24 octubre,2018 8:04 am

Con la eliminación de cuotas debe venir más presupuesto, dice el director de Medicina de la UAG

Bulfrano Pérez dice que los cobros se usan para cubrir los gastos de operación de las escuelas, pues con ellos se compra papelería, se reparan los equipos, se paga el agua y luz, porque no hay dinero para ello.
El director de la facultad de Medicina, de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Bulfrano Pérez Elizalde, dijo que junto con la propuesta de eliminar el cobro por inscripción también debe venir cuánto va aumentar el presupuesto para cubrir los gastos de operación de las escuelas, pues con las cuotas se compra papelería, se reparan los equipos, se paga el agua y luz, porque no hay presupuesto para ello.
Señaló que antes de cualquier otra cosa, se debe saber cuánto de subsidio se va dar a la UAG y que le dé la solvencia para dar a las escuelas para su operación. “Si no cobramos nada, no hay ningún problema, pero cómo vamos a operar, pues la UAG es de las universidades que tienen el subsidio más bajo por alumno y tenemos una mega universidad”.
En declaraciones al concluir la inauguración del foro de salud estatal, que se llevó a cabo en el auditorio de Medicina, al director Bulfrano Pérez se le preguntó su opinión sobre la iniciativa que presentó el pasado 9 de octubre el diputado local de Morena, Pedro Amílcar Sandoval Ballesteros, de reformas y adiciones a las leyes de educación y a la UAG, para que se eliminen los cobros por exámenes de admisión, cuotas, ni aún voluntarias; derechos, remuneraciones por cursos de inducción, fichas por inscripción, ni servicios administrativos a los estudiantes, porque según él son excesivos, y respondió que si se preguntara si se deben cobrar cuotas en las escuelas o no, pues todo mundo diría que no.
Indicó que esto se viene dando en todo el país y en todos los niveles educativos. Agregó que tienen un arancel aprobado por el Consejo Universitario, que es la máxima autoridad en la UAG, y están los consejos de unidad, quienes aprueban una cooperación anual por alumno; y esa cooperación es mayor de lo que es la inscripción, que es de 260 pesos y mil pesos de cooperación.
Indicó que no debe olvidarse que están las condonaciones para alumnos de escasos recursos, moradores de casas de estudiantes e hijos de trabajadores que no pagan nada; es decir, que de los mil 300 alumnos se les condona a alrededor del 60 por ciento.
Pérez Elizalde explicó que el dinero que ingresa del resto de los alumnos va a una cuenta concentradora de la UAG y después se hace la dispensación a las escuelas, lo que “nos permite pagar los gastos de operación, porque no hay un subsidio a la universidad que vaya dirigido a cada una de las escuelas”.
Explicó que con las cuotas que se recaudan a principio de año se pagan todos los insumo de papelería, para imprimir, para la limpieza de la escuela, para reparar equipos que se descomponen y comprar un equipo que no sea caro. En el caso de Medicina, para las prácticas de los alumnos.
El director consideró que sí hay necesidad de cobrar algunos servicios a los alumnos, “yo, al igual que la mayoría de los directores, quienes tuvimos una reunión, coincidimos que si se da esta propuesta que también se dé una propuesta de alternativa, que se dé un subsidio que a la universidad, que le permita de acuerdo con las necesidades de cada escuela poder operar, porque realmente lo que se recauda es una vez al año para operar”.
Precisó que no es el sistema público más caro, pues en otros subsistemas los costos son mayores de inscripción y tampoco Medicina es la escuela que cobra más caro. Dijo que desde 2014 no han aumentado los aranceles y lo poco que recaudan, lo usan en las mejoras de la escuela y subrayó: “No sale ni un peso de la escuela, si no lo aprueba el consejo de unidad”.
Señaló el director que trabajan a crédito con los proveedores, porque saben que hay un pago seguro, pero tarda de una semana a un mes, por los trámites que se hacen para poderles pagar. Es una cuenta mancomunada, que tiene que estar firmada por varios, es una cuenta muy controlada y todos los gastos ordenados y registrados.
Pérez Elizalde indicó que cuesta ser una escuela acreditada, porque se piden una serie de requisitos, que tienen que ver también con infraestructura, equipamiento y otras cosas, y aunque el rector Javier Saldaña dio un recurso económico, otra parte importante salió de los recursos de la escuela de Medicina, que si se está llevando a cabo un foro de salud importante en la escuela, implica que se tiene infraestructura, que los alumnos cuando van a sus prácticas van preparados para ello, pero eso cuesta.
Texto y foto: Karina Contreras