15 diciembre,2025 9:24 am

Comienzan en Taxco las populares posadas de barrio en barrio, organizadas por la gente

No tiene apoyo oficial una de las festividades que se han consolidado entre la población

Taxco, Guerrero, 15 de diciembre de 2025. Del sincretismo cultural a una manifestación popular y comunitaria, sin el apoyo institucional, así se han consolidado en Taxco el programa Diciembre en la Tradición Popular, con posadas de barrio a barrio, que se realiza cada año en esta ciudad cada noche en un franca convivencia y armonía de habitantes y turistas a partir de este martes 16 para cerrar el 24 de diciembre.

A casi cuatro décadas, en una segunda etapa luego de que el presbítero Vicente Vargas arrancara en los 50 del siglo pasado con esta iniciativa y se suspendió posteriormente durante varios años, en 1986 la gestora y promotora cultural taxqueña, Rosario Cambray García, y el entonces cronista de la ciudad, Juan Crisóstomo Estrada, volvieron a impulsarla como proyecto, lo que al paso de los años se convirtió en una auténtica tradición que se arraigó entre los vecinos de cada barrio y más tarde se extendió por Taxco.

Concebida como una manifestación de la cultura popular, que ya forma parte de la identidad de los taxqueños, esta tradición se desarrolla todas las noches en un recorrido que inicia el día 16 desde la iglesia de Guadalupe y a partir de ahí sigue una ruta a otro barrio en una procesión multitudinaria encabezada por las esculturas de María, montada en un burro, y a su lado José en vísperas del Nacimiento y la Nochebuena.

Las velas encendidas iluminan la festiva jornada para pedir posada en diferentes puntos del trayecto hasta arribar a otra iglesia en la que se suman cientos de personas y turistas atraídos por el singular atractivo turístico que surgió del espíritu colectivo y que en sus primeros años los villancicos y cantos, ahora entonados por las voces de la gente, eran interpretados por una banda de viento que llegó a auspiciar un par de años el otrora Instituto Guerrerense de la Cultura.

Además de la petición de posada por las calles empedradas cuesta arriba o viceversa, los vecinos de cada barrio la fortalecen y mantienen viva esta expresión en la que no faltan los apoyos de voluntarios y patrocinadores.

Los vecinos aún recuerdan con molestia cómo en el trienio pasado, que encabezó el hoy alcalde prófugo, Mario Figueroa Mundo, hubo intentos de secuestrar esta tradición y apropiársela al grado de que, aconsejado por asesores, llegaron al punto de realizar recorridos con otras esculturas de peregrinos que adquirieron a fin de tumbar el proyecto, lo que la gente rechazó porque no era la iniciativa comunitaria.

Claudio Viveros Hernández