
Acapulco/ Atoyac, 3 de abril de 2026. Este Viernes Santo, decenas de fieles católicos conmemoraron la crucifixión de Jesucristo en medio de rezos por la paz y para que se les haga justicia a las madres de personas desaparecidas.
En Acapulco
El arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González llamó a la oración y a mirar de manera especial las lágrimas de madres que “derraman por sus hijos asesinados, ejecutados o desaparecidos”.

Hoy el jerarca católico encabezó el encuentro de Jesús con su madre María en su camino a la crucifixión, donde pidió por los que ven a sus familias dejar sus tierras por amenazas, por violencia, por extorsión o por la imposibilidad de tener lo necesario para vivir de manera digna.
Asimismo, pidió orar por las lágrimas que tantas madres derraman por sus hijos reclutados por bandas criminales o que son víctimas de las drogas, así como por la paz en el mundo.
En la conmemoración del encuentro de María con Jesús participaron alrededor de unas 200 personas, que durante el trayecto en el Zócalo iban rezando; sin embargo, la invasión de comerciantes semifijos dificultó el paso de las imágenes religiosas, debido a las lonas o sombrillas , que tuvieron que ir moviendo para avanzar.

En la colonia Santa Cruz, participaron unas mil personas en la edición 54 de la representación de la crucifixión de Jesús.
Los feligreses católicos caminaron, bajo los intensos rayos del sol de mediodía, dos kilómetros hasta llegar al lugar donde se llevó a cabo la representación de la crucifixión de Jesús y de los dos ladrones en la colonia Palma Sola.
Al joven de 25 años que, representó a Jesús se le vio la fatiga en el rostro mientras cargaba la cruz de 120 kilos bajo una sensación térmica de 32 grados.
Los soldados romanos constantemente tomaban agua mientras sudaban a caudales al llevar chalecos de cuero sintético para representar los uniformes de esa época. Todos los participantes se cubrían con gorras y sombrillas.
Viacrucis en playas
Decenas de católicos realizaron viacrucis en las playas Icacos y Papagayo de Acapulco este mediodía ante la presencia de vacacionistas.

En playa Icacos, unos 40 integrantes del Movimiento católico conquistando las naciones para Cristo, de la iglesia San Francisco de Asís, señalaron que no se puede normalizar el escenario de violencia en la sociedad y pidieron por la paz.
“Vivimos en un tiempo en que las nuevas generaciones parecen estar condenadas a vivir en ambientes hostiles y no podemos normalizar el escenario de violencia que sucede alrededor encabezados por notas rojas y rumores que roban la tranquilidad”, reflexionaron los feligreses y luego señalaron que la sociedad vive con “el peso de una cruz que le ha impuesto el crimen organizado”.
Mientras tanto, otro grupo realizó el viacrucis en la avenida Costera, desde La Diana hasta la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, en la avenida Universidad.
En Chilpancingo
Prelados y feligreses hicieron reiterados llamados a meditar sobre el grave problema de la violencia, las injusticias y el desempleo que arrastra a los jóvenes a unirse al crimen organizado y al narcomenudeo, durante el viacrucis que encabezó esta mañana el obispo José de Jesús González Hernández.
La procesión que duró tres horas, de las 10 de la mañana a la una de la tarde, partió de la catedral la Asunción de María y luego de recorrer las calles del centro de la capital terminó con una concentración de más de mil feligreses en la plaza Primer Congreso de Anáhuac.

Desde la primera estación, una de las participantes llamó a meditar sobre la violencia y las injusticias que se viven en la sociedad.
“Hoy llega al cielo el grito de tantos hermanos lastimados por la violencia; preguntemos si nos llega también a nosotros”, pidió.
En la quinta estación, el obispo González Hernández llamó a abandonar la indiferencia, a no permanecer escépticos y a reflexionar sobre los problemas que aquejan a la sociedad.
En la séptima estación pidieron reflexionar sobre la falta de empleos que arrastra a los jóvenes a involucrarse con los grupos del crimen organizado y a dedicarse al narcomenudeo.
Si embargo, al final, el párroco de la Asunción de María, Sem Cepeda Salazar, llamó al perdón de quienes cometen “crímenes horrendos”.
En Atoyac
Esta mañana, la parroquia de Santa María de la Asunción celebró el pasaje bíblico donde María se encuentra con su hijo Jesús antes de ser crucificado. Una tradición que data de cien años atrás.
Desde la parroquia salieron dos contingentes que recorrieron la principal avenida Juan Álvarez, uno con la imagen de la virgen María y el otro con la de Jesús, en medio de música de flauta y tambor prehispánicos.
El párroco David Guzmán recordó el caso de las madres buscadoras y pidió justicia para ellas.


En Huixtac, Taxco
A pesar de la violencia de los últimos años, habitantes de nueve pueblos del ejido de Huixtac, en el municipio de Taxco, región Norte, escenificaron la pasión y muerte de Jesucristo.
Fuera de los reflectores de la celebración en la cabecera municipal de Taxco, en este poblado campesinos, migrantes y mineros se colocaron cactus sobre las espaldas, hombros y brazos en forma de penitencia, asimismo para pedir que en este año el pueblo tenga salud y paz.
Se trata de hombres y mujeres de alrededor de 26 años que caminan descalzos y con el rostro cubierto para caminar unos dos kilómetros por las calles empedradas y caminos de tierra.
En Huixtac, un pueblo de poco más de 300 habitantes, esta representación lleva más de 100 años de vida.
Se combina con una escenificación teatral de la Pasión de Cristo y una procesión con cientos de pobladores que portan velas y ramos de flores.
La violencia y el acaparamiento de la venta de los productos básicos por parte de una organización criminal lo padeció el pueblo hace tres años. Actualmente, dijeron habitantes, hay una cierta tranquilidad.
Karina Contreras/ Aurora Harrison/ Redacción/ Francisco Magaña/ Zacarías Cervantes/ Luis Daniel Nava
Fotos: Carlos Carbajal/Aurora Harrison/ Francisco Magaña/ Jesús Guerrero


