
El Guadalajara se impone 2-1 a las Águilas en el estadio Azteca en el juego de vuelta, 3-1 en el marcador global, y avanza al duelo por el pase a la final del torneo, donde enfrentará al líder León, que remonta la serie ante el Puebla 2-0, 3-2 en el global
Ciudad de México, 30 de noviembre de 2020. Cristian Calderón ya es la pesadilla de todo aquel que se diga americanista. México hierve, entre aquellos que gozan de la eliminación del América y la clasificación del Rebaño a semifinal, con dos golazos del Chicote en el partido del sábado pasado y tres en la serie, en el 2-1 (3-1 global) en el estadio Azteca.
No hay peor forma de morir que ante el archirrival, en casa, y en Liguilla. Los tres golazos de Calderón desataron el odio de los aficionados, quienes se dieron vuelo con el #FueraPiojo y los cuestionamientos a jugadores como Giovani dos Santos, Santiago Cáseres y un largo etcétera.
La eliminación del América a mano de las Chivas será el tema de conversación en el desayuno, en la comida y hasta en la cena, desde hoy y por varios días, mismos en los que las Águilas tendrán que recargar energías de cara a la continuación de la Concachampions, y en los cuales el Rebaño preparará la semifinal.
Más dolor aún porque Miguel Herrera era un especialista en clásicos, y más contra a las Chivas. Tenía récord de ocho victorias, un empate y una derrota previo a la serie, y ahora suma dos caídas más, en el peor momento.
Como técnico del América, El Piojo jamás había sido eliminado en cuartos de final. Buscaba clasificar por décima vez a la semifinal, pero son las Chivas quienes tendrán el honor de jugar dicha instancia.
El Guadalajara fue brillante en lo estratégico y en lo táctico, aprovechando la velocidad de Uriel Antuna, la profundidad de Isaac Brizuela, la madurez de Oribe Peralta al jugar como poste, y habilitar a sus compañeros tal y como lo hizo con Calderón al 31’, quien metió un golazo con la zurda, casi idéntico al del miércoles en el Akron.
Fue la serie del Chicote, que arrancó el clásico con un rol secundario y que terminó como el gran protagonista, incluso con otro gol, al 72’, ahora de campana.
La anotación de Henry Martín fue decorativa, inservible para aliviar el dolor y el coraje de los americanistas que hoy tienen motivos para la rabia: Chivas les dio un baile.
Gana Vucetich la partida en el clásico
Con razón le dicen El Rey Midas. Víctor Manuel Vucetich, el único “bombero” sobreviviente en esta liguilla, le ganó la partida táctica a Miguel Herrera.
Muy bravo salió El Piojo en su esquema. Puso a jugadores de ofensiva como Giovani dos Santos, Sebastián Córdova, Henry Martín, Federico Viñas y hasta a defensas con esa vocación, como Alonso Escoboza al partir desde la lateral izquierda, un 4-3-3 de kamikaze.
Chivas aprovechó con un esquema similar: su línea de cuatro, dos contenciones y jugadores veloces que le causaron dolor de cabeza a las Águilas en donde más les duele, en su línea defensiva.
Así Uriel Antuna y Cristian Calderón se dieron vuelo por las bandas, e Isaac Brizuela llegaba con claridad como media punta, para ayudar a Oribe Peralta, aquel que en el torneo fue criticado por el poco amor propio en la derrota en el Clásico, pero que ayer se mandó un juegazo, al fungir como poste.
Ya cuando Chivas tenía tres goles de ventaja, Vucetich apostó al contragolpe, y de no ser por Guillermo Ochoa la derrota pudo ser más abultada.
El Piojo tendrá que esperar un poco más si quiere convertirse en el técnico más ganador en la historia del América.
Se come León a la Cenicienta
Al León le picaron el orgullo y tuvo que afilar las garras. La Fiera no tuvo piedad y terminó con el cuento de hadas que escribía el Puebla en este Guardianes 2020, luego de llevarse la eliminatoria con un global de 3-2, tras salir con el triunfo de 2-0 de la vuelta en el Nou Camp.
A La Franja no le alcanzó el envión anímico que venía arrastrando desde la clasificación sobre la hora, la eliminación a Rayados en el BBVA y el triunfo en casa ante el primero de la tabla, pues llegaron ondeando la bandera blanca a la casa esmeralda y a los cinco minutos ya estaban contra las cuerdas.
Después de que en los primeros minutos los poblanos se encerraron en su propio campo, el zaguero Fernando Navarro picó al primer poste para tirarse de paloma y provocar el desvío de Maximiliano Perg, que mandó el balón a su puerta apenas al 5’.
Todo se derrumbó. El León ya había amarrado uno de los resultados que lo ponían en semifinales, y por si fuera poco, al 29’ Ángel Mena puso el 2-0 en una jugada que él orquestó por la banda derecha, proyectó con Luis Montes y firmó después de un rechace de Nicolás Vikonis.
La cosa no pintó bien para el Puebla en el complemento pues a los 10 segundos perdieron una pelota que por poco termina en la red tras un disparo de Emmanuel Gigliotti y cinco minutos después se quedaron con uno menos por una artera entrada de George Corral.
El peligro volvió hasta el 70’ con una doble intervención de Vikonis a Mena que hizo reaccionar a su escuadra, pues segundos después generó la única clara del juego para La Franja con un cabezazo de Brayan Angulo que se fue por un costado.
León no se metió en problemas, manejó la pelota y se instaló, recuperando la etiqueta de favorito, en las semifinales.
Avanza Cruz Azul, pese a caer 1-0 con Tigres en casa; enfrentará a Pumas, que sufre para echar al Pachuca
Cruz Azul está en semifinales del Guardianes 2020 pero en el estadio Azteca solo regala tristezas.
La Máquina cayó anoche 1-0 ante Tigres en la vuelta de cuartos de final, por lo que avanzó con el 3-2 global, pero dejó de manifiesto que de local ya no espanta a nadie, al ligar tres derrotas y cuatro cotejos sin victoria en casa, antes de encarar a Pumas.
Los celestes se sintieron cómodos con el 3-1 de la ida en el estadio Universitario y así encararon el segundo de la serie, cuyo empate se vio roto con la colaboración del portero Jesús Corona, al 82’.
El guardameta no midió bien un centro de Luis Quiñones y lo dejó pasar creyendo se iba encima del arco, pero terminó en sus redes.
Solo que ya fue demasiado tarde y por eso al conjunto cementero le alcanzó con no arriesgar de más y, desde el 56’, jugar con línea de cinco atrás. De esto se dio cuenta Ricardo Ferretti, timonel de Tigres.
“Cruz Azul tuvo un tiro a gol, yo creo que si nosotros hubiéramos pasado como pasaron ellos hoy ¿cuál sería la crítica? Que el ‘Tuca camión’ y todo ese cuento que se traen ustedes”, explicó un molesto el técnico de Tigres.
Los felinos no tuvieron contundencia o suerte, como al 31’, que un disparo de Jesús Dueñas reventó el travesaño; o al 78’, que el silbante Marco Ortiz terminó por quitar una pena máxima, tras consultar con el VAR, y señalar una falta fuera del área.
“El rival necesitaba goles y opciones de gol, pusieron gente a la ofensiva, intentamos contrarrestar; el chiste de esto es saber jugar cada partido, cada serie y hoy los muchachos lo demostraron”, apuntó Robert Dante Siboldi, timonel celeste.
Ojalá que el DT charrúa no se equivoque con su Cruz Azul, que ahora abrirá la serie de semifinales en casa ante Pumas, que les ganó ahí en el estadio Azteca, en la última jornada.
Pachuca se suicida en CU contra Pumas
Pumas terminó los cuartos de final con el rosario en la mano y aplaudiendo la actuación del portero Julio González, que en todo momento les ayudó para bajar la cortina ante Pachuca y avanzar a semifinales con un solitario gol, que se logró en la ida.
Estos universitarios no fueron ni la sombra del equipo que presentó una de las mejores ofensivas del torneo, les costó trabajo descifrar a los Tuzos, y ante la imposibilidad de enfrentarlos, se dedicaron a defenderse.
“Sufrimos más de la cuenta, no me gusta terminar un partido de esta manera, si bien es un pase a las Semifinales que va dejando al club donde debe de estar, necesitamos jugar mejor porque vienen dos partidos sumamente complicados”, admitió el técnico de los felinos, Andrés Lillini.
A los Tuzos les faltó contundencia y aunque dominaron, no pudieron reflejarlo en el marcador, Víctor Dávila fue el gran villano de la tarde, sin poder empujarla para meter a su equipo a semifinales.
“El futbol no es merecimiento, es de goles, merecimos más en los dos partidos, pero ganó Pumas”, confesó Paulo Pezzolano, estratega de los Tuzos, que tuvo razones suficientes para irse frustrado porque desde el partido de ida identificó y advirtió de las falencias de su equipo, solo que sus jugadores no pudieron remediar la falta de gol.
Uno de los goleadores de Pumas, Carlos González tuvo que bajar a defender y Juan Dinenno no apareció, ahora tuvieron que lucirse los defensas, pero con un futbol sin goles, no se puede pensar en una final, donde los Pumas buscan diluir todos los problemas que han vivido a lo largo de los últimos años.
Texto: Édgar Contreras / Félix Zapata / Agencia Reforma


