
Ciudad de México, 10 de julio de 2026. El dólar de Washington descendió en la jornada este viernes, aunque entre el 3 y el 10 de julio prácticamente no tuvo variación frente a la moneda nacional.
Con una reducción en su valor de 7.49 centavos a 17.4711 unidades, se cotizó el tipo de cambio en el Foreign Exchange Market (Forex) o mercado internacional de divisas.
Lo anterior se tradujo en un alza marginal de 0.02 en la semana que termina.
Tras una reducción en la jornada de 6.76 centavos, el billete verde Washington fue ofrecido al cierre a 17.4779 unidades, un valor ligeramente por arriba de 17.4774 observado al caer la tarde del 3 de julio.
Las ventanillas del banco Banamex negociaron el dólar a 16.95 pesos en la compra y a 17.95 en la venta, seis centavos menos que el jueves.
No obstante, en la semana, el tipo de cambio al menudeo fue desfavorable para el peso en cuatro centavos.
Para los analistas de Monex Casa de Bolsa, el dólar operó la mayor parte de la sesión en terreno negativo, dado un menor nerviosismo entre los inversionistas, lo que permitió la recuperación de la mayoría de las divisas de economías emergentes.
De acuerdo con Gabriela Siller, directora de Análisis Económico-Financiero de Banco Base, a pesar de que el dólar cerró la semana con pocos cambios, destacaron presiones al alza que llevaron el tipo de cambio a perforar temporalmente la resistencia de 17.60 pesos por dólar.
De cara a las próximas sesiones, la persistencia de los movimientos dependerá de tres variables principales, dijo Felipe Barragán, estratega senior de inversiones en Pepperstone Latam.
La primera, explicó Barragan, es si el conflicto entre EU e Irán se mantiene contenido -como descuenta hoy el mercado- o evoluciona hacia una interrupción más duradera del comercio energético por Ormuz, escenario que reactivaría con fuerza la prima de riesgo en petróleo, inflación y activos defensivos.
La segunda es la capacidad del sector tecnológico para seguir entregando validación fundamental a las valoraciones actuales, especialmente a través de resultados corporativos, márgenes y guías de inversión en inteligencia artificial.
La tercera es la reacción de la Reserva Federal ante una economía que todavía muestra resiliencia, pero que enfrenta simultáneamente riesgos de inflación por energía, inversión tecnológica y condiciones financieras aún relativamente favorables, comentó.
Agencia Reforma


