
Iguala, Guerrero, a 23 de octubre de 2025.- Agentes de la Unidad Especial de Investigación y Litigación para el Caso Ayotzinapa de la Fiscalía General de la República (FGR), colocaron nuevos sellos de aseguramiento en más instalaciones de la funeraria El Ángel, entre ellas en oficinas administrativas y de recepción que compartían con el Semefo, por el delito de desaparición forzada como parte de las investigaciones por la desaparición de los 43 normalistas ocurrido hace más de 11 años en esta ciudad.
La diligencia judicial de ayer, en seguimiento a la realizada dos semanas antes, se realizó en completo hermetismo por parte de las autoridades federales que no han dado a conocer ninguna información oficial de las investigaciones contra las funerarias El Ángel y Rueda.
Extraoficialmente ha trascendido que las investigaciones contra estas funerarias están relacionadas con el tráfico de droga y el posible uso de hornos crematorios relacionado con la desaparición de estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa.
El 9 de octubre en un operativo realizado por los agentes de la UEILCA que encabeza Mauricio Pazarán, con fuerte resguardo de efectivos armados del Ejército, Guardia Nacional y Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), del gobierno federal, se ejecutó la aprehensión de los propietarios de las funerarias, Rodolfo Rueda Mazón y uno de sus hijos, investigados por delitos de desaparición forzada, contra la salud y “otros”.
Desde el mediodía de este miércoles se vio una fuerte movilización de los agentes federales en las diferentes instalaciones que fueron aseguradas desde el 9 de octubre derivado de la investigación por los ataques y la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
Los nuevos sellos de aseguramiento por los delitos de “desaparición forzada y otros”, fueron colocados también en instalaciones de la funeraria El Ángel, ubicadas junto a las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo), de la que su propietario había tenido la concesión desde 2011.
Pegaron los sellos con el número de la carpeta de investigación FED/SDHPDSC/01-GRO/0000022/2020 de la UEILCA y FGR en dos portones donde la funeraria ocupaba de almacén de féretros y estacionamiento de sus carrozas, en una ventana de estas mismas instalaciones y en la cortina de la oficina administrativa que era ocupada como recepción para la morgue.
En este mismo sitio ya se había colocado un sello en instalaciones contiguas de los mismos propietarios, en una reja que comparte acceso con la morgue, donde la funeraria tiene sus hornos crematorios.
La única área en la que no colocaron sellos de aseguramiento es en la reja de acceso al anfiteatro donde se resguardan los cuerpos de las víctimas de algún delito, lugar que sigue en operaciones por parte de la Fiscalía estatal y se ubica a orilla de la carretera federal México-Acapulco, en la salida a Chilpancingo.
Hasta la 1:30 de la tarde de ayer, afuera de estas instalaciones se vio resguardo de efectivos de la Guardia Nacional en una patrulla. También se vio el ingreso por única reja no asegurada que da acceso a la morgue a dos mujeres con vestimenta civil, al parecer trabajadoras del lugar.
Mientras que en otras instalaciones de esta misma funeraria El Ángel, donde ofrece sus servicios y tiene velatorios en la comunidad de Rancho del Cura, a 250 metros de la morgue, las instalaciones continúan aseguradas.
Ayer también hubo un fuerte movimiento policiaco en la funeraria Rueda, ubicada en la Avenida Bandera Nacional a cuatro cuadras del Palacio Municipal en el centro de la ciudad, donde se observó que el sello de la puerta principal fue retirado para el ingreso de agentes de la FGR. Después de esa inspección la puerta volvió a ser sellada.
Alejandro Guerrero / Foto: El Sur


