
El representante legal de los vendedores refuta al empresario y aclara que la señora Columba Corona es la propietaria del predio. Agrega que al disolverse Empresarios Unidos de Guerrero, de la que Pioquinto Damián fue destituido, el lote se dividió y ella se quedó con el 70 por ciento
Chilpancingo, Guerrero, 14 de agosto de 2025. Comerciantes exigieron a las autoridades que acudan a medir el predio por el que se mantiene una disputa legal con el empresario Pioquinto Damián Huato y que se aclare la titularidad de la propiedad, para evitar que siga el conflicto violento por el cobro de rentas.
En conferencia de prensa en un local ubicado en el predio, de 10 mil metros cuadrados, a un costado del mercado central Baltazar R Leyva Mancilla, donde estaba la central de autobuses conocida como Flecha Roja, el abogado David Clemente Herrera Mijangos, acompañado de los comerciantes Juvencio Arias Oropeza, Maribel Garrido Romero, Maribel Millán, entre otros, aclaró que la señora Columba Corona Atrisco es la propietaria del lugar.
David Herrera, en su calidad de apoderado legal de Columba Corona, refutó la versión de Pioquinto Damián, quien afirmó el lunes pasado que compró el predio al Ayuntamiento de Chilpancingo en 1991 mediante la asociación Empresarios Unidos de Guerrero.
El abogado indicó que fue la asociación la que adquirió el predio el 15 de mayo de 1991, pero Empresarios Unidos de Guerrero se disolvió el 10 de octubre de 2005, que en esa misma fecha Pioquinto Damián fue destituido del grupo.
Al desaparecer la empresa, el predio se dividió y fue el señor Bernardo López Gasga, esposo de Columba Corona, quien se quedó con el 70 por ciento del predio.
De acuerdo con el abogado, Bernardo López falleció el 26 de enero de 2009, “al día siguiente, Pioquinto Damián invadió el terreno”, por lo que Columba Corona promovió un juicio reivindicatorio ante el Juzgado Primero Civil para reclamar el predio, aunque la resolución fue a su favor, a la fecha no se ha cumplido la orden correspondiente.
El abogado resaltó que cada vez que se intenta ejecutar la sentencia, Pioquinto Damián llega acompañado de personas armadas con palos, piedras y gases lacrimógenos; tal como ocurrió en el enfrentamiento registrado el pasado 8 de agosto, cuando los comerciantes fueron agredidos.
Ante estas circunstancias, el juez a cargo del caso pidió “ya no arriesgarse”, hasta que hubiera condiciones para entregar la posesión del predio a Columba Corona. David Herrera resaltó que desde 1991 y hasta el 2009, Pioquinto Damián no hizo valer las escrituras con las cuenta.
Puntualizó que “se concluyó, mediante pruebas periciales que las escrituras son apócrifas, y se falsificó la firma de Héctor Astudillo Flores”, quien entonces fungía como presidente municipal.
Juvencio Arias aclaró que los comerciantes “no queremos quedarnos con el terreno, queremos pagarle a la gente que es honesta y no a la gente extorsionadora”, debido a que todos los locatarios pagan una renta que varía desde entre 9 y 19 mil pesos, así como una cuota adicional a Pioquinto Damián, de 300 a 15 mil pesos, para poder continuar con su trabajo.
“Le pedimos a la gobernadora (Evelyn Salgado Pineda) que nos permitan trabajar. Ya estamos espantados, ya nos cansamos de que vienen, nos pegan, nos sacan la pistola y no se lo llevan”, expresó.
Reclamó que los comerciantes ya denunciaron los ataques y amenazas del empresario ante la Fiscalía General del Estado, pero no les permiten señalar de forma directa a Pioquinto Damián, a pesar de que cuentan con videos y fotografías que lo inculpan.
“La gobernadora debe tener los pies firmes y la Fiscalía también ya tiene que actuar. Yo le pregunto, gobernadora, usted es mujer, ¿aceptaría una cachetada del señor Pioquinto? ¿Aceptaría un abuso del señor Pioquinto?”, preguntó.
Juvencio Arias resaltó que los comerciantes quieren que las autoridades acudan a medir el predio, para delimitar el área que le pertenece a Pioquinto Damián y la que le corresponde a Columba Corona, para que dejen de pagar “cobro de piso” al empresario, a quien acusó de “extorsionar” a los locatarios. “No queremos el terreno, queremos pagarle al dueño. No es justo gobernadora, también queremos que nos diga (Evelyn Salgado) cómo puede darnos seguridad, que nos cuide a nosotros”.
Maribel Millán, hija del comerciante Carlos Millán, quien fue amenazado por Pioquinto Damián, manifestó que “todos de aquí salimos adelante y no podemos vivir con amenazas, queremos que la gobernadora haga justicia”.
Texto y foto: Alina Navarrete Fernández


