrar envíos, ya que es la sucursal más cercana. La otra está en Cayaco y fue cerrada. En todo los casos el tema de conversación son los muertos, los desaparecidos, los saqueos, los asaltos a camiones de productos y el reproche al gobierno estatal que no actuó a tiempo.
Texto: Teresa de la Cruz


