
Texto y foto: Agencia Reforma
Ciudad de México, 5 de octubre de 2018. Los trabajadores sindicalizados del Senado y sus familiares son agasajados en el cuarto piso del exclusivo hotel Hilton, frente a la Alameda, en un banquete inicialmente cotizado en 2.2 millones de pesos.
Con vestidos y bolsas elegantes las mujeres, bien arreglados los hombres, pero sin corbata por estar de asueto, una hora antes del inicio de la fiesta había una fila para entrar de unas 60 personas que tenían que dejar su boleto en una tómbola dispuesta para un sorteo. Los servidores públicos llegaban también acompañados de familiares, ancianos y con niños en brazos.
Adentro del “Salón Don Alberto”, se veían mas de 50 mesas con manteles blancos y un florero en el centro, en uno de los hoteles más caros de la Ciudad de México.
Al fondo del salón una pantalla gigante proyecta la bandera mexicana y hay un podio con el símbolo del Senado mexicano, accesorios para la comilona planeada para las 14:00 horas.
Según información revelada por el diario nacional Reforma la semana pasada, en el marco de promesas de austeridad, el sindicato de trabajadores exigió 2.2 millones de pesos para organizar su fiesta de aniversario; luego de la difusión del costo, el Senado aceptó darles solo la mitad.
Aun así, los trabajadores, cuyo sindicato llega a 50 años de fiestas, defienden la “privacidad” del derroche argumentando que es un “evento privado”.
Una mujer que se dijo la encargada de la organización del evento quiso arrebatar el celular con el que se grababa un video, luego llegó otro hombre quien negó que la fiesta fuera de trabajadores del Senado y que el pago fuera con recursos públicos y también intento quitar el celular.
Cuando a estos dos trabajadores se les preguntó por su identidad, la mujer dijo: “tu mamá”, y sobre el hombre, indicó: “se llama Marti Batres (presidente del Senado)”.


