
Asimismo, la población vulnerable por carencias sociales –que presenta una o más y cuyo ingreso es no obstante superior a la línea de bienestar– aumentó de 771 mil a un millón 17 mil 100 habitantes de Guerrero de 2020 a 2024
Acapulco, Guerrero, a 28 de noviembre del 2026.- A la par de la reducción de la pobreza en Guerrero de 2020 a 2024, aumentaron el rezago educativo, la carencia de servicios de salud y la falta de calidad y de espacios en la vivienda, de acuerdo con los mismos datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) que citó el secretario de Planeación y Desarrollo Regional, René Vargas Pineda, en su comparecencia ante los diputados locales el miércoles pasado.
Al igual que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, el funcionario estatal resaltó en el Congreso local la cifra de 270 mil 563 guerrerenses que salieron de la pobreza de 2020 a 2024, puesto que la cantidad pasó de 2 millones 363 mil 200, que representaban el 66.4 por ciento de la población, a 2 millones 92 mil 600, el 58.1 por ciento.
La cifra mayor de 270 mil habitantes que dejaron de ser pobres se puede disgregar entre la pobreza extrema y la pobreza moderada, en la primera la cifra pasó de 907 mil 600 a 769 mil personas en pobreza extrema de 2020 a 2024, o sea, 138 mil 600 habitantes menos.
Una persona se encuentra en situación de pobreza extrema cuando tiene tres o más carencias de seis posibles (rezago educativo, carencia por acceso a la salud, por acceso a la seguridad social, por calidad y espacio de la vivienda, por acceso a los servicios básicos en la vivienda y por acceso a la alimentación nutritiva y de calidad) y se encuentra por debajo de la línea de bienestar mínimo.
Las personas en pobreza extrema “disponen de un ingreso tan bajo que, aun si lo dedicase por completo a la adquisición de alimentos, no podría adquirir los nutrientes necesarios para tener una vida sana”.
Y la cifra de habitantes en pobreza moderada, que siendo pobres, no son pobres extremos, pasó de un millón 455 mil 600 en 2020 a un millón 323 mil 600, es decir, 132 mil habitantes menos.
Los gobiernos de la autollamada Cuarta Transformación han adjudicado la reducción de la pobreza por el mejoramiento del salario mínimo, los programas sociales y las remesas, lo cual ha sido corroborado por organizaciones especialistas en la materia.
De forma más detallada, no obstante, se puede observar que la población vulnerable por carencias sociales, aquella que presenta una o más carencias sociales, cuyo ingreso es no obstante superior a la línea de bienestar, aumentó de 771 mil a un millón 17 mil 100 habitantes de 2020 a 2024.
De las carencias que aumentaron se encuentran los servicios de salud, que reporta un habitante cuando no cuenta con ninguna afiliación a una institución de salud, sea pública o privada, la cifra aumentó de un millón 191 mil 400 a un millón 400 mil 500, es decir, 209 mil 100 más habitantes sin acceso a la salud.
El rezago educativo, presente cuando no se garantizan los años de escolarización en las edades que se debe cursar el nivel obligatorio, aumentó de 945 mil 100 a un millón 20 mil 100 habitantes, es decir, 75 mil más.
Asimismo, la carencia por calidad y espacios de la vivienda, reportada en las casas con pisos de tierra, techos de lámina, muros de bajareque o hacinamiento hacinamiento por cuarto, también aumentó de 923 mil 300 a 941 mil habitantes, o sea, 17 mil 700 habitantes.
La carencia a seguridad social prácticamente se estancó de 2 millones 616 mil 200 a 2 mil 615 mil 300, mientras que la carencia de servicios básicos en la vivienda (energía eléctrica, agua potable, drenaje, cocina de leña o carbón sin chimenea) sí tuvo una baja significativa de 2 millones 3 mil 100 a un millón 706 mil 900 habitantes, 296 mil 200 menos.
También la carencia de alimentación (dificultades económicas para comer) bajó de un millón 283 mil a un millón 6 mil 300, o sea, 276 mil 700 menos.
Ramón Gracida Gómez


